La crisis forense que oculta a los desaparecidos en Nuevo León

La falta de peritos en Nuevo León paraliza más de 7 mil carpetas de investigación. El colectivo Buscadoras de Nuevo León denuncia la crisis institucional en la búsqueda de desaparecidos.
La crisis forense que oculta a los desaparecidos en Nuevo León

Con casi más de siete mil carpetas de investigación abiertas, la desesperación crece entre las familias que buscan a sus seres queridos en Nuevo León. El colectivo Buscadoras de Nuevo León ha alzado la voz, señalando que la falta crítica de peritos y personal en la Fiscalía obstaculiza la búsqueda de desaparecidos, revelando una parálisis institucional.

Las Buscadoras de Nuevo León exigen recursos urgentes

El 7 de diciembre de 2025, el colectivo Buscadoras de Nuevo León llevó a cabo una peregrinación simbólica hacia la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en Monterrey, Nuevo León. Este acto sirvió como plataforma para denunciar públicamente la ineficiencia y la falta de personal dentro de la Fiscalía General de Nuevo León.

María Luisa Castellanos, dirigente del colectivo, destacó la grave desproporción entre la carga de trabajo y los recursos disponibles.

> “Seguimos con poco personal dentro de la Fiscalía Especializada (en Personas Desaparecidas de la Fiscalía General de Nuevo León). Es algo que se les ha estado solicitando ya desde mucho tiempo atrás, porque más de 7 mil carpetas de investigación necesitan mucho personal que pueda desarrollar acciones de investigación eficiente”, detalló para La Jornada.

Castellanos puntualizó que, solo por parte de este colectivo, se calcula que hay 203 personas desaparecidas y que 96 familias están involucradas directamente en la búsqueda de sus seres queridos en la entidad.

El cuello de botella en la investigación

La principal demanda de las Buscadoras se centra en la necesidad de incrementar significativamente el número de expertos y personal operativo. La falta de peritos está afectando tanto el trabajo de campo como el análisis forense, generando un estancamiento en los casos.

Según la dirigente, la necesidad de personal se divide en dos áreas críticas:

  • Peritos de gabinete: Que puedan estar en el procesamiento o en el análisis de los restos en el equipo técnico.
  • Personal de campo: Que pueda estar desarrollando actividades en la búsqueda de las personas en las fosas clandestinas.

El periodismo de datos y la opacidad oficial

El análisis de datos oficiales y los casos recientes subrayan la urgencia de la situación. De acuerdo con la Consulta Pública del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPNDL), se registraron 697 folios de reportes de personas no localizadas en Nuevo León tan solo del 1 de enero al 7 de diciembre de 2025.

No obstante, estos datos carecen de transparencia, ya que todos los folios están catalogados con datos confidenciales. Esto impide la consulta pública de información esencial como la fecha, el sexo o el nombre de la persona en el padrón.

Impacto en las familias: casos sin avance

La ausencia de recursos tiene consecuencias directas en la resolución de casos de alto impacto. María Luisa Castellanos recordó que, en 2024, el último descubrimiento de una fosa clandestina en Nuevo León ocurrió en el municipio de Pesquería, donde se encontraron restos de al menos 13 personas. De estos, uno pertenecía a un familiar que era buscado por el colectivo.

Otro caso que ha generado gran movimiento mediático en Nuevo León es el de la pareja de comerciantes Eunice Carreón, de 34 años, y su esposo Humberto Hernández, de 36. Ellos desaparecieron el pasado 23 de enero de 2024 en la Plazoleta de Ciénega de Flores, luego de haber sido interceptados presuntamente por grupos armados al terminar su jornada de trabajo.

Imelda Adriana Carreón, hermana de Eunice, compartió su frustración durante la peregrinación, confirmando la parálisis investigativa:

> “Estoy en la búsqueda de mi hermana y su esposo. Los privaron de su libertad el 23 de enero del 24 del año pasado y hasta ahorita no ha habido ningún avance (…) no hay ningún progreso en la investigación”, compartió para La Jornada.

Es relevante destacar que el colectivo no solo agrupa a familias de la entidad, sino también a aquellas provenientes de Tamaulipas, Coahuila, Sinaloa, Estado de México, Veracruz y Oaxaca, que perdieron a sus seres queridos en territorio nuevoleonés. A pesar de los obstáculos, la dirigente Castellanos informó que, en 2025, se han logrado localizar a cuatro familiares del colectivo.

La crisis de personal en la Fiscalía Especializada de Nuevo León no es solo una deficiencia administrativa; es un bloqueo directo a la justicia y a la paz de miles de familias. Con más de siete mil carpetas de investigación acumuladas, ¿hasta cuándo la autoridad reconocerá que la falta de peritos forenses y de campo está prolongando el dolor y garantizando la impunidad?

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