
El turismo del Caribe mexicano ya siente el peso de la inflación en EE.UU.
Los efectos de la inflación estadounidense cruzan fronteras y ya afectan a destinos clave del sureste mexicano. Cancún, Tulum y Playa del Carmen enfrentan una temporada retadora con menos reservas, turistas cautelosos y un gasto promedio a la baja.
Una amenaza silenciosa para el motor turístico del país
La economía de destinos como Cancún y la Riviera Maya depende fuertemente del turismo internacional, en especial del proveniente de Estados Unidos. La inflación persistente en ese país no solo encarece los vuelos y paquetes vacacionales, también modifica los hábitos de consumo de los viajeros. La palabra clave: inflación en Estados Unidos.
Menos turistas y estancias más cortas
El alza generalizada de precios en EE.UU. ha reducido el presupuesto de viaje de millones de familias. En lo que va del año, hoteleros del Caribe mexicano reportan una baja de hasta 12% en estancias provenientes del mercado estadounidense, con mayor afectación en alojamientos de lujo.
Los turistas optan por visitas más cortas, menos tours y hospedaje en lugares económicos, afectando la cadena de valor local: desde transportistas hasta restaurantes.
Impacto económico local: de la hotelería al comercio informal
Tulum y Playa del Carmen, los más vulnerables
Ambos destinos se han posicionado como favoritos entre turistas millennials y nómadas digitales estadounidenses. Sin embargo, este perfil de viajero es especialmente sensible a la variación en precios de boletos de avión, alimentos y servicios turísticos.
En Tulum, por ejemplo, la renta de bicicletas, alimentos orgánicos y beach clubs se ha encarecido por factores externos, lo que ha obligado a varios negocios a lanzar promociones para mantener flujo de clientes.
Cancún resiste, pero con signos de desaceleración
A pesar de ser el destino mejor conectado con EE.UU., Cancún también ha comenzado a registrar una caída en el gasto promedio por visitante. Tiendas de souvenirs, mercados de artesanías y tours en la zona hotelera muestran una disminución de entre 8 y 15% en ingresos respecto al mismo periodo del año anterior.
¿Yucatán y Chiapas se benefician o se rezagan?
Mientras Quintana Roo enfrenta el reto de mantener su liderazgo turístico, estados como Yucatán o Chiapas podrían capitalizar el cambio de preferencias del visitante estadounidense promedio: destinos más culturales, accesibles y con experiencias auténticas.
Mérida, una alternativa emergente
Con tarifas hoteleras más bajas y una oferta cultural sólida, Mérida se presenta como una opción atractiva para quienes buscan evitar los altos costos de la Riviera Maya. Sin embargo, su conectividad aérea internacional aún limita su crecimiento ante la alta demanda.
¿Qué sigue para el turismo en el sureste?
El panorama obliga a los gobiernos estatales y al sector privado a diversificar mercados, fortalecer el turismo nacional y ofrecer experiencias con mayor valor agregado.
La inflación en Estados Unidos podría mantenerse durante buena parte del año, y con ello, la necesidad de adaptar estrategias de promoción turística, precios y servicios, especialmente en destinos tan dependientes del visitante norteamericano.
Una llamada de atención para el Caribe mexicano
Más allá del clima o la seguridad, factores económicos globales como la inflación están redefiniendo las rutas y decisiones del turismo internacional.
Cancún y la Riviera Maya deben prepararse para una etapa donde la competitividad ya no se mide solo en belleza natural, sino en capacidad de adaptación frente a las nuevas condiciones del mercado global.