El cometa interestelar 3I/ATLAS, detectado en julio de 2025, ha sido fuente de teorías audaces sobre su posible origen artificial, dada su velocidad y su trayectoria. Sin embargo, un hallazgo crucial del telescopio MeerKAT en Sudáfrica ha brindado la primera evidencia sólida. La detección de una señal de radio del cometa 3I/ATLAS apunta a una composición química elemental: la confirmación indirecta de agua.
La voz de agua: El anclaje de la radioastronomía
Desde su detección, el 3I/ATLAS ha provocado inevitables comparaciones con ‘Oumuamua, el primer visitante interestelar descubierto en 2017, cuya forma alargada y comportamiento inusual alimentaron teorías sobre un posible origen artificial. No obstante, la evidencia reciente de radioastronomía ofrece una respuesta más sencilla, aunque igual de reveladora.
Astrónomos del radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica detectaron algo que cambió la conversación. El 24 de octubre de 2025, MeerKAT registró dos líneas claras en el espectro radioastronómico:
- Una línea a 1665 MHz (1.665 gigahertz).
- Otra línea a 1667 MHz (1.667 gigahertz).
Estas frecuencias son la firma inconfundible de las moléculas de hidroxilo (OH). Este grupo hidroxilo, una combinación de oxígeno e hidrógeno, se forma cuando el agua (H₂O) se descompone por radiación solar, confirmando que el objeto contiene o libera agua congelada en su superficie.
La huella molecular de los hielos activados
El hallazgo fue posible gracias a la extrema sensibilidad del MeerKAT. El equipo que opera el telescopio explicó que las moléculas de OH son «las huellas digitales de los hielos activados por el Sol».
Los datos técnicos de la absorción de radio proporcionaron información clave sobre la dinámica del cometa:
- Desplazamientos Doppler: Se registraron desplazamientos en la velocidad de −15.59 (+/-0.16) y −15.65 (+/-0.17) kilómetros por segundo, promediando un desplazamiento de aproximadamente −15.6 km/s. En astronomía, los desplazamientos negativos significan que el cuerpo se está aproximando al observador.
- Anchos de línea: Los anchos de línea a mitad de altura completa fueron de 0.88(+/-0.37) y 1.26(+/-0.40) kilómetros por segundo, lo que indica que el gas se mueve con calma y a baja temperatura. Estos anchos concuerdan con la ampliación térmica de las líneas de OH calculada en cerca de 0.8 kilómetros por segundo a una temperatura de aproximadamente 230 grados Kelvin.
Esta absorción es la primera detección de radio del cometa 3I/ATLAS y constituye el mejor indicador físico-químico de que el Sol está activando hielos en el objeto, un comportamiento típico de un cometa.
La persistente hipótesis alienígena de Avi Loeb
A pesar de la evidencia que sustenta la naturaleza cometaria, el debate sobre el origen artificial se mantiene activo, impulsado principalmente por el científico de Harvard Avi Loeb.
Loeb, quien es director del Proyecto Galileo y del Instituto de Teoría y Computación en el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, fue quien alentó a observatorios de radio, incluyendo MeerKAT, a buscar emisiones del 3I/ATLAS cinco semanas antes de esta detección. El impulso de esta búsqueda se debió a que la dirección de llegada del cometa 3I/ATLAS coincidió, con una diferencia de 9 grados, con la dirección de llegada de la Señal Wow!, detectada en 1977 a una frecuencia diferente de 1.4204556 gigahertz.
Loeb ha citado el informe de D.J. Pisano y sus colaboradores, reconociendo las detecciones de hidroxilo, pero su postura sigue siendo crítica. El experto considera que el origen natural es casi imposible, argumentando que existen varias anomalías:
- Una extraña trayectoria.
- Una composición excepcionalmente rica en níquel.
- Una aceleración no justificada.
Loeb sugiere que, tal como con ‘Oumuamua, podría haber datos sobre el objeto interestelar que se están ocultando. Hasta el momento, no existe un informe sobre la detección de una señal de radio del 3I/ATLAS distinta a la absorción de hidroxilo.
El tercer objeto interestelar más enigmático
El 3I/ATLAS no solo es el tercer objeto interestelar jamás detectado —después de 1I/‘Oumuamua y 2I/Borisov—, sino también el más enigmático. Su tamaño parece ser mayor que el de Borisov, y su brillo, más inestable.
Los científicos están expectantes ante la aproximación del cometa a la Tierra, momento en el que se podrá estudiar con mayor precisión.
- La NASA estima que alcanzará su punto más cercano a la Tierra el 19 de diciembre de 2025.
- Se situará a una distancia estimada de 270 millones de kilómetros (1.8 unidades astronómicas) respecto a nuestro planeta.
- La Agencia Espacial Europea fijó la fecha exacta en el 19 de diciembre.
Aunque el fenómeno no será visible a simple vista, la distancia es suficiente para que los observatorios terrestres lo estudien en detalle, sin representar riesgo alguno para la Tierra.
Además, la investigación continuará más allá de su punto más cercano. El 16 de marzo de 2026, el cometa 3I/ATLAS pasará a 53 millones de kilómetros de Júpiter. En ese momento, la nave espacial Juno utilizará su antena de dipolo para buscar una señal de radio del 3I/ATLAS en frecuencias bajas, que van desde 50 hertz hasta 40 megahertz, según ha informado Avi Loeb.
La detección de hidroxilo subraya que el agua es un elemento común en los viajes más lejanos del universo. Las señales del 3I/ATLAS no son sonidos en el sentido humano, pero en su interpretación simbólica, el cometa habló con el lenguaje más antiguo del cosmos: el de la química elemental. A medida que el ATLAS se acerque, ¿qué nos está diciendo, realmente, este visitante interestelar sobre el origen del agua y, en última instancia, sobre nosotros mismos?









