El acelerado despliegue de la megaconstelación Starlink, propiedad de Elon Musk, ha desatado una alarma internacional. China formalizó ante las Naciones Unidas una severa advertencia: la proliferación incontrolada de estos satélites Starlink seguridad mundial representa un desafío directo y peligroso al futuro de la órbita terrestre baja.
Pekín denuncia un riesgo «pronunciado» en la órbita terrestre baja
La República Popular China ha manifestado ante las Naciones Unidas (ONU) su profunda preocupación por la rápida expansión de las constelaciones de satélites Starlink de Elon Musk, argumentando que plantean “pronunciados desafíos de seguridad y protección” a escala global.
Un representante chino, durante un acto informal del Consejo de Seguridad de la ONU, destacó que la expansión veloz de las actividades espaciales comerciales, especialmente la “proliferación incontrolada de constelaciones de satélites comerciales por parte de un determinado país, en ausencia de una regulación eficaz”, está generando serias amenazas.
Según lo reportado por el periódico South China Morning Post, el representante de Pekín hizo hincapié en que estas constelaciones:
- Abarrotan los recursos de frecuencia-órbita: Estos son los datos compartidos por todos los satélites en órbita y esenciales para la comunicación.
- Aumentan significativamente el riesgo de colisiones entre satélites.
Varios estudios recientes han coincidido con la advertencia china, señalando que, a medida que el número de satélites en la órbita terrestre baja (OTB) aumenta rápidamente, las posibilidades de incidentes críticos se disparan. La OTB se encuentra cada vez más congestionada desde 2018.
La hegemonía orbital de SpaceX
Los datos disponibles al 02 de enero de 2026 confirman la supremacía de la compañía de Elon Musk. Nada menos que 8,500 de los 12,955 satélites activos en órbita terrestre baja, lo que representa algo más del 66 por ciento, forman parte actualmente de la constelación Starlink de SpaceX.
El jefe de SpaceX, Elon Musk, ha declarado que su ambicioso proyecto podría llegar a tener más de 42,000 satélites. Actualmente, la empresa tiene permiso para lanzar 12,000 sondas. Es importante señalar que cada uno de estos satélites está diseñado para una vida útil de cinco años antes de ser quemado deliberadamente en la atmósfera terrestre.
Incidentes críticos y amenazas a países en desarrollo
La representación china citó varios incidentes concretos que demuestran la urgencia de la regulación. Entre ellos, destacan las casi colisiones que se produjeron en 2021 entre satélites Starlink y la estación espacial china.
El diplomático chino afirmó que un satélite Starlink “[había realizado] peligrosas aproximaciones a la estación espacial china, lo que planteó graves amenazas para la seguridad de los astronautas chinos”.
Esta falta de control representa un riesgo desproporcionado para otros actores espaciales. El representante anónimo declaró: “Para las naves espaciales operadas por países en desarrollo que carecen de capacidad de control orbital, conocimiento de la situación espacial o tiempo de reacción suficiente, esto constituye sin duda un riesgo importante”.
Por ello, el diplomático chino pidió formalmente a los países que “apliquen mejor la normativa sobre sus actividades espaciales comerciales”. SpaceX, hasta el momento de la publicación, no había respondido a la solicitud de comentarios de The Independent.
La sombra de la carrera armamentista en el espacio
Más allá del riesgo de colisiones, Pekín advirtió sobre la creciente militarización del espacio, señalando que los satélites comerciales se utilizan cada vez más para:
- Reconocimiento.
- Comunicaciones en el campo de batalla.
Este fenómeno, según China, “agrava el riesgo de una carrera armamentística en el espacio exterior”.
En este contexto geopolítico tenso, el diplomático chino emitió una referencia velada, pidiendo directamente a Estados Unidos que “(reforzara) la regulación y supervisión de sus actividades espaciales comerciales, y (respondiera) a las preocupaciones de la comunidad internacional”.
La respuesta de China: El proyecto Quianfan
La advertencia china se produce mientras proyectos respaldados por el estado, como la red de banda ancha Quianfan, planean lanzar sus propias megaconstelaciones de satélites de Internet, rivalizando directamente con SpaceX.
El proyecto, respaldado por el Estado de Shanghái, tiene como meta producir en serie y lanzar más de 15,000 satélites de aquí a 2030 para proporcionar una cobertura mundial de banda ancha. Estos esfuerzos demuestran que la batalla tecnológica no solo se libra en tierra, sino en una órbita cada vez más congestionada. La constelación china funcionará con paneles solares y disipará calor en el vacío espacial, eliminando la necesidad de costosos sistemas de refrigeración.
La carrera por el control de la OTB no solo es comercial, sino estratégica, obligando a replantear si la seguridad mundial podrá sostener el ritmo desenfrenado de la expansión espacial privada sin una arquitectura legal global. ¿Estamos ante el umbral de una nueva era de accidentes orbitales o ante el inicio de una inminente carrera armamentista en el espacio exterior, disfrazada de conectividad global?









