Jacob Elordi y el calvario de las 10 horas: La transformación de Frankenstein

Jacob Elordi confesó en el podcast Happy Sad Confused que el papel de la Criatura en *Frankenstein* fue un "deseo imposible". Analizamos la intensa transformación de Jacob Elordi Frankenstein, que requirió 10 horas diarias de maquillaje y el uso de 42 prótesis para el film de Guillermo del Toro.
Jacob Elordi y el calvario de las 10 horas: La transformación de Frankenstein

La nueva visión de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro ha generado un debate encendido. En el centro está Jacob Elordi, quien relató que encarnar a la Criatura fue un «deseo imposible» que exigió una transformación radical. El actor australiano compartió los desafíos físicos y emocionales detrás del éxito de Netflix, el cual profundiza en la relación tormentosa entre Víctor Frankenstein y su creación, abordando el miedo, el abandono y el anhelo de redención.

El “deseo imposible” que marcó un punto de inflexión en su carrera

En una entrevista con el presentador Josh Horowitz en el podcast Happy Sad Confused, Jacob Elordi, protagonista de la nueva versión de Frankenstein, reveló detalles íntimos de su experiencia durante el rodaje. La conversación, publicada el 11 de noviembre de 2025, abordó su salto a la fama, su relación con directores de renombre y su visión sobre el arte de actuar, con anécdotas que mostraron su compromiso con el oficio.

Elordi calificó su participación en Frankenstein como una oportunidad que parecía inalcanzable. «Este papel no estaba en ninguna lista tangible de sueños, era parte de los deseos imposibles», confesó. Incorporarse al proyecto de Guillermo del Toro representó un avance decisivo en su trayectoria cinematográfica.

Encarnar a la Criatura bajo la dirección del cineasta mexicano fue, para el actor de 28 años, un punto de inflexión. Explicó que sintió que estaba viviendo su propio Dark Knight, en alusión a la película de Batman que marcó su adolescencia y que considera un hito generacional. La propuesta para sumarse al proyecto llegó de manera inesperada y espontánea. El actor sostuvo que: «Si hubiera estado esperando un año y medio, creo que lo habría sobrepensado. Todo ocurrió como debía».

El rigor físico y emocional de la Criatura: diez horas de maquillaje

La dedicación de Jacob Elordi para encarnar a la Criatura fue absoluta. Tras la baja inesperada de Andrew Garfield del proyecto, Elordi asumió el reto con un tiempo limitado para preparar su papel. Su compromiso se demostró con una drástica pérdida de peso y un riguroso entrenamiento físico y emocional.

Una parte esencial de su preparación incluyó clases de danza butoh japonesa, una disciplina que le ayudó a conectar con la complejidad emocional del personaje.

El factor físico fue decisivo, ya que Elordi se sometía a largas jornadas de aplicación de prótesis, un proceso que podía demandar hasta diez horas diarias. La transformación no solo consistía en simular las cicatrices y los rasgos del monstruo, sino también en reflejar su profundidad emocional, un aspecto que Elordi abordó con profesionalismo. A pesar de la intensidad, el actor describió la experiencia como «agotadora pero transformadora».

La visión artesanal de Del Toro y las 42 piezas protésicas

Uno de los aspectos más destacados de la producción de Netflix fue la decisión de mantener a la Criatura en el terreno de lo tangible, evitando un uso excesivo de efectos digitales. El artista maquillador Mike Hill, colaborador habitual de Guillermo del Toro desde La forma del agua, fue el responsable del diseño, el cual se inspiró, entre otras cosas, en los dibujos anatómicos antiguos.

Según Del Toro, Elordi llegó a pasar hasta diez horas al día en la silla de maquillaje debido al intrincado diseño de la Criatura, que consistía en 42 piezas protésicas repartidas por todo su cuerpo, de las cuales 14 se aplicaban únicamente en la cabeza y el cuello. Hill relató a Variety que hicieron el «cuerpo completo» de la Criatura unas veinte veces a lo largo de la producción.

Para lograr esto, el actor, en ocasiones, llegaba al set a las 12 de la noche y se pasaba toda la noche despierto junto a los artistas para rodar a la mañana siguiente. A pesar de las agotadoras sesiones y las jornadas que podían extenderse hasta las 20 horas, Del Toro y Hill aseguraron que Elordi «no se quejó ni una sola vez».

El proceso quedó documentado en un video time-lapse lanzado por Netflix, donde se ve al actor jugando a la Switch 2, mirando el móvil o leyendo un libro para hacer más llevadera la aplicación del maquillaje, las prótesis y la peluca. El objetivo del equipo creativo era que el público pudiera identificarse con el personaje, combinando lo humano y lo monstruoso, siendo fundamental «crear un Frankenstein convincente y visualmente relevante».

El bautismo en el set y el afecto de Guillermo del Toro

La admiración de Elordi por Guillermo del Toro fue central. El actor resaltó la habilidad del director para crear un espacio en el que los artistas arriesgan y se sienten respaldados. Afirmó que: «Guillermo crea un espacio donde los artistas pueden exponerse y sentirse bien contribuyendo». Según su testimonio, cada integrante del equipo termina siendo una extensión del universo creativo del cineasta.

En otro video promocional, el director, Elordi y Oscar Isaac, quien interpreta a Víctor Frankenstein, revelaron cómo fue la primera aparición de la Criatura en el set.

Elordi recordó la primera prueba de cámara con el maquillaje, que tomó unas 12 horas: «Todos estaban esperando y yo estaba muy nervioso. Y tú [Guillermo] me miraste y me hiciste una señal para que me acercara, como si fuera un perro. Y yo me agaché a tu lado. Tus ojos estaban más grandes que nunca, que ya es decir, y empezaste a acariciarme la cabeza. Fue el momento más hermoso«. Oscar Isaac subrayó la importancia del compromiso colectivo de todos los participantes en el proyecto.

Influencias, fama y la filosofía del arte por encima del negocio

Al repasar su trayectoria, el actor australiano recordó la influencia de figuras como Heath Ledger y Philip Seymour Hoffman, destacando su capacidad para transmitir emociones sin palabras. Mencionó que ambos «tenían esa mirada que decía más que las palabras. Eso es algo inalcanzable, pero que nos ha movido a todos».

Elordi confesó que desde niño se sintió atraído por los mundos fantásticos. También reveló con humor su sueño adolescente de una vida sencilla en Nueva York, acompañado de un pastor alemán y dibujos animados, una fantasía que asegura haber cumplido de forma más responsable.

Sobre las anécdotas de rodaje, compartió la observación más dura que recibió de un director: “¿Qué haces con la boca? Deja de hacer eso, se ve estúpido”. Aunque le sorprendió, reconoció que el comentario fue acertado.

Describió a Ridley Scott como un «maestro artesano» cuya energía resulta inspiradora. «Ver a alguien como Ridley Scott, que vive para el cine, es algo profundo. Es ver cómo el cine sostiene una vida». En la entrevista, Elordi también reveló su afición por coleccionar videojuegos, siendo Kingdom Hearts su favorito, y eligió a Josh Brolin como su actor preferido para ver en pantalla. Además, confesó su amor por su staffie pitbull, Leila, a la que suele vestir con disfraces, sobre todo en Halloween.

Respecto a la repercusión de sus trabajos, como Euphoria y The Kissing Booth, aseguró que la reacción del público ante su personaje Nate en Euphoria fue gratificante. «Que la gente te diga que le das miedo en la calle es un gran cumplido, significa que lograste provocar algo».

El actor enfatizó que su carrera estuvo guiada por el interés en trabajar con directores que aportan sentido al cine. Afirmó que «no tengo reglas de Hollywood, no pienso en mi carrera como un negocio, sino como un arte». Mencionó su admiración por cineastas como Ridley Scott, Sofia Coppola, Paul Schrader, Emerald Fennell y sus deseos de haber colaborado con Wim Wenders o David Lynch. Sobre el futuro, se mostró entusiasmado por proyectos como la adaptación de Cumbres Borrascosas dirigida por Fennell, que describió como una historia «dolorosa y visualmente impactante».

Guillermo del Toro, por su parte, al optar por minimizar los efectos digitales en Frankenstein, impulsa un diálogo significativo sobre la coexistencia de lo humano y lo monstruoso en el siglo XXI, invitando a la reflexión sobre la figura del monstruo en la era moderna.

El compromiso extremo de Jacob Elordi, sometiéndose a más de diez horas diarias de prótesis y una preparación física tan rigurosa, demuestra que, en la búsqueda de la verdad narrativa, el cine aún requiere de un calvario personal. ¿Hasta qué punto la dedicación física de un actor define la profundidad emocional de un personaje icónico?

@frankensteingdt

Watch Jacob Elordi transform into the Creature for Frankenstein. Guillermo del Toro discusses the process with makeup artist and creature designer Mike Hill. Watch now on Netflix.

♬ original sound – Frankenstein – Frankenstein

© Copyright 2026 – Caribe Peninsular. Todos los Derechos Reservados.

Compartir

Anuncio

Las noticias al momento