¿Podrá la 4T-QR “sobrevivir” a un choque de trenes?
La 4T-QR enfrenta uno de sus escenarios más delicados rumbo a la sucesión. Si bien no es exactamente algo así como agua y aceite, hoy ya están claramente perfilados dos proyectos muy distintos para la candidatura a la gubernatura.
Eugenio “Gino” Segura representa la continuidad del bipartito Morena-PVEM, donde los verdes no son actores menores y que además cuenta, según sus operadores, “con toda la fuerza del estado”.
En tanto, Rafael Marín recoge básicamente al morenismo más radical, el que se sostiene en un caudillo, aunque el ex titular de la ANAM no lo quiera asumir o lo niegue.
Morena no tiene enfrente un rival real, ni en MC ni en el PAN. De hecho, Quintana Roo sigue siendo uno de los estados “top” en preferencias a favor del partido guinda, sea quien sea su candidato.
Según diversas encuestas, Morena por sí solo ronda el 40 por ciento de las preferencias, mientras que MC o PAN alcanzan, cada uno, alrededor del 15 por ciento. En tanto, los verdes mantienen capacidad de rascar por sí mismos, sin chaleco guinda, una proporción similar.
La tarea número uno del cuatroteísmo caribeño, la prioridad de prioridades, es reconciliar al morenismo fundamentalista con el morenismo-verde.
Porque cada bloque ya tomó su carril y lo que viene apunta a una lucha intensa, sin cuartel y sin concesiones.
Sin embargo, si el cuatroteísmo caribeño se rompe, eso tampoco significa que la oposición pueda hacer el “milagro” de construir una opción ganadora en cuestión de semanas.
¿Se impondrá un mal arreglo antes que un mal pleito en el cuatroteísmo caribeño?









