Agencias
CANCÚN.- El Súper Bowl de este domingo volvió a consolidarse como una de las fechas más relevantes para los sports-bar, pero no así para los restaurantes convencionales de Quintana Roo, pues no gozaron de una buena derrama económica durante la transmisión de este evento deportivo.
Julio Villarreal Zapata, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Cancún y Quintana Roo, afirmó que los sport-bars registraron ocupaciones de entre el 80 y el 100 por ciento, mientras que los restaurantes convencionales estuvieron entre un 45 y 60 por ciento en promedio.
«Esto nos da un resultado medianamente bueno. Es decir, no fue bueno, porque finalmente la derrama quedó en una parte del sector», apuntó.
El líder de la Canirac comentó que todo parece indicar que muchas familias optaron por ver el partido en casa, y esto al parecer influyó en la baja ocupación que registraron los restaurantes convencionales.
Puntualizó que durante la transmisión del partido muchos restaurantes registraron un repunte en pedidos en línea, aunque matizó que «no fue nada de lo común».
«Es decir, no hubo una sobredemanda de pedidos en línea a través de las diversas plataformas digitales, por lo que en conclusión no fue lo esperado», añadió.
Julio Villarreal Zapata subrayó además que el sector nuevamente enfrenta un principio de año complicado en toda la entidad.
Agregó que el panorama para el sector luce también complicado, en parte por el aumento en diversos impuestos e insumos que se avecinan en los próximos meses.
«Nos subió la basura, nos subió el uso de suelo, varios derechos municipales subieron, y eso nos está afectando directamente en los bolsillos, y, pues bueno, estaremos pendientes de poder sentarnos con las autoridades municipales, para negociar estos temas, toda vez que siempre hemos tenido esa apertura, y esperemos que esta vez no sea la excepción», concluyó.
SIM








