La final del Australian Open 2026 enfrentará a Novak Djokovic y Carlos Alcaraz este domingo 1 de febrero en Melbourne, concretando un duelo generacional que busca establecer marcas históricas. Djokovic (38 años), tras superar al vigente campeón Jannik Sinner, persigue su 25º título de Grand Slam, mientras que Alcaraz (22 años) llega al partido definitorio tras una épica semifinal de más de cinco horas contra Alexander Zverev.
Este enfrentamiento no es solo por el título; es una cita de récords. Djokovic aspira a convertirse en el campeón de más edad en ganar un Grand Slam, mientras que Alcaraz busca un hito precoz en el deporte, garantizando una final de lujo que pone a prueba la vigencia de la leyenda serbia contra la fuerza y resistencia del español.
El camino épico a la final: 10 sets de agonía
Las semifinales del Australian Open 2026 pasaron a la historia del torneo por la alta exigencia física y mental requerida, sumando un total de diez sets de competición. Ambos finalistas necesitaron cinco mangas para asegurar su pase, demostrando una capacidad competitiva sobresaliente en los momentos decisivos.
La victoria generacional de Djokovic sobre Sinner
Novak Djokovic, a sus 38 años y ocho meses, volvió a exhibir su dominio en Melbourne al eliminar a Jannik Sinner, el vigente campeón y número dos del mundo. El serbio se impuso con un marcador de 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4, en un encuentro donde tuvo que responder a la presión constante del italiano.
Este triunfo confirmó que el serbio sigue siendo la referencia absoluta en el tenis mundial. La clasificación a esta final marca su regreso a esta instancia en un Grand Slam desde Wimbledon 2024, donde precisamente cayó ante Alcaraz, y le ofrece una oportunidad de revancha directa. La ambición de Djokovic permanece intacta mientras persigue un histórico 25º título, solidificando su legado como uno de los dominadores históricos del deporte blanco.
La batalla de supervivencia de Alcaraz contra Zverev
Carlos Alcaraz se citó con Djokovic tras una semifinal dramática contra el alemán Alexander Zverev. El murciano superó al eterno candidato con parciales de 6-4, 7-6 (7/5), 6-7 (3/7), 6-7 (4/7) y 7-5. Este partido no solo fue épico por el resultado, sino por su duración: cinco horas y 27 minutos, superando la duración del mítico encuentro entre Rafael Nadal y Fernando Verdasco en Melbourne, convirtiéndose en la semifinal más larga en la historia del torneo.
Durante el encuentro, Alcaraz experimentó calambres en ambas piernas y avisó a su banquillo que había vomitado, principalmente a partir del tercer set. El español quedó al borde del colapso físico, con su movilidad reducida al punto de tener que jugar todo a uno o dos golpes, mientras su entrenador, Samuel López, le decía: «Mejorarás».
El alemán Zverev, en ese contexto, deambuló «asustado y endeble», incapaz de capitalizar la vulnerabilidad de su rival. Esta situación generó tensión, ya que la jueza de silla y el director del torneo permitieron la asistencia médica a Alcaraz, lo que enfadó a Zverev, pues el reglamento del tenis prohíbe la visita del médico por calambres (el parar conlleva pérdida de puntos, como le sucedió a Alcaraz ante Djokovic en Roland Garros 2023). Alcaraz, que se recuperó progresivamente, se agarró a la pista. Finalmente, el murciano quebró el saque de Zverev cuando este servía para cerrar el encuentro con 4-5 en el quinto set, llevando a otro desastre al alemán, un jugador que la fuente describe como «uno de los mejores tenistas en la historia en nunca ganar un Grand Slam».
Una final que rompe todos los récords
El choque de este domingo (9:30 horas en España) entre Djokovic y Alcaraz es un enfrentamiento de contrastes generacionales y ambiciones de leyenda que garantiza una nueva página dorada para el tenis mundial.
El desafío histórico de Novak Djokovic (38 años)
Con 38 años y ocho meses, Djokovic buscará algo más que su undécimo título en Melbourne. Si logra la victoria, el serbio batirá la marca de Ken Rosewall, quien ganó el Australian Open en 1972 con 37 años y dos meses. Djokovic no solo busca ampliar sus 24 títulos de Grand Slam, sino también establecer el hito de ser el jugador de mayor edad en imponerse en un torneo grande.
Carlos Alcaraz y la búsqueda del «Golden Slam» joven
Carlos Alcaraz, con 22 años y casi nueve meses, buscará en Australia ser el tenista más joven en hacerse con el «Golden Slam», una definición que en este contexto se entiende como vencer en todos los torneos grandes del circuito. Su resiliencia ante Zverev, utilizando incluso el «jugo de pepinillos» como remedio casero contra los calambres, lo ha colocado en su primera final del Abierto de Australia, superando lo que él mismo calificó como «uno de los partidos más demandantes de mi corta carrera».
Historial reciente en finales de Grand Slam
Este será el tercer enfrentamiento entre Alcaraz y Djokovic en una final de Grand Slam. El historial directo en estas instancias está a favor del español, quien se impuso en las dos finales previas de Grand Slam, ambas disputadas en Wimbledon.
Sin embargo, el historial reciente en otras finales de peso favorece a Djokovic: el serbio levantó los brazos en el Masters de Cincinnati 2023 y también se impuso en la final de los Juegos Olímpicos de París 2024. Estos resultados sugieren que, si bien Alcaraz ha sido la piedra en el zapato de Djokovic en el césped de Londres, la final en la pista dura de Melbourne se presenta como un campo de batalla equilibrado y altamente incierto.
La final del Australian Open 2026 es, por lo tanto, el punto culminante de dos carreras excepcionales que convergen en Melbourne en un momento de definición generacional. ¿Podrá la experiencia inquebrantable de Djokovic superar la resiliencia física y el ímpetu juvenil de Alcaraz, o presenciaremos un cambio de guardia sellado con un récord de edad?









