Alejandro Peza
CHETUMAL.- El presidente de la Unión Local de Cañeros Sergio Crisanto Mortero, señaló que el diésel en la zona cañera del sur de Quintana Roo llegó a los 29 pesos por litro lo que deja en desventaja a los que realizan la cosecha de las cañas, que son los que mas consumen este producto.
Dijo que ya no le es rentable a los dueños de maquinaria pues dijo que el precio del combustible se fue por «las nubes» y la crisis que atraviesan los productores agrava mas la situación.
De acuerdo con el dirigente cañero, los propietarios de tractores, alzadoras y camiones de carga son quienes más resienten el aumento en el costo del combustible, ya que estas unidades trabajan durante largas jornadas en los campos cañeros. Explicó que el gasto operativo se ha elevado considerablemente y, en muchos casos, los ingresos que reciben por la cosecha ya no alcanzan para cubrir los costos básicos de operación.
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Sergio Crisanto Mortero señaló que esta situación coloca en desventaja a los productores y prestadores de servicios de maquinaria, quienes enfrentan una temporada complicada debido a que el precio del combustible continúa en ascenso mientras que los ingresos por la producción agrícola no han tenido un ajuste proporcional.

Agregó que la crisis que atraviesa el sector cañero se ha profundizado en los últimos meses, ya que a los altos costos del diésel se suman otros factores como el mantenimiento de la maquinaria, el pago de operadores y los gastos de traslado del producto hasta los centros de acopio o al ingenio azucarero San Rafael de Pucté.
El líder de la Unión Local de Cañeros explicó que muchos dueños de maquinaria comienzan a cuestionarse si resulta rentable continuar prestando servicios durante la cosecha, pues el margen de ganancia se ha reducido considerablemente. Incluso, algunos han considerado disminuir sus operaciones o buscar alternativas para reducir gastos.
Ante este panorama, el sector cañero del sur del estado mantiene su preocupación por el impacto que estos incrementos pueden tener en el desarrollo de la zafra y en la economía de cientos de familias que dependen de la producción de caña de azúcar en la región.
Los productores reiteraron la necesidad de que se analicen mecanismos de apoyo para el campo, particularmente en lo relacionado con el costo de los combustibles, ya que el diésel es uno de los insumos más importantes para las labores agrícolas mecanizadas.
El dirigente cañero subrayó que, si las condiciones actuales se mantienen, la actividad podría volverse cada vez menos rentable, lo que pondría en riesgo la estabilidad económica de quienes dependen directamente de esta actividad productiva en el sur de Quintana Roo.









