En un movimiento cargado de simbolismo geopolítico, Dinamarca ha llevado a cabo el mayor ejercicio militar en Groenlandia sin la participación de Estados Unidos. Esta decisión, en medio de la creciente competencia ártica y el interés estadounidense en la isla, envía un mensaje claro sobre la gestión danesa de su territorio con el apoyo de sus aliados de la OTAN.
Nuuk, 17 de septiembre de 2025 – La tensión en el Ártico se intensifica tras la realización de «Arctic Light 2025», el ejercicio militar de mayor envergadura en la historia moderna de Groenlandia, del cual el ejército estadounidense fue excluido. Esta medida se produce en un contexto de creciente interés de Estados Unidos en la isla, mientras los aliados de la OTAN buscan reafirmar su cooperación en defensa en la región.
El mayor despliegue ártico sin la presencia estadounidense
El ejercicio militar en Groenlandia, «Arctic Light 2025», marca un hito por su magnitud y por la ausencia de las unidades militares de Estados Unidos. Los bomberos participaron en el curso básico de entrenamiento ártico supervisado por el ejército danés en Sisimiut, Groenlandia, el 16 de septiembre de 2025, ilustrando la naturaleza integral de las operaciones.
El comandante ártico de Dinamarca, Soren Andersen, confirmó que, si bien el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, había sido invitado a las actividades, no se extendió una invitación a ninguna unidad militar estadounidense para participar activamente. «Trabajamos junto con colegas de la base espacial estadounidense Pituffik, pero no fueron invitados con unidades para este ejercicio», declaró Andersen a Reuters.
La respuesta de Washington y la histórica cooperación
La exclusión de las fuerzas militares estadounidenses contrasta con precedentes de cooperación en la región. Estados Unidos ha participado previamente en ejercicios militares liderados por Dinamarca en Groenlandia, lo que hace que esta omisión sea aún más significativa.
Un portavoz de la Embajada de Estados Unidos en Copenhague emitió una declaración mesurada: «Si bien no participamos en este ejercicio en particular, mantenemos nuestra sólida cooperación militar con el Reino de Dinamarca y otros aliados del Ártico». Esta afirmación busca disipar cualquier percepción de fractura, aunque la señal política subyacente es innegable.
Un mensaje geopolítico velado desde Copenhague
El analista militar independiente Hans Peter Michaelsen aseguró a Reuters que la ausencia de Estados Unidos en este ejercicio posee «una fuerte señal política». Según Michaelsen, el despliegue está «diseñado básicamente para mostrar a los estadounidenses que Dinamarca cuida de Groenlandia y lo hace con la ayuda de otros países importantes de la OTAN».
Esta perspectiva sugiere que Dinamarca busca reafirmar su soberanía y capacidad de gestión sobre Groenlandia, un territorio de creciente valor estratégico, al tiempo que recalibra sus alianzas dentro del marco de la OTAN en un entorno ártico cada vez más disputado.
El interés estratégico sobre Groenlandia en el tiempo
El interés de Estados Unidos en Groenlandia no es reciente y ha generado episodios de tensión diplomática. En el pasado, Dinamarca convocó a un diplomático de Estados Unidos tras reportes de operaciones en la isla. Asimismo, la isla ha sido objeto de la atención de figuras políticas de alto perfil, como el presidente francés Macron, quien aterrizó en Groenlandia, una isla codiciada previamente por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Estos antecedentes contextualizan la relevancia geopolítica sostenida de Groenlandia y la vigilancia con la que Dinamarca maneja su relación con Washington respecto a este territorio ártico.









