La tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos ha alcanzado un pico crítico. Tras los recientes bombardeos estadounidenses en Venezuela, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó con una declaración incendiaria contra su homólogo Donald Trump, advirtiendo que está dispuesto a retomar las armas, lo que coloca a la región en una profunda crisis.
Escalada sin precedentes: Petro y Trump llevan la crisis a un punto crítico
Las relaciones entre Estados Unidos y Colombia han experimentado un deterioro progresivo desde que Donald Trump asumió su segundo mandato en 2025. El quiebre se ha manifestado en constantes cruces de acusaciones entre ambos líderes en temas sensibles como:
- La seguridad regional.
- Los aranceles.
- El manejo de la política migratoria.
La coyuntura más reciente, marcada por los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela el pasado sábado y la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, ha llevado a Gustavo Petro a elevar el tono de confrontación.
La advertencia de Donald Trump: «Un hombre enfermo»
La escalada verbal se disparó tras la detención de Nicolás Maduro, quien fue capturado en Caracas y llevado a Estados Unidos acusado de narcotráfico y terrorismo.
Durante el fin de semana, Donald Trump lanzó duras críticas contra el presidente colombiano. En sus declaraciones, el presidente estadounidense advirtió a Petro que debería «cuidarse el trasero».
Además, Trump describió al líder izquierdista de la siguiente manera:
> «Un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos». «No lo hará por mucho más tiempo», advirtió el presidente estadounidense.
La respuesta radical de Petro y la ruptura militar
Frente a las amenazas y descalificaciones de Trump, Gustavo Petro, quien fue un exguerrillero del M-19 y firmó la paz en 1990 —antes de ser congresista, alcalde de Bogotá y convertirse en el primer presidente de izquierda de Colombia—, recurrió a la red social X para emitir una declaración contundente el lunes 5 de enero de 2026.
Petro aseguró que, si bien había jurado no volver a tocar un arma desde el pacto de paz de 1989, la situación obligaba a un cambio radical.
> «Juré no tocar una arma más desde el pacto de paz de 1989, pero por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero», sentenció el mandatario.
El presidente de Colombia dio también una orden directa y de carácter inmediato a las Fuerzas Armadas de su país:
> «Cada soldado de Colombia tiene una orden desde ya: todo comandante de la fuerza pública que prefiera la bandera de Estados Unidos a la bandera de Colombia se retira inmediatamente», agregó en su publicación del lunes.
Esta tensión marca una ruptura histórica, pues Washington y Bogotá habían sido aliados estratégicos durante décadas, particularmente a partir de la implementación del Plan Colombia en 1999, considerado clave para la lucha contra los carteles.
El impacto regional: Venezuela, Colombia y la ONU
El ataque de Estados Unidos a Venezuela no solo avivó la crisis diplomática con Colombia, sino que provocó una reacción inmediata de países clave ante organismos internacionales.Colombia ante la ONU
Colombia, que ingresó en el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado 1 de enero, solicitó la convocatoria urgente del máximo órgano de la organización, a petición directa de Venezuela. Su argumento fue contundente:
- El ataque de Estados Unidos a Venezuela amenaza a la región como zona de paz.
México solicita mediación
Por su parte, México se sumó a la condena. El representante de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, declaró que la acción de Estados Unidos es un «severo golpe» a la carta de las Naciones Unidas ante el Consejo de Seguridad. Vasconcelos reiteró el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum a la ONU para solucionar este y otros conflictos, y afirmó que el gobierno mexicano está dispuesto a ser mediador en la crisis.
Entretanto, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se declaró inocente de los cargos que le imputa el gobierno de Estados Unidos durante su comparecencia en la corte de Nueva York.
La tensión entre Gustavo Petro y Donald Trump, agravada por los sucesos en Venezuela, no solo redefine el panorama político latinoamericano en 2026, sino que plantea la inminente pregunta sobre la soberanía y la lealtad militar en Colombia. ¿Podrá la diplomacia del Consejo de Seguridad de la ONU, con la mediación propuesta por México, contener esta espiral de confrontación antes de que se consume la amenaza de una ruptura militar irreversible?









