El jueves 15 de enero de 2026, la política regional se reescribió en Washington. La líder opositora venezolana, María Corina Machado, arribó a la Casa Blanca para un almuerzo privado con el presidente Donald Trump. Este encuentro marca un punto de inflexión en la estrategia de Washington, que ejerce fuerte presión geopolítica en la región, incluso en México, según reportes.
La reunión clave de María Corina Machado y Donald Trump
El pasado jueves 15 de enero de 2026, la agenda de la Casa Blanca se concentró en la política sudamericana. La líder opositora venezolana, María Corina Machado, llegó al recinto de Washington a las 12:08 para un encuentro privado con el presidente Donald Trump, según constató un fotógrafo de la Afp.
Según la agenda oficial de la Casa Blanca, el encuentro fue un almuerzo a puerta cerrada. Vestida con un traje chaqueta blanco, Machado llegó a la entrada exterior del recinto a bordo de un automóvil y fue inmediatamente escoltada al interior.
Este movimiento en Washington se da en medio de una serie de tensiones regionales y geopolíticas que vinculan directamente a la administración de Trump con otros gobiernos latinoamericanos, incluyendo a México.
La presión de Washington en la frontera norte
Mientras se concretaba la reunión entre María Corina Machado y Donald Trump, trascendieron reportes que apuntan a una escalada en la cooperación de seguridad entre Estados Unidos y México, aunque con una propuesta unilateral y polémica de Washington.
De acuerdo con el diario New York Times (NYT), el presidente Trump está presionando para que elementos de la CIA y soldados de Estados Unidos participen en operativos terrestres dentro de México.
La propuesta de Washington al gobierno de Claudia Sheinbaum detalla que las fuerzas estadounidenses participarían en redadas a sitios clandestinos de producción de droga. Su rol específico sería brindar apoyo, inteligencia y asesoramiento en primera línea durante estas operaciones.
Advertencia global sobre el derecho internacional
El contexto de presiones diplomáticas y posibles intervenciones militares se alinea con las advertencias lanzadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
António Guterres señaló que la ley internacional está siendo erosionada ante los ojos del mundo. El diplomático detalló que las personas están siendo testigos de:
- Amenazas y uso ilegal de la fuerza.
- Ataques a civiles.
- Ataques a personal de Naciones Unidas.
Este señalamiento subraya el ambiente de tensión global en el que se llevó a cabo el encuentro entre la líder opositora venezolana y el mandatario estadounidense en Washington, remarcando la preocupación por la estabilidad regional e internacional.
El simbolismo de este almuerzo a puerta cerrada, combinado con la presión militar que Washington ejerce sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum y las alertas sobre el deterioro del derecho internacional, sugiere que la estrategia exterior de Estados Unidos para 2026 se centrará en una diplomacia de contundencia y acción directa. ¿Cómo responderán los gobiernos de Venezuela y México ante esta nueva ola de intervencionismo?









