La detección de nuevos casos de gusano barrenador del ganado (GBG) en el Estado de México y Tamaulipas ha encendido las alarmas en regiones clave para la actividad pecuaria. Este avance, que confirma la dispersión sostenida de la plaga desde el sur hasta el norte del territorio, obliga a las autoridades a reforzar las medidas preventivas y confronta al sector ganadero con una crisis económica y sanitaria.
El avance del gusano barrenador toca el centro y el norte del país
Los recientes hallazgos del gusano barrenador confirman que la plaga ha avanzado de forma sostenida desde el sur hasta el norte del territorio. A nivel nacional, se contabilizan más de 410 casos activos de gusano barrenador, concentrados principalmente en el sur, con Oaxaca a la cabeza al registrar 168.
Alerta preventiva en el Estado de México
Las autoridades sanitarias activaron una alerta preventiva en el Estado de México (Edomex) tras confirmar el hallazgo en el municipio de Tlatlaya, ubicado en la región sur de la entidad. Este municipio es clave para la actividad pecuaria del centro del país.
- El caso fue identificado en una cabra que presentaba una herida sin atención médica adecuada, la cual fue el punto de infestación de la larva.
- La Secretaría del Campo mexiquense y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) validaron el caso.
- Senasica dio tratamiento preventivo a los 20 animales que se encuentran en el rancho, ninguno de los cuales estaba afectado por la plaga, aunque solo uno de los animales inspeccionados dio positivo a GBG.
La rápida respuesta de Senasica, en coordinación con el Gobierno del Estado de México y la colaboración de los productores, permitió el control inmediato del caso, impidiendo su dispersión en la zona. Para inactivar el caso, Senasica desplegó personal técnico para:
- Realizar la búsqueda activa de casos sospechosos en coordinación con el gobierno estatal.
- Ofrecer pláticas informativas y capacitación a ganaderas y ganaderos locales para la aplicación de medidas preventivas.
- Difundir información para promover la notificación oportuna de casos.
- Instalar nuevas trampas en puntos estratégicos alrededor del área de detección.
- Realizar inspección permanente en puntos estratégicos.
Las autoridades del estado adelantaron que se reunirán con presidentes municipales y productores del sur de la entidad para fortalecer la vigilancia y difusión, reiterando el llamado a cortar el ciclo de la plaga bajo el lema “Sin heridas no hay gusaneras”.
Cerco sanitario en la región de Tamaulipas
En el norte, los ganaderos de los municipios de González, Gómez Farías, El Mante, Antiguo y Nuevo Morelos y Victoria se mantienen en alerta por un cerco sanitario establecido en la región de Llera de Canales.
- El caso se detectó a finales de diciembre en un predio del ejido Emiliano Zapata, afectando a una cría bovina, la cual se menciona como un becerro de seis días de nacido.
- Lo anterior fue confirmado por la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT) y personal de Senasica, junto con el comité de sanidad de fomento pecuario.
- Los ganaderos pusieron en marcha una campaña intensiva para controlar la emergencia sanitaria, con arduas tareas de los organismos de salud animal en un radio de 20 kilómetros.
Según informes de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, la ruta de la mosca para llegar a la comunidad rural llerense habría sido entre el puerto de Tampico y Antiguo Morelos, que comprende los límites de Tamaulipas con San Luis Potosí, Hidalgo y Veracruz, estado último donde se presentaron bovinos con ese padecimiento.
La autoridad sanitaria reforzó la dispersión de mosquicida estéril en los límites con el río Pánuco y el corazón de las huastecas, zonas vulnerables. Estas acciones se centran al poniente de Nuevo Morelos y al norte de Tampico, donde se localiza Altamira, que figura a nivel nacional por la intensa producción de ganado Cebú. La Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura y la UGRT han mostrado confianza de que el padecimiento pueda ser erradicado.
¿Cuál es el contexto? La crisis comercial y la emergencia nacional
La situación sanitaria está directamente ligada a las presiones comerciales que enfrenta el sector pecuario. La expansión del gusano barrenador mantiene en tensión la relación comercial con Estados Unidos, un país que importa históricamente más de un millón de cabezas de ganado mexicano al año.
Impacto en las exportaciones ganaderas
El impacto del gusano barrenador no ha sido solo sanitario. Desde noviembre de 2024, Estados Unidos suspendió la importación de ganado vivo procedente de México. Esta medida, que el gobierno mexicano calificó de unilateral, ha provocado pérdidas superiores a los 800 millones de dólares en poco más de un año, según los productores.
Las cifras de exportación reflejan la presión: los productores de Tamaulipas aspiran a mejores precios, pero los exportadores apenas pudieron vender a Texas 17 mil 432 becerros en pie, el embarque más bajo de la última década. Las previsiones de entrega al mercado internacional de carne en pie eran superiores a los 150 mil becerros.
Para mitigar el golpe económico, la dependencia estatal de Tamaulipas diseñó un programa de crédito para los ganaderos de los sectores social y público con Fideicomisos Instituidos en relación con la Agricultura para la producción pecuaria, por un monto de 800 millones de pesos con tasas de interés del 8.5 por ciento.
Medidas tras la declaratoria de emergencia
La preocupación por el rápido avance de la plaga en el país derivó en la suspensión de importación para ganado procedente de México por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Ante esto, los casos del gusano barrenador aumentaron a lo largo del 2025.
Por este motivo, el gobierno federal declaró emergencia nacional de sanidad animal el 2 de diciembre [de 2025] para contener la amenaza. Esta medida obligó a:
- Exigir permisos de movilización zoosanitaria obligatorios para el traslado de ganado, productos y subproductos dentro del país.
- Implementar medidas de bioseguridad y vigilancia epidemiológica más rigurosas.
México asegura que los casos han sido atendidos de manera oportuna y que las medidas de contención se han ampliado desde diciembre pasado para proteger el patrimonio pecuario nacional y la salud pública. Sin embargo, el hallazgo en Tlatlaya, un área hasta ahora considerada fuera del mapa de contagios activos, obliga a reforzar la vigilancia sanitaria para evitar que el Edomex se sume a la lista de entidades con brotes activos.
El estatus zoosanitario de México depende ahora de la corresponsabilidad y la vigilancia constante. Con la plaga avanzando desde Oaxaca, el foco de 168 casos, hasta regiones productoras de Cebú en el norte, la única defensa efectiva parece ser la notificación inmediata de cualquier lesión sospechosa en los animales. ¿Podrán las medidas de emergencia nacional y los cercos sanitarios frenar el avance de esta crisis que ya ha costado cientos de millones de dólares?









