Uno de los personajes más influyentes y polémicos en la historia reciente del fútbol mexicano ha dejado un vacío en el llamado “círculo rojo” del deporte. Carlos Hurtado, cuyo nombre fue sinónimo de poder y transferencias millonarias, falleció en la Ciudad de México. Su muerte, reportada en la madrugada del 3 de noviembre de 2025, pone fin a la era del promotor que, para muchos, movía los hilos de la Liga MX.
El fallecimiento de Carlos Martínez Hurtado
Carlos Martínez Hurtado, uno de los promotores deportivos más influyentes del fútbol mexicano, perdió la vida. Su fallecimiento ocurrió entre la noche del domingo 2 de noviembre y la madrugada del lunes 3 de noviembre de 2025, según los reportes. Hasta el momento de los reportes, no existía información concreta sobre las causas de su deceso, un misterio que se suma al hermetismo que siempre rodeó su figura.
La noticia causó un gran impacto en el mundo deportivo, especialmente en el fútbol mexicano, dada la magnitud de su influencia.
Las voces que confirmaron la noticia
El fallecimiento fue confirmado por reconocidos periodistas especializados. David Medrano, columnista de Mediotiempo, informó la noticia a través de sus redes sociales. De igual manera, José Ramón Fernández confirmó el suceso.
Tras el deceso del promotor mexicano, diversas figuras del deporte se expresaron. Tal fue el caso del comentarista José Ramón Fernández, quien utilizó sus redes sociales para hablar sobre la fuerte influencia que Hurtado ejerció en las décadas de los ochenta, noventa y dos miles, tanto a nivel internacional como en la liga local.
Otro de los personajes que lamentó su partida fue la leyenda del Club América, Carlos Reinoso. Reinoso reveló que lo conoció a los 14 años y que por muchos años fueron compañeros de golf. En su cuenta de redes sociales, el exfutbolista publicó un mensaje de condolencias a la familia, expresando su tristeza y recordando la relación amistosa y profesional de décadas que mantuvo con el promotor deportivo.
El poder detrás del telón: ¿Quién era el ‘Señor de Miami’?
Carlos Hurtado fue catalogado como el promotor más importante de los últimos veinte años en el fútbol mexicano. Su influencia llegaba directamente hasta las oficinas de varios equipos de la Liga MX, según David Medrano.
También conocido en el entorno como el “Señor de Miami”, Hurtado era una figura central en el mercado de fichajes. Se le atribuyen innumerables contratos y operaciones relevantes en la industria, incluyendo la llegada de talentos importantes a la Liga MX y la colocación de jugadores mexicanos en el extranjero.
El promotor, quien era originario de Zacatepec de Hidalgo, fue descrito por sus allegados como un hombre culto, ambicioso, astuto, conversador y un apasionado de los toros.
Una figura enigmática y de alta influencia
Carlos Hurtado era un personaje que generaba opiniones encontradas, pero su poder e injerencia eran reconocidos abiertamente. El periodista José Ramón Fernández lo calificó como “enigmático”, señalando que:
- El “Señor de Miami” “movía los hilos de varios clubes mexicanos, directivos y hasta periodistas”.
- Su influencia abarcaba contrataciones, estrategias, negociaciones y despidos.
Se estima que Carlos Martínez Hurtado llegó a tener en su lista a más de 100 jugadores fichados, lo que subraya su capacidad de operación en el mercado nacional.
Las polémicas que marcaron su trayectoria
A pesar de su capacidad para concretar fichajes y operaciones relevantes, el nombre de Carlos Hurtado estuvo ligado a un sinfín de controversias a lo largo de su carrera. Esto se debía a la enorme capacidad de influencia que ejercía sobre las directivas de varios equipos, lo que le valió fuertes críticas.
La conexión ineludible con Cruz Azul
Una de las relaciones más notorias y criticadas de Carlos Hurtado fue con el club Cruz Azul. Durante muchos años, una gran cantidad de los fichajes realizados por La Máquina, tanto extranjeros como nacionales, estuvieron ligados directamente a la promotora de Hurtado.
Esta cercanía con la institución cementera le valió señalamientos sobre la posible opacidad en ciertas operaciones y el control que ejercía sobre la política deportiva. Exjugadores y periodistas hablaban sobre la fuerte influencia de Hurtado, alegando que tenía la capacidad de decisión para contratar o despedir:
- Directores técnicos.
- Futbolistas.
- Integrantes del cuerpo técnico.
Todo esto, según los señalamientos, «solo con levantar el teléfono de su despacho».
El exjugador de La Máquina, Carlos Hermosillo, fue uno de los críticos más vocales de esta influencia. Hermosillo señaló que Hurtado era muy hábil para ganar dinero: “en la mayoría de equipos que él controla, sucede siempre una restructuración, viene otro presidente y nuevos jugadores. Él desde luego, se frota las manos, es muy hábil para ganar dinero”.
Por su parte, Guillermo Álvarez Cuevas, expresidente del club, reconoció ser amigo de Hurtado, pero negó rotundamente que el promotor tuviera influencia en la colocación de jugadores o directivos en Cruz Azul, intentando desestimar los señalamientos.
La muerte de Carlos Hurtado cierra un capítulo fundamental en la historia del fútbol mexicano. Su legado, sin embargo, permanece debatible: una figura que trajo talento y tejió redes de poder inquebrantables, pero cuyo control y operaciones, a menudo fuera de los reflectores, dejaron interrogantes profundas sobre la transparencia y la verdadera dinámica detrás de los fichajes más importantes de la Liga MX. El fútbol mexicano ha perdido a su promotor más enigmático, pero ¿será este el fin de las prácticas que él encarnó, o simplemente un cambio de nombres en la mesa de poder?









