La Habana se sumió en un luto oficial mientras 32 ataúdes, llegados desde Venezuela, marcaban la dolorosa huella del operativo que culminó con el secuestro de Maduro a principios de enero. La llegada de los restos de estos militares cubanos no solo reconfigura la crisis en Caracas, sino que dispara la tensión con Washington, reviviendo viejos fantasmas del imperialismo.
Recepción solemne y honras fúnebres en la capital cubana
Los restos de 32 militares que murieron durante el operativo en el cual fue secuestrado en Venezuela el ex presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, arribaron el jueves 15 de enero de 2026 a Cuba. La llegada se dio en el marco de unas honras fúnebres que durarán dos días.
Las urnas con las cenizas de los militares fueron transportadas por una aeronave de Cubana de Aviación. Soldados cubanos, ataviados con guantes blancos, fueron los encargados de bajar los restos, los cuales fueron recibidos en el aeropuerto de La Habana por altas autoridades del gobierno.
Entre los presentes se encontraban:
- El presidente cubano Miguel Díaz-Canel, quien acudió de uniforme en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
- El líder Raúl Castro.
- El ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas.
Miles de cubanos se alinearon en una calle para presenciar el paso de la caravana que transportaba los ataúdes a toda velocidad, flanqueada por motocicletas y vehículos militares. Carmen Gómez, diseñadora industrial de 58 años, expresó a The Associated Press que presenciar el paso de la comitiva era importante para honrar a los combatientes. Señaló que esto era muestra del sentido de patria que tiene el cubano, que los va a unir siempre, a pesar de las dificultades que sufren los ciudadanos en la isla.
Un contingente en la seguridad presidencial
Aunque los detalles de la misión que desempeñaban los 32 militares no han sido revelados, la información oficial previa dio a conocer sus nombres, rangos y edades, las cuales oscilaban entre 26 y 60 años. Todo apunta a que el grupo se trataba de un contingente cercano a la seguridad del ex presidente Maduro, quien fue secuestrado el 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores.
Los uniformados fallecidos pertenecían a las dos dependencias de seguridad más importantes de Cuba:
- Las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
- El Ministerio del Interior.
Según la información oficial, estos militares formaban parte de un convenio de seguridad bilateral entre Cuba y Venezuela. Los restos serán instalados en el edificio del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, colindante con la icónica Plaza de la Revolución.
Homenaje y protesta contra el imperialismo
El programa de honras fúnebres se extiende durante dos días. El jueves serán homenajeados por la población. El viernes se llevará a cabo un mitin de protesta que las autoridades esperan sea masivo, programado para realizarse en la Tribuna Antiimperialista, un foro al aire libre ubicado estratégicamente frente a la embajada de Estados Unidos.
Durante la recepción, el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, ofreció un discurso contundente:
> “Los recibimos con profundo orgullo y eterno compromiso, porque sabemos que la muerte no derrota a quienes caen con el fusil en la mano defendiendo una causa justa”, sostuvo Álvarez Casas.
El funcionario también aprovechó para reafirmar la postura de la isla frente a Washington: “Reafirmamos que si algo ha demostrado esta dolorosa página de la historia es que el imperialismo podrá tener armas más sofisticadas. Podrá disponer de inmensas riquezas materiales, podrá comprar la mente de los vacilantes. Pero hay algo que jamás podrá comprar: la dignidad del pueblo cubano”.
Tensión diplomática en aumento y contexto regional
La llegada de los restos de los militares marca un momento de creciente tensión entre la isla caribeña y Estados Unidos. La situación se agrava luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, exigiera al gobierno de la nación caribeña pactar con él antes de que sea “demasiado tarde”.
Este contexto de confrontación regional se ve acentuado por movimientos diplomáticos y militares reportados en otros escenarios:
- Desde prisión, el ex presidente Maduro expresó respaldo a Delcy Rodríguez y a su gabinete.
- Se reportaron bombardeos de Estados Unidos contra Venezuela que dejaron personas desaparecidas y cuerpos fragmentados.
- La líder opositora venezolana María Corina Machado llegó a la Casa Blanca, vestida con un traje chaqueta blanco, para una reunión con el presidente Trump.
- La ley internacional está siendo erosionada, según António Guterres de la ONU, ante amenazas y uso ilegal de la fuerza, y ataques a civiles y personal de Naciones Unidas.
- En un escenario geopolítico más amplio, Francia anunció el envío de más tropas a Groenlandia en los próximos días en respaldo a Dinamarca, ante las amenazas de Estados Unidos de anexionar ese territorio ártico.
La Habana, al recibir a sus caídos, convierte la tragedia militar en un arma diplomática que subraya la injerencia extranjera y polariza aún más el hemisferio. La exigencia de Donald Trump a la nación caribeña, sumada al dolor de las familias, convierte la Tribuna Antiimperialista en el epicentro simbólico de una escalada que parece no tener fin. ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la defensa de la dignidad del pueblo cubano en este nuevo ciclo de confrontación?









