La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el 30 de enero de 2026 la primera etapa del plantel Tijuana de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (URC). Durante el evento, Sheinbaum reafirmó que la educación es un derecho garantizado por el Estado y financiado por el pueblo, recomendando a los estudiantes recordar siempre que son los ciudadanos quienes sostienen su centro de estudios.
Desde Tijuana, Baja California, la mandataria emitió una severa advertencia sobre la defensa del modelo público. El mensaje central reivindicó la educación pública como la fórmula operativa para materializar el derecho de los jóvenes a estudiar, contrastando esta visión con la dinámica histórica que, a su juicio, la convirtió en una mercancía.
El mandato de la educación pública: un derecho financiado por el pueblo
El evento, reportado por el enviado Alonso Urrutia, se centró en el compromiso gubernamental de expandir el acceso universitario. Durante su discurso, la presidenta Sheinbaum exhortó directamente a los alumnos del nuevo centro educativo a ser conscientes de la fuente de financiación de su educación.
La defensa de la educación como un derecho, y no como un privilegio, ha sido una bandera constante de la presidenta. Esta posición se remonta a su época como activista. La mandataria rememoró su participación en movimientos universitarios que buscaban oponerse al intento de incrementar las cuotas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La crítica histórica al periodo neoliberal
Sheinbaum aseguró que su postura ha sido coherente desde su activismo juvenil, cuestionando cómo, durante el periodo conocido como neoliberal, la educación fue degradada a una mercancía. Esta conversión estuvo acompañada, según la presidenta, por la reducción sistemática de los presupuestos destinados a la escuela pública, afectando particularmente a las universidades.
El argumento de Sheinbaum posiciona la inversión en la Universidad Nacional Rosario Castellanos no solo como un acto administrativo, sino como una corrección histórica frente a los recortes presupuestarios del pasado.
Expansión nacional de la universidad Rosario Castellanos
La inauguración del plantel Tijuana es solo una manifestación del esfuerzo mayor en la infraestructura educativa. La Universidad Nacional Rosario Castellanos ha sido un foco de inversión y expansión durante este periodo.
Existe evidencia de un programa de inversión robusto que trasciende las fronteras de Baja California. En Chiapas, por ejemplo, se invirtieron 75 millones de pesos (mdp) en nueva infraestructura para la URC. Asimismo, la presidenta Sheinbaum ha supervisado activamente las obras de la Universidad Rosario Castellanos en Tlaxcala, demostrando una prioridad en el aumento de la capacidad educativa a nivel nacional.
El compromiso de la actual administración, articulado en la política exterior por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) al asumir la presidencia de la Alianza del Pacífico, incluye explícitamente el énfasis en la educación, juventudes e igualdad de género, reforzando la narrativa de un liderazgo pragmático e incluyente en la región.
La inauguración de nuevas infraestructuras educativas, como la de Tijuana, obliga a una reflexión sobre la sostenibilidad financiera del modelo de gratuidad y el papel que juega el estudiante al recibir un beneficio que, como se les recordó, es pagado directamente por la ciudadanía. ¿La conciencia sobre el costo social de la educación pública es suficiente para garantizar su defensa continua frente a futuras presiones presupuestarias?








