En las semanas previas al alto el fuego en Gaza del 10 de octubre de 2025, Israel implementó una nueva y poderosa táctica bélica. Se trata del despliegue de vehículos blindados de transporte de tropas (VBT) M113, reutilizados para transportar entre 1 y 3 toneladas de explosivos, según reveló una investigación de Reuters. Esta escalada en la guerra Gaza vehículos blindados generó una destrucción masiva en áreas residenciales densamente pobladas.
Una táctica de baja tecnología con poder desproporcionado
A medida que las tropas israelíes avanzaban hacia el centro de la ciudad de Gaza, estas potentes bombas, coordinadas con ataques aéreos y excavadoras blindadas, arrasaron grupos de edificios. Imágenes de drones y satélite confirman esta destrucción.
Tres expertos militares consultados por Reuters estimaron que la carga explosiva de los VBT era de 1 a 3 toneladas de munición. Este potencial de detonación:
- Se aproximaría a la potencia de las bombas aéreas Mark 84 (907 kilogramos) de fabricación estadounidense.
- Dispersaría fragmentos de vehículos a cientos de metros.
- Rompería muros exteriores y columnas, siendo la onda expansiva lo suficientemente fuerte para derrumbar un edificio de varias plantas.
Los expertos indicaron que el uso de los vehículos, que suelen transportar tropas, como bombas es «muy inusual» y conlleva el riesgo de causar daños excesivos a las viviendas civiles. El general de brigada retirado Amir Avivi, fundador del Foro de Defensa y Seguridad de Israel (IDSF), calificó el arma como una «innovación de la guerra de Gaza».
El testimonio de Tel-al-Hawa
Los efectos de esta nueva arma se sintieron con rigor en zonas como Tel-al-Hawa y el vecino distrito de Sabra.
Hesham Mohammad Badawi, cuya casa de cinco plantas en la calle Dawla quedó dañada por un ataque aéreo anterior, relató que esta fue completamente destruida por la explosión de un VBT el 14 de septiembre. La demolición dejó a su familia de 42 miembros sin hogar.
Badawi, que estaba a cientos de metros, dijo que oyó al menos cinco detonaciones de VBT en intervalos de unos cinco minutos. Declaró no haber recibido aviso de evacuación antes de la demolición.
Siete residentes de la ciudad de Gaza afirmaron que sus hogares o los de sus vecinos fueron destruidos o gravemente dañados por las explosiones, las cuales compararon con un terremoto. El análisis de imágenes por satélite realizado por Reuters mostró que unos 650 edificios de Sabra, Tel-al-Hawa y sus alrededores fueron destruidos en las seis semanas transcurridas entre el 1 de septiembre y el 11 de octubre.
Implicaciones bajo el derecho humanitario internacional
La Oficina de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y estudiosos del derecho internacional han expresado preocupación por el uso de estos artefactos.
Dos estudiosos del derecho internacional, la oficina de derechos humanos de la ONU y dos expertos militares revisaron las conclusiones de Reuters. Coincidieron en que el uso de explosivos de tal magnitud en densas zonas urbanas residenciales puede haber incumplido uno o más principios del derecho humanitario, que prohíben atacar infraestructuras civiles y usar una fuerza desproporcionada.
Ajith Sunghay, jefe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en los Territorios Palestinos Ocupados, argumentó que la base de que algunas viviendas puedan ser trampas explosivas o usadas por francotiradores de Hamas «no es suficiente para justificar la destrucción masiva». El portavoz de Hamas, Hazem Qassem, afirmó que las demoliciones tenían como objetivo el desplazamiento a gran escala de los residentes.
El contexto de las restricciones y las justificaciones militares
El reportaje de Reuters aportó pruebas sobre la extensión del uso de estas armas de baja tecnología. Una de las fuentes de seguridad israelíes dijo que la creciente utilización de los VBT como bombas se debía, en parte, a las restricciones impuestas por Estados Unidos a las transferencias de bombas aéreas pesadas Mark-84 y bulldozers Caterpillar.
En respuesta a preguntas detalladas de Reuters, los militares israelíes dijeron que estaban comprometidos con las reglas de la guerra. Sobre las acusaciones de destrucción de infraestructura civil, indicaron que solo utilizaron lo que denominaron equipos de ingeniería para «fines operativos esenciales», añadiendo que sus decisiones se guían por la necesidad militar, la distinción y la proporcionalidad.
En el momento de la publicación del reportaje (31 de diciembre de 2025), el ejército israelí, la Oficina del primer ministro, el Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Departamento de Guerra de Estados Unidos no habían respondido a preguntas sobre las razones específicas del cambio de táctica.
Otros conflictos y alertas humanitarias
El reporte también tocó temas de contexto geopolítico y humanitario global. En una rueda de prensa se mostraron armas confiscadas por Israel en Gaza, Líbano y Siria (Foto Afp).
Mientras tanto, en otros puntos calientes:
- Rusia y Ucrania: El presidente Zelensky y asesores de Trump discutieron próximos pasos hacia el fin de la guerra con Rusia. A la reunión asistieron comitivas de Alemania, Francia y Reino Unido, según informó Steve Witkoff, enviado especial de EU.
- Venezuela: La CIA estaría detrás de un ataque a un muelle ligado a cárteles, reportó Ap, siendo la primera operación directa conocida en suelo venezolano desde septiembre. Marca una escalada en la campaña de la Casa Blanca para presionar al gobierno de Nicolás Maduro.
- Gaza (Crisis Humanitaria): La situación es «catastrófica», denuncian organismos. Pacientes con cáncer en Gaza encaran «una muerte lenta» por escasez de medicamentos. Además, la Media Luna Roja advirtió sobre la propagación de la hepatitis tipo A en la franja debido a la severa contaminación del agua.
Las nuevas tácticas de la guerra Gaza vehículos blindados, que transforman equipo obsoleto en máquinas de destrucción masiva en áreas urbanas, plantean serias dudas sobre la proporcionalidad del conflicto y el cumplimiento estricto del derecho internacional humanitario. El análisis de los escombros de Tel-al-Hawa y Sabra revela no solo una devastación física sin precedentes, sino también el surgimiento de una nueva estrategia bélica que, según fuentes de seguridad, busca sortear las restricciones de ayuda militar impuestas por socios clave. ¿Hasta qué punto la innovación táctica puede excusar el daño colateral a infraestructura civil en zonas de alta densidad?









