La reciente liberación de Luis Ángel “N”, vinculado al asesinato de la periodista María Elena Ferral Hernández en 2020, desde Xalapa, Veracruz, desnuda la persistente fragilidad del sistema de justicia en el estado. Este revés legal, atribuido a fallas en la Fiscalía General del Estado, reaviva el debate sobre la impunidad en crímenes contra la prensa y la búsqueda de justicia para María Elena Ferral.
La fiscalía de Veracruz y las fallas en el caso Ferral
Luis Ángel “N”, señalado como uno de los responsables del asesinato de la periodista María Elena Ferral Hernández en 2020, obtuvo su libertad. La Fiscalía General del Estado (FGE) no pudo acreditar su participación en el crimen. Esta es la segunda liberación de un implicado en el caso, lo que genera una profunda desconfianza en la justicia veracruzana por fallas de la fiscalía.
El calvario de la hija de María Elena Ferral
Fernanda de Luna Ferral, hija de la periodista de Papantla, Veracruz, expresó su desolación y el temor de que los demás implicados logren lo mismo. Lamentó que esto ocurra y dijo ya no confiar en la justicia veracruzana, lo cual señaló como una falta de respeto por parte de las autoridades, quienes no logran sostener los casos de periodistas asesinados.
“La verdad ya no espero justicia, ya en ese punto del proceso no creo que vayamos a obtener justicia por María Elena Ferral», comentó. «Muchos otros compañeros están en la misma situación que yo, solamente exigimos lo que nos merecemos como víctimas: respeto y que estos casos no se caigan”.
Fernanda de Luna Ferral apuntó que la FGE no ha demostrado ante los tribunales la forma de participación de cada uno de los 9 implicados en el homicidio de su madre. Como consecuencia, se han otorgado amparos a dos de ellos, mientras 7 permanecen presos. Previamente, la hija de la periodista asesinada en marzo, sufrió un atentado en Veracruz, elevando la preocupación sobre la seguridad de las víctimas y sus familias.
El autor intelectual: prófugo y con amparo
A pesar de que el Gobierno de Veracruz acusó al ex diputado local, Camerino Basilio Picazo, como autor intelectual del atentado contra la comunicadora, hasta el momento no ha sido detenido. “Un prófugo de la justicia, sigue con el amparo”, añadió Fernanda de Luna Ferral, tras ser informada por el fiscal que lleva el caso que no iban a poder acusarlo de lo mismo otra vez, imposibilitando una nueva orden de aprehensión.
Cronología de un proceso judicial en entredicho
El homicidio de María Elena Ferral ocurrió en marzo de 2020. Dos años después, en 2022, Luis Ángel “N” fue detenido por personal de la FGE, donde en primera instancia reconoció su presunta participación. Sin embargo, tras irregularidades demostradas en la carpeta de investigación, su defensa logró conseguir un amparo que resultó en su liberación. Las demandas de justicia para la reportera Elena Ferral, asesinada en Veracruz, son persistentes, y el caso se suma a otros como el asesinato del periodista Jacinto Romero Flores, que también ha involucrado a la FGE de Veracruz.
Panorama nacional de inseguridad y justicia
La situación en Veracruz se inscribe en un contexto más amplio de violencia e impunidad en México. En otros estados, también se registran detenciones y hechos de violencia. Por ejemplo, en Mexicali, fueron detenidas 2 personas más por agresión a periodista Jorge Heras, imputadas por posesión de armas de fuego del uso exclusivo del ejército, posesión de cartuchos y cargadores. Asimismo, en Navolato, Sinaloa, un trabajador de Protección Civil fue privado de la libertad por sujetos armados mientras se trasladaba en motocicleta, según informó Verona Hernández, vocera de la SSP estatal. Estos casos, aunque con particularidades, reflejan la compleja situación de seguridad pública y la necesidad de una justicia efectiva en el país.
La liberación de Luis Ángel “N” no es solo un revés en un caso particular; es un eco ominoso de la desprotección que enfrentan los periodistas en México. ¿Hasta cuándo la impunidad permitirá que los crímenes contra la libertad de prensa queden sin castigo, socavando la poca confianza que aún queda en las instituciones de justicia?