El fenómeno astronómico que más asombro provoca está de regreso en la agenda científica. Mientras los astrónomos afinan sus cálculos para predecir con precisión eventos celestes lejanos, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha informado sobre el eclipse solar más largo jamás registrado. Este reporte desvela la fecha exacta y las regiones del mundo que serán testigos de este hito, que incluye una oportunidad de avistamiento para el sur de México.
La proyección futurista: el evento astronómico sin precedentes del siglo XXII
Científicos de la NASA, a través de cálculos matemáticos y sistemas de cómputo, han informado la fecha exacta de un evento sin precedentes: el eclipse solar más largo de la historia. A diferencia de otros fenómenos, este tendrá una duración que supera ampliamente los promedios conocidos.
El próximo eclipse solar más largo ocurrirá el 16 de julio de 2186, y se proyecta que su duración será de siete minutos y 29 segundos. La trayectoria principal de este fenómeno se extenderá por Colombia, Venezuela y Guayana.
Debido a su amplia trayectoria, quienes sean aficionados a estos fenómenos podrán presenciar un hecho sin precedentes, ya que el eclipse solar más largo podrá ser visto al sur de México.
Contraste histórico y la tecnología predictiva
Para dimensionar la magnitud del evento de 2186, basta con recordar el registro más corto. El eclipse solar más breve se documentó el 3 de febrero de 1919, con una duración de tan solo nueve segundos, lo que marca una enorme diferencia.
La capacidad para predecir estos eventos radica en la precisión de los astrónomos. La NASA detalla que los eclipses solares pueden ser predichos mediante cálculos matemáticos del movimiento de la Tierra, la Luna y el Sol, ingresados en computadoras para calcular sus posiciones relativas.
> “Los eclipses son configuraciones específicas de estos cuerpos que pueden ser identificadas por la computadora. Los pronósticos actuales de los eclipses tienen una precisión de tiempo de menos de un minuto en un lapso de cientos de años”, detalla la NASA.
En el futuro cercano, aunque falten muchos años para el fenómeno de 2186, se tiene previsto que el próximo eclipse solar que será visible desde la Tierra ocurrirá en 2044. Este podrá ser visto desde estados contiguos de Estados Unidos. Cabe recordar que en 2024 se presenció un eclipse solar total que fue visible en México, Estados Unidos y Canadá.
El triplete solar que transformará el sur de Europa y África
Además de las proyecciones lejanas, los expertos han enfocado su atención en el eclipse solar más grande del siglo, que está programado para el 2 de agosto del 2027. Según los expertos de Eclipse Wise, aunque no todos podrán ver su máximo esplendor, al menos 10 países tendrán el privilegio de observar cómo la Luna oculta al Sol en su totalidad, provocando una intensa oscuridad en cuestión de minutos.
Los territorios que tendrán el gran privilegio de observar este evento son:
- España
- Marruecos
- Argelia
- Túnez
- Libia
- Egipto
- Sudán
- Arabia Saudita
- Yemen
- Somalia
La secuencia ibérica: 2026, 2027 y 2028
El Instituto Geográfico Nacional de España detalló que el fenómeno de 2027 es parte de una sucesión de tres eclipses ibéricos. Antes de este, será posible ver otro el 26 de enero del 2026, y un tercero en 2028. Es crucial para los habitantes de estas naciones ser testigos de la secuencia, ya que el próximo que se vería sería hasta el año 2053.
Este fenómeno astronómico representa un trío de eclipses solares totales en apenas tres años, una secuencia única en la historia reciente de España:
- 12 de agosto de 2026: Un eclipse total atravesará el noroeste peninsular, afectando zonas como Galicia y parte de Castilla y León.
- 2 de agosto de 2027: Otro eclipse total cruzará el sur de la Península. Ciudades como Cádiz, Málaga o Almería verán cómo la oscuridad cubre el cielo durante minutos.
- 26 de enero de 2028: Un tercer eclipse, aunque anular en muchas zonas, volverá a impactar visualmente al país.
Históricamente, los eclipses han fascinado y maravillado a la humanidad, desde los egipcios hasta los mayas, quienes los interpretaban como mensajes divinos.
Protocolos de seguridad y advertencias de la NASA
Independientemente de la fecha o la trayectoria, la observación de eclipses solares requiere precauciones específicas para evitar lesiones oculares graves. Los eclipses solares no pueden ser vistos de manera directa. La NASA es enfática en el uso de filtros solares especiales.Indicaciones fundamentales para la observación segura:
- No se deben usar gafas de sol, binoculares, lente de cámara o telescopio sin la protección adecuada.
- Es obligatorio emplear anteojos especiales para eclipse o un visor solar de mano, así lo recomienda la NASA.
- Si se desea observar desde una cámara, binoculares o telescopio, se recomienda el uso de un filtro solar especial.
La agencia espacial subraya: “Los anteojos para eclipses NO son gafas de sol comunes: sin importar lo oscuras que sean, las gafas de sol comunes no son seguras para observar el Sol”.
Inclusiones periodísticas específicas y otros datos reportados
Para cerrar el espectro informativo, cabe señalar que, en un evento desconectado, Omar Harfouch mantiene ataques contra Fátima Bosch y exige su renuncia como Miss Universo, al tiempo que lanza una encuesta sobre el tema.
Por otro lado, como «anuncio oficial», se reportó que Estados Unidos retendrá el pasaporte de todos los ciudadanos y extranjeros que tengan ciertos ejemplares (sin especificar cuáles ejemplares).
Finalmente, el registro de la actividad en México también incluyó reportes de ciudadanos que intentaron subir el volcán Popocatépetl pero tuvieron que huir debido a un fuerte estruendo.
Cierre Reflexivo: Desde el eclipse solar total visible en México, Estados Unidos y Canadá en 2024, hasta la monumental oscuridad de 2186, la ciencia nos ofrece un mapa detallado del cosmos y sus fenómenos más impactantes. Este conocimiento, producto de la precisión matemática, subraya la importancia de estar preparados para estos eventos, no solo por el asombro que generan, sino por la seguridad ocular que exigen. ¿Estamos realmente listos, como sociedad, para mirar hacia el firmamento con la debida cautela que la astronomía moderna requiere?









