En un giro preocupante para la cooperación transfronteriza y la gestión de emergencias, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) detuvo a dos brigadistas mexicanos que combatían un incendio forestal en Washington, exponiendo las tensiones de las políticas migratorias en contextos críticos.
La polémica detención de brigadistas en plena emergencia
El 29 de agosto de 2025, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) retuvo a dos contratistas mexicanos mientras colaboraban en la extinción de un incendio en el estado de Washington, debido a su situación irregular en el país. Este incidente desató una ola de críticas y evidenció la rigidez de las políticas migratorias vigentes.
Operativo en el corazón del combate al fuego
Agentes federales retuvieron a equipos de contratistas privados de incendios por varias horas el pasado miércoles. Se estaban preparando para combatir el incendio de Bear Gulch, que ya abarcaba 3 mil 600 hectáreas en Washington. Los agentes del ICE, como parte de la ofensiva del presidente Donald Trump para acelerar las expulsiones de migrantes irregulares, entraron en una zona donde los efectivos combatían las llamas.
Funcionarios alinearon a las 44 personas presentes y les exigieron presentar identificación, según reportaron los bomberos al Seattle Times. A los miembros del equipo se les prohibió grabar imágenes del operativo.
Contradicciones y el clamor de quienes arriesgan su vida
La situación generó una fuerte reacción por parte de los afectados, quienes lamentaron el trato recibido a pesar de la crítica labor que realizaban.
La versión oficial frente al descontento humanitario
«Arriesgamos la vida para salvar a la comunidad. Y así es como nos tratan», comentó al periódico un bombero, cuya identidad no fue revelada. Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) indicó que los agentes de la Patrulla Fronteriza actuaron a petición de los guardabosques. El objetivo era verificar la exactitud de los nombres proporcionados en los registros de los contratistas.
La CBP informó en un comunicado este jueves: «Se identificaron varias discrepancias y se descubrió que dos individuos estaban presentes en Estados Unidos irregularmente, uno con una orden de expulsión previa».
Las políticas migratorias bajo escrutinio
Fuentes de los equipos de supervisión de las tareas de extinción y bomberos participantes confirmaron a la cadena NBC que los agentes del ICE entraron en la zona para ejecutar una orden de deportación. Estas se enmarcan en las miles que siguen vigentes bajo la orden ejecutiva del presidente Donald Trump para acelerar las expulsiones de migrantes irregulares en el país.
El ICE, a través de un comunicado publicado en su página web, aseguró que «la intervención no afectó las operaciones de extinción de incendios ni con la respuesta a ningún incendio activo en la zona, ni tampoco representaron ningún peligro para la comunidad circundante». Sin embargo, la tensión entre la seguridad fronteriza y la necesidad de cooperación en emergencias humanitarias permanece latente y genera un profundo debate.
Este incidente abre interrogantes cruciales sobre la priorización de la agenda migratoria frente a la colaboración esencial en desastres naturales. ¿Hasta qué punto la aplicación de políticas migratorias debe prevalecer sobre la vida y la seguridad de las comunidades afectadas por emergencias, incluso si esto implica detener a quienes acuden en su auxilio?