El Gobierno Federal iniciará formalmente la credencialización del Servicio Universal de Salud a partir del 2 de marzo de 2026. Este procedimiento busca registrar a 98.5 millones de ciudadanos, permitiendo el acceso a cualquier institución de salud, eliminando la dependencia de la derechohabiencia y agilizando el intercambio de historiales clínicos.
El calendario oficial: credencialización a partir del 2 de marzo
El subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark, anunció el inicio del proceso de credencialización del Servicio Universal de Salud para el 2 de marzo de 2026. Este mecanismo está diseñado para que los ciudadanos accedan a cualquier institución de salud, sin importar su esquema de derechohabiencia actual.
Clark explicó que una vez concluido el procedimiento, los usuarios contarán con una versión física de la credencial y también una digital. Esta versión digital es clave, ya que permitirá el acceso a centros de salud aun si el ciudadano no trae la credencial física.
Datos requeridos para el registro y manejo de información
Para levantar la información de los usuarios se solicitarán los siguientes datos: nombre completo; Clave Única de Registro de Población (CURP); sexo, lugar y fecha de nacimiento, nacionalidad y un código QR. Este código QR servirá para validar su derechohabiencia original. También se consultará al ciudadano acerca de la donación de órganos.
La credencial incorporará la clínica originalmente asignada, pero mediante el código QR el sistema sugerirá la clínica más cercana. Con esta información, todas las instituciones de salud tendrán acceso al historial clínico de cada persona, evitando tener que levantarlo desde cero y conocer el tratamiento recibido. Clark subrayó que la universalización de servicios con esta credencial facilitará a las instituciones de salud el intercambio de información para no repetir estudios ni requerir datos adicionales.
Logística masiva: 98.5 millones de mexicanos en el objetivo
La secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, detalló la logística para llevar a cabo el registro, confirmando que el objetivo es registrar a 98.5 millones de ciudadanos en el Servicio Universal de Salud. Esto incluye a los 38.5 millones de usuarios que actualmente residen en estados no federalizados.
Para esta tarea, se instalarán 2 mil 478 módulos y se desplegarán 14 mil servidores de la nación. El proceso está proyectado para extenderse hasta el mes de diciembre de 2026.
Montiel precisó que el proceso se dividirá en etapas según el estado de federalización de los servicios de salud:
- Inicio (2 de marzo): La credencialización comenzará en 14 entidades que tienen los servicios de salud federalizados: Baja California Sur, Campeche, Hidalgo, estado de México, Michoacán, Nayarit, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas.
- Segunda Fase (23 de marzo): Se integrarán Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Colima, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz.
La autonomía estatal: el dilema de los servicios no federalizados
Clark precisó que ocho entidades federativas aún no se han incorporado a la federalización del programa IMSS Bienestar. Estas entidades son Nuevo León, Coahuila, Durango, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Chihuahua y Guanajuato.
En estos casos, los servicios estatales de salud siguen operando con esquemas estatales. La universalización en estos estados dependerá de si el gobernador decide incorporar a sus servicios estatales de salud al proceso de credencialización junto al IMSS o el ISSSTE.
La condición clave que establece el Gobierno Federal es que el servicio de salud estatal, si se integra, debe ser gratuito, ya que Clark señaló que “en algunos estados se sigue cobrando”. En el caso específico de Querétaro, se credencializará inicialmente a los que tienen IMSS e ISSSTE, y la inclusión del servicio de salud estatal dependerá de lo que determine el gobernador.
Costo inicial y el sistema de compensación interinstitucional
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que este proceso de universalización será paulatino, concentrándose la primera instancia en la credencialización, con el objetivo de avanzar posteriormente a la digitalización completa del sistema. Sheinbaum aseveró que este sistema es “un sueño de la Presidenta y de todos los mexicanos”.
El costo inicial de la credencialización será de 3 mil 500 millones de pesos.
Sheinbaum puntualizó que en una primera etapa habrá una especie de cámara de compensación. Este sistema funcionará para que el IMSS compute los servicios que haya otorgado a los derechohabientes del ISSSTE, y viceversa. De esta forma, cada institución pagará mensualmente lo correspondiente a la otra, buscando evitar una descompensación inicial por el procedimiento de universalización.
Otros asuntos de la agenda política nacional (Enero 2026)
El secretario García Harfuch informó sobre un traslado de 37 operadores de organizaciones criminales hacia Estados Unidos. Estas personas fueron llevadas a las ciudades de Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, a bordo de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas.
En el ámbito legislativo, se turnó a la Comisión Permanente la designación de Gertz como embajador de Gran Bretaña, nombramiento que podría concretarse al día siguiente.
Finalmente, ex trabajadores del extinto IFT (Instituto Federal de Telecomunicaciones) reclamaron el pago de su indemnización durante una protesta afuera de Palacio Nacional. Los ex trabajadores señalaron que se les quiere obligar a reclamar una liquidación por renuncia y no por la desaparición del Instituto.
La credencialización representa el primer gran paso para desdibujar las fronteras entre las instituciones de salud, facilitando el acceso a casi cien millones de usuarios. El verdadero desafío no será solo la logística de los módulos hasta diciembre, sino garantizar que la ‘cámara de compensación’ y la colaboración con los estados autónomos mantengan la gratuidad y la calidad del servicio prometido.









