El 7 de diciembre de 2025 marcó un quiebre en la narrativa de la violencia nacional. La Fiscalía General de la República (FGR) anunció que investigará como acto de ataque terrorista Michoacán 2025 el brutal suceso cometido contra una base de la policía comunitaria en Coahuayana, que dejó un saldo de cinco personas muertas y cinco lesionadas tras la detonación de un vehículo con explosivos.
La reclasificación del ataque por la FGR
La Fiscalía General de la República (FGR) precisó que la detonación del automotor ocurrió el 7 de diciembre de 2025 a las 11:40 horas, sobre la avenida Rayón, colonia Centro, de la demarcación de Coahuayana, justo frente a la base policial.
La dependencia federal ha iniciado la carpeta de investigación en contra de quien o quienes resulten responsables del delito de terrorismo. Según refirió la FGR, esta calificación deriva de «la utilización de explosivos para atentar contra elementos de la policía comunal».
En la indagatoria participan diversas áreas especializadas para garantizar la contundencia de la investigación:
- La Fiscalía Especializada de Control Regional.
- La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada.
- La Fiscalía de Investigación de Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas.
Detalles del ataque y las víctimas
La explosión sacudió al poblado de Coahuayana, Michoacán, ubicado a unos 40 kilómetros de Tecomán, Colima. El saldo preliminar fue de cinco personas fallecidas y cinco heridas.
La Fiscalía General del estado (FGE) detalló que, en el sitio, se localizó la camioneta siniestrada con los restos de dos personas. Además, se confirmó que ocho integrantes de la policía comunitaria resultaron heridos, y tres de ellos perecieron cuando recibían atención médica. Ni las personas fallecidas ni las heridas habían sido identificadas hasta la noche.
La onda expansiva provocó daños colaterales significativos en la infraestructura local:
- Se reportaron afectaciones al servicio eléctrico.
- Hubo daños en viviendas cercanas.
- Al menos cinco vehículos estacionados resultaron afectados.
El precedente histórico de la figura del terrorismo en México
La decisión de la FGR de catalogar el ataque de Coahuayana como acto terrorista es relevante dado el historial de la legislación mexicana. En los años recientes, solo un caso ha sido considerado formalmente terrorista en el país: la agresión con granadas perpetrada en los festejos del 15 de septiembre en el Zócalo de Morelia, en 2008.
Ese evento de 2008 tuvo un saldo de ocho personas muertas y más de 120 heridas. En ese caso, hubo tres detenidos, presuntos integrantes del grupo criminal Los Zetas, quienes fueron absueltos tras siete años de permanecer presos. Los acusados de delincuencia organizada, terrorismo, posesión de material de uso exclusivo del Ejército, homicidio agravado y homicidio agravado en grado de tentativa salieron libres luego de demostrar que habían sido torturados para confesar culpabilidad.
Otro antecedente de este tipo, según fuentes ministeriales, tuvo lugar el 1 de mayo de 1984, cuando un hombre lanzó dos bombas molotov contra el balcón presidencial de Palacio Nacional, mientras el entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) presenciaba el desfile obrero, dejando varias personas lesionadas.
Contexto de violencia y la huella del crimen organizado
Hasta el cierre de la edición, las autoridades no habían identificado al individuo o grupo delincuencial responsable del ataque, y ninguna organización se lo había atribuido.
No obstante, de acuerdo con fuentes policiales del estado, la región de la Sierra Costa es un punto de alta disputa criminal. En la zona operan al menos dos grupos delictivos locales, y las incursiones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) son cada vez más frecuentes desde hace más de una década. La mayoría de estas incursiones han tenido lugar en los municipios de Chinicuila y Aquila, limítrofes con Colima.
Este ataque ocurre en un contexto de violencia reciente y focalizada:
- 25 de agosto de 2024: Ocho guardias comunitarios de Coahuayana, de entre 20 y 26 años, fueron emboscados y asesinados por un grupo armado en la parte norte del municipio.
- Post-asesinato de Uruapan: Luego del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, perpetrado el 1° de noviembre, los gobiernos federal y estatal implementaron el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia a fin de erradicar la violencia en la entidad.
La respuesta de las autoridades federales y estatales
El gabinete de seguridad federal indicó que trabaja de manera coordinada con autoridades de Michoacán para esclarecer y detener a los responsables del ataque.
El secretario de gobierno estatal, Raúl Zepeda, explicó que las ocho personas lesionadas fueron trasladadas de inmediato para su atención en hospitales de alta especialidad en Morelia. Este traslado se realizó mediante helicópteros proporcionados por los gobiernos federal y estatal.
Por su parte, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, utilizó su cuenta de X para informar que, «en coordinación con autoridades federales activamos de inmediato los servicios de emergencia por tierra y aire para el rápido traslado de las personas lesionadas en Coahuayana».
Finalmente, elementos de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina Armada de México, de Seguridad y Protección Ciudadana, Guardia Nacional y de Seguridad Pública estatal reforzaron la vigilancia en la zona afectada tras el atentado.









