La alarma del PIB 2025: La caída en el crecimiento económico de México y el factor político

El crecimiento económico México 2025 registra su menor avance desde 2020 (0.4%). Analizamos la caída industrial, la desestimación presidencial y el impacto de las reformas estructurales en la certeza jurídica.
La alarma del PIB 2025: La caída en el crecimiento económico de México y el factor político

La economía mexicana muestra señales de debilidad que no se veían desde 2020. Con un raquítico avance acumulado al tercer trimestre, el crecimiento económico México 2025 se reduce dramáticamente. Los datos oficiales confirman la contracción y desatan un debate sobre las decisiones de política pública que, según los analistas, han debilitado el motor productivo del país.

El estancamiento confirmado y la debilidad industrial

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) confirmó que la economía mexicana acumuló un avance de apenas 0.4 por ciento anual al tercer trimestre de 2025. Este es el menor crecimiento para un periodo similar desde 2020, debido al retroceso en la actividad industrial y la pérdida de dinamismo en los servicios.

Los datos ajustados mostraron que, entre el primer y tercer trimestre de 2025, la industria registró una caída acumulada de 1.5 por ciento anual, su peor desempeño desde la pandemia. En contraste, los servicios crecieron 1.2 por ciento y el sector agropecuario avanzó 2.9 por ciento.

En el tercer trimestre, el producto interno bruto (PIB) se contrajo 0.2 por ciento a tasa anual frente a igual lapso de 2024, dato que observó un ligero ajuste, pues el dato oportuno estimó una contracción de 0.3 por ciento. La reducción frente al segundo trimestre de 2025 fue de 0.3 por ciento.

La contracción anual del tercer trimestre se explica por:

  • Actividades industriales (sector secundario): Una caída de 2.7 por ciento a tasa anual (ajustado de 2.9 por ciento publicado oportunamente).
  • Comercio y servicios (sector terciario): Un avance de 1.0 por ciento frente al tercer trimestre de 2024 (ajustado de 0.9 por ciento).
  • Agricultura, ganadería y pesca (sector primario): Mostraron un aumento de 2.9 por ciento (ajustado de 3.0 por ciento).

El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) reforzó estas señales de deterioro. En septiembre, la economía mexicana se contrajo 0.6 por ciento frente a agosto, la caída más pronunciada desde diciembre de 2024. Este retroceso ocurrió después de que en agosto la actividad económica avanzara 0.4 por ciento.

Perspectivas a la baja y el enfriamiento económico

Ante estas cifras, los analistas ajustaron sus proyecciones para el cierre de año. Analistas de Banamex señalaron que las revisiones a la baja de las cifras de enero-septiembre y el menor dinamismo del IGAE indican un deterioro. Por ello, estiman el crecimiento del PIB para 2025 en 0.2 por ciento, una reducción desde el 0.4 por ciento anterior.

Economistas de Valmex indicaron que se percibe un «enfriamiento económico» con una divergencia sectorial, donde las actividades industriales explican la mayor parte del efecto. Se resumió que la economía está transicionando hacia una fase de moderación y enfriamiento. Dentro del sector industrial, sus rubros han mostrado debilidad, incluyendo:

  • La construcción,
  • La minería (con una caída de 5.1%, donde el principal indicador son los hidrocarburos, según Enrique Del Val),
  • Las manufacturas, y
  • La división de generación y distribución de energía eléctrica.

Analistas de Grupo Coppel mantienen su proyección de crecimiento en 0.6 por ciento anual, aunque con sesgo a la baja, pues no observan mejoras relevantes que puedan alentar las expectativas a corto plazo. La estimación oportuna del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) para octubre, que anticipa un crecimiento nulo, refuerza este escenario.

La crítica política y la subordinación del crecimiento

El análisis económico trasciende las cifras, llegando al ámbito político y estructural. El columnista Isaac Katz, de El Economista, señaló que la presidenta Claudia Sheinbaum restó importancia al reporte del Inegi, siguiendo «el guion escrito por López», al argumentar que el PIB no refleja la caída en la pobreza, el mayor número de empleos ni la menor desigualdad.

Katz critica esta postura, destacando que el PIB es un indicador que mide qué tan productivamente se utilizan el capital físico y humano existente, y prácticamente todas las otras variables están subordinadas a su valor. Un indicador de esto es que las entidades que muestran un mayor valor en el Índice de Progreso Social (elaborado por México, ¿Cómo Vamos?) son las que tienen un mayor valor del PIB por habitante estatal, mientras que las de menor progreso son Chiapas, Guerrero y Oaxaca.

Decisiones que debilitan la certeza jurídica

Según varios análisis, las decisiones tomadas respecto al arreglo institucional por el expresidente López y las que ha tomado la presidenta Sheinbaum debilitaron notablemente el Estado de derecho, mermando la certeza jurídica. Estos factores van en contra de impulsar el crecimiento y han desincentivado la inversión privada, afectando la productividad.

Isaac Katz enlistó un recuento de decisiones que impactan negativamente en el crecimiento:

a) La reforma judicial que subordinó de facto al Poder Judicial de la Federación al Poder Ejecutivo, además de reducir la calidad de jueces, magistrados y ministros. b) La reforma a la Ley de Amparo que dejó desamparados a los individuos y empresas privadas frente a actos de gobierno. c) La reforma energética, que en la industria eléctrica discrimina a los generadores privados eficientes en favor de la ineficiente CFE, y en hidrocarburos favorece a la ineficiente Pemex, discriminando a privadas y violando el T-MEC. d) La falta de inversión en transmisión y distribución de energía eléctrica durante el sexenio pasado. e) La desaparición del IFT y de la Cofece como órganos autónomos, lo que viola el T-MEC, el Tratado Transpacífico y el Tratado México-Unión Europea. f) La decisión de reducir las exportaciones de petróleo para aumentar la producción interna de combustibles con un mayor costo. g) Destinar más de dos billones de pesos en proyectos de inversión pública con rentabilidad social negativa. h) Permitir la expansión del crimen organizado, cuya manifestación en la extorsión a productores privados afecta la actividad económica. i) Permitir, solapar y proteger actos de corrupción que, además de generar un daño a las finanzas públicas, encarecen la actividad económica privada. j) Instrumentar una política fiscal deficitaria que desplaza al sector privado del mercado financiero y encarece la inversión. k) Destruir la democracia.

La incertidumbre y el factor T-MEC

Enrique Del Val, en su columna, también mencionó las dudas que existen en relación con las modificaciones al sistema judicial mexicano y, sobre todo, la negociación que debe tener lugar el año próximo con respecto al Tratado de Libre Comercio (T-MEC) como factores que afectan el crecimiento.

Otros factores negativos que complican la situación económica incluyen:

  • Salida de empresas: La salida de empresas automotrices importantes como General Motors y Nissan.
  • Costo de la deuda: La sangría que significa el pago de intereses de la deuda gubernamental que, entre enero y septiembre, se llevó más de 960 mil millones de pesos.
  • Sector primario: La situación grave del campo mexicano que, sin apoyos, lo vuelve más dependiente del extranjero.

Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina de Goldman Sachs, señaló que la actividad se mantendrá débil y enfrentará dificultades derivadas de la débil confianza empresarial, la desaceleración del mercado laboral formal y el pico del ciclo crediticio. Como aspecto positivo, mencionó que los generosos aumentos del salario mínimo deberían brindar cierto apoyo a la demanda interna. También destacó que la inversión pública sigue viéndose afectada por la incertidumbre, en particular la relacionada con la dirección de la política comercial en Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC.

¿Un horizonte más claro en 2026?

A pesar del panorama desalentador en 2025, las perspectivas para 2026 lucen, de acuerdo con los analistas, más favorables. Pau Messeguer, economista en jefe de Banco Multiva, indicó que para el próximo año la combinación de factores probables podría empezar a registrar crecimientos mensuales más sostenidos.

Messeguer indicó que «de cara al primer trimestre de 2026, si el gasto público en construcción aumenta, el consumo consolida su reactivación y con ello impulsa servicios como el comercio, las exportaciones mantienen su dinamismo, podríamos ver menos volatilidad y una mayor secuencia de crecimientos mensuales positivos”.

La pregunta central que se desprende de este análisis, y que resume Isaac Katz, es si es posible aumentar el bienestar de la población y lograr un mayor progreso social, como quiere la presidenta, mientras, simultáneamente, se «mata el crecimiento» mediante políticas que desalientan la inversión y debilitan la certeza jurídica.

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