Rodrigo Aguirre dejará el Club América para fichar por Tigres UANL bajo un esquema de cesión por un año con opción de compra obligatoria condicionada al cumplimiento de objetivos deportivos. Este movimiento, reportado el 29 de enero de 2026, es el mecanismo principal que el América utiliza para liberar una plaza de extranjero (NFM) y poder registrar a su nuevo refuerzo «bomba», el mediocampista brasileño Raphael Veiga.
La transferencia se concretó bajo una fuerte presión de tiempo, dado el inminente cierre del mercado de fichajes de la Liga MX, lo que obligó a la directiva de Coapa a acelerar los trámites.
El catalizador de la operación: La necesidad de Raphael Veiga
La salida de Rodrigo Aguirre no es meramente una decisión deportiva, sino una estrategia administrativa impuesta por el reglamento de extranjeros. El equipo dirigido por André Jardine necesitaba liberar una plaza de No Formado en México (NFM) para poder inscribir a Raphael Veiga, cuya incorporación se considera el fichaje estelar del conjunto azulcrema para el Clausura 2026.
Aunque el “Búfalo” Aguirre había sido una pieza importante en la rotación ofensiva, especialmente durante las ausencias de Henry Martín, la directiva del América priorizó la llegada de Veiga. El acuerdo verbal alcanzado con el uruguayo y las avanzadas pláticas con Tigres demuestran que Aguirre fue el jugador «sacrificado» para que el América pudiera completar su plantilla, según detalla 365Scores.
Detalles de la transferencia y la garantía de protagonismo
El acuerdo alcanzado entre América y Tigres es una cesión por una temporada. Según 365Scores, el convenio incluye una opción de compra obligatoria que se activará solo si se cumplen ciertos objetivos deportivos predefinidos entre las directivas. Este formato permite a Tigres reforzar su ataque inmediatamente sin comprometer una compra definitiva, al menos hasta que el rendimiento de Aguirre en el campo valide la inversión.
La voluntad del futbolista de 31 años fue determinante. 365Scores precisó que Aguirre aceptó la propuesta de Tigres porque la directiva de San Nicolás de los Garza le garantizó un rol con protagonismo en el ataque, ofreciéndole continuidad como delantero principal. Esta seguridad resulta clave para el delantero, pues busca mantener su nivel competitivo y así seguir siendo considerado para la selección uruguaya.
El informe de Willie González y el contexto felino
El avance de este traspaso fue confirmado por Willie González, el famoso comunicador, quien utilizó sus redes sociales el 29 de enero de 2026 para anunciar la novedad. González señaló que Aguirre es el jugador «MÁS adelantado para llegar a Tigres».
La cita textual del comunicador fue: «Señoras y señores, atención felina: estoy en posición de confirmar que Rodrigo ‘El Búfalo’ Aguirre es hoy el jugador MÁS adelantado para llegar a Tigres. Sí, el ex Rayado, el uruguayo, está muy cerca de vestirse de auriazul».
Este movimiento también ocurre mientras Tigres está activo en otras negociaciones. González y 365Scores confirmaron que César Nahuel Araujo, también uruguayo, está muy cerca de convertirse en jugador felino, quedando la operación «a detalles». Esto evidencia una estrategia de reestructuración profunda en la ofensiva de Tigres, que buscaba opciones tras las dificultades para negociar con Víctor Dávila y que ahora encuentra en Aguirre una alternativa para potenciar la línea de ataque junto a jugadores como Guido Pizarro.
El balance de Aguirre en el Nido y su regreso a Nuevo León
Antes de su paso por Coapa, Aguirre ya había estado en Nuevo León con los Rayados de Monterrey, donde su actuación fue descrita como «sin mucho brillo». El América, sin embargo, apostó por él.
Aunque su andar en las Águilas comenzó de manera positiva, lamentablemente sus actuaciones fueron de más a menos. En su ciclo con el Club América, el Búfalo Aguirre disputó un total de 58 encuentros oficiales, registrando una cuota de 16 goles y solo una asistencia. Pese a este rendimiento irregular, consiguió dos títulos: la Liga MX y la Campeones Cup.
Su llegada a Tigres lo coloca en el máximo rival de su exequipo regiomontano, Rayados, completando un ciclo peculiar dentro del fútbol de la región. Tigres lo recibe como una necesidad táctica para garantizar el ataque y como un movimiento oportuno aprovechando la presión de la plaza de extranjero que padecía el América.









