El panorama geopolítico se tensa tras la operación de Estados Unidos en Venezuela. En este contexto, el presidente Donald Trump lanzó contundentes declaraciones sobre el narcotráfico y la soberanía de México, afirmando que “algo tendrá que hacerse” para detener el poder de los cárteles. Estas palabras, que llegan después del secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, reavivan el debate sobre la injerencia estadounidense en la relación Donald Trump México cárteles.
El contexto de la crisis: La operación contra Nicolás Maduro
El 03 de enero de 2026, las declaraciones de Donald Trump se enmarcaron en la polémica generada por la acción de Estados Unidos que culminó con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa.
El mandatario estadounidense confirmó, tras la operación, que hubo pocos heridos y ningún muerto de su lado. El impacto geopolítico de la acción estadounidense fue inmediato:
- Respuesta internacional: La cancillería rusa condenó la agresión armada contra Venezuela, catalogando el secuestro de Maduro como una violación inaceptable. Rusia apoya la solicitud de líderes latinoamericanos que convocan a una reunión de emergencia del Conasejo de Seguridad de la ONU.
- Advertencia de la ONU: El organismo internacional calificó el ataque de Estados Unidos en Venezuela como un “antecedente peligroso”.
- Situación en Caracas: Se reportó nerviosismo, indignación y expectativa, aunque el texto señala que «nadie celebra la agresión de EU».
- Implicaciones energéticas: En una conferencia de prensa, Trump anunció un mayor control de Estados Unidos sobre el crudo y la permanencia en Venezuela, asegurando que empresas estadounidenses invertirán en el petróleo de ese país. Se informó también que la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, se encontraba en Rusia, según fuentes citadas.
El foco en México: Los cárteles controlan la nación
Durante una entrevista con Fox News, periodistas le preguntaron a Trump si la operación contra Maduro también debía interpretarse como un mensaje dirigido a México y a la presidenta Claudia Sheinbaum. Esto en referencia a los dichos previos del vicepresidente J.D. Vance, quien señaló que “el mensaje es bastante claro: el narcotráfico debe detenerse”.
Trump descartó que la intención de la operación fuera enviar un mensaje directo a México, afirmando: «No era esa la intención».
A pesar de descartar un mensaje directo, Trump no dudó en cuestionar la soberanía del país vecino y la capacidad de su líder para gobernarlo:
> «Somos muy amigos de ella [la presidente Claudia Sheinbaum]. Es una buena mujer, pero los cárteles controlan México. Ella no controla México».
El presidente estadounidense afirmó que mantiene una relación amistosa con la mandataria, pero sostuvo que «los cárteles dirigen México». Recalcó que Sheinbaum “está muy asustada de los cárteles”.
La propuesta de intervención rechazada y la justificación de Trump
El mandatario estadounidense aseguró haber planteado en repetidas ocasiones a la presidenta Sheinbaum la posibilidad de que Estados Unidos actuara directamente contra los grupos criminales que operan en México.
Trump afirmó que el gobierno mexicano rechazó sistemáticamente esta propuesta:
> “Le he preguntado muchas veces: ‘¿Le gustaría que elimináramos a los cárteles?’ Y ella dice: ‘No, no, no, señor presidente, por favor’”.
Finalmente, Trump justificó la necesidad de «hacer algo» contra los cárteles debido a la crisis de salud pública en Estados Unidos: «Así que tenemos que hacer algo, porque en mi opinión el número real de muertos [por consumo de drogas] es de 300 mil al año», aseveró el presidente.
La defensa de México: Armas y mercado consumidor
El texto subraya que, frente a las acusaciones de Estados Unidos, México ha defendido su posición argumentando que el flujo de drogas se debe a que Estados Unidos es:
- El mayor mercado consumidor de drogas en el mundo.
- Un país que permite el paso ilegal de un gran número de armas que terminan en manos del crimen organizado.
Las declaraciones del 03 de enero de 2026 no solo escalan la tensión bilateral al cuestionar la gobernabilidad en México, sino que también señalan la profunda vinculación entre la crisis venezolana (y el interés de Estados Unidos por el crudo) y la renovada presión para una intervención contra las estructuras del narcotráfico. El futuro de la relación binacional pende de la capacidad de ambos gobiernos para negociar la soberanía frente a la amenaza transnacional.









