El 13 de enero de 2026, la crisis interna de Irán escaló al plano internacional con una declaración directa desde la esfera política de Estados Unidos. El presidente Donald Trump instó a los ciudadanos iraníes a mantener las protestas, asegurando que el soporte estaba cerca. Este llamado ocurrió mientras el clero intensificaba la represión, generando un desafío interno sin precedentes en Irán en los últimos tres años.
La promesa de Donald Trump a la resistencia iraní
El martes 13 de enero de 2026, desde Dubai, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su plataforma Truth Social para enviar un mensaje directo a los «patriotas iraníes». Trump les instó a «seguir protestando» y a «tomar sus instituciones», prometiendo que «la ayuda está en camino«, aunque no ofreció detalles sobre la naturaleza de dicho apoyo.
La publicación del mandatario estadounidense se produjo en el contexto de las mayores manifestaciones antigubernamentales que Irán ha visto en años, las cuales, según el contenido, fueron provocadas por las terribles condiciones económicas que atraviesa el país.
El presidente Trump también informó haber cancelado todas las reuniones programadas con funcionarios iraníes. Esta decisión se mantendrá «hasta que cesara la matanza sin sentido» de manifestantes.
La escalada de la represión y la cifra de víctimas en Irán
Los disturbios representan el mayor desafío interno para los gobernantes de Irán en al menos tres años. La crisis ocurre, además, en un momento de presión internacional intensificada tras los ataques israelíes y estadounidenses reportados el año pasado.
Respecto a las víctimas de la represión, un funcionario iraní declaró a Reuters el mismo martes que alrededor de 2,000 personas habían muerto en las protestas. Esta fue la primera vez que las autoridades reconocieron un número tan elevado de víctimas mortales en más de dos semanas de disturbios a nivel nacional.
El funcionario, que optó por no ser identificado, atribuyó estas muertes tanto de manifestantes como de personal de seguridad a personas que denominó «terroristas». Sin embargo, no detalló quiénes fueron los fallecidos en específico.
Las manifestaciones se extendían a lo largo del país, como evidencia una fotografía de la agencia AP Reuters que muestra a iraníes en una protesta antigubernamental en Teherán, Irán, el 8 de enero de 2026.
Panorama de conflictos y espionaje en la agenda global
La noticia sobre Donald Trump Irán protestas 2026 coincide con otros sucesos relevantes en la política internacional que requieren atención:
- Venezuela: Un bombardeo de Estados Unidos contra Venezuela dejó personas desaparecidas y cuerpos fragmentados. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, declaró que el reconocimiento de los cuerpos seguía en curso y que, por esa razón, no se había precisado una cifra concreta de fallecidos.
- Somalia: Donald Trump canceló el estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para migrantes de Somalia. El Servicio de Investigación del Congreso había reportado en la primavera anterior que la población somalí bajo el estatus TPS era de casi 1.3 millones.
- Colombia: El ministro de Justicia, Andrés Idárraga Franco, denunció haber sido objeto de espionaje a través del software Pegasus, presuntamente operado desde el Ministerio de Defensa. Según la denuncia, de su celular se extrajeron 2.3 gigas de información privada, se registraron al menos 8,700 accesos al teléfono, y la cámara y el micrófono fueron activados en 124 ocasiones.
Las declaraciones de Donald Trump intensifican la presión sobre el clero iraní, prometiendo una «ayuda» cuya naturaleza permanece ambigua en medio de una represión que ha costado miles de vidas según cifras oficiales no detalladas. ¿Está la comunidad internacional dispuesta a actuar para frenar la matanza, o el llamado de Trump es solo un nuevo capítulo en la retórica de confrontación global?








