Algo «raro» pasó ayer en el Congreso del Estado.
Y es que prácticamente es una situación de excepción que en la Legislatura local haya debate.
Pese a que se trata de un parlamento —aunque sea local— el “Poder” Legislativo de Quintana Roo es, más bien, algo entre tintorería y churrería, donde se planchan leyes y se despachan decretos como si fueran churros (y sin relleno).
Pero ayer, el emecista José Luis Pech, prácticamente el único diputado de oposición en el Congreso, rompió el tedio al exigir que ya se le dé trámite a su iniciativa para abrogar la repudiada «Ley Chaleco«, y señaló directamente al morenista Alberto Batún, presidente de la Comisión de Movilidad.
Batún, cuyo principal mérito es haberse convertido en amigo del entonces dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, quedó evidenciado por su indolencia, retó al Dr. Pech a duelo… y le fue como en feria, incluso con el refuerzo de Saulo Aguilar Bernés, aspirante a alcalde de Chetumal.
Ahora se entiende por qué en Morena prefieren no debatir.
A Morena y aliados le sobran diputados para aplastar en las votaciones, pero, casi siempre, en el ejercicio parlamentario están derrotados y exhibidos
Si sus “gallos” para debatir son del nivel de Batún y Saulo, pues calladitos se ven más bonitos. Solo exhibieron sus carencias y que no es lo mismo ser un manso levantadedos que un parlamentario.
Por cierto, el petista Hugo Alday trató de sacar de la hoguera a la versión “actualizada y caribeña” de Monopolin y Shilinsky, pero suele ocurrir que no se puede defender lo indefendible.
Pese a ser el único diputado de oposición en los hechos —los otros tres del PRIAN están casi de adorno— el Dr. Pech ha puesto en aprietos, cuando se lo propone, a la aborregada bancada de Morena, aunque —honor a quien honor merece— el emecista aún está lejos del histórico perredista Tomás Contreras.
Hay ciertas buenas conciencias que se persignan por el excepcional debate de este miércoles en el curvato de Punta Estrella. No quieren ni que se mueva una hoja del bulevar
Lo que sí es inconcebible es un parlamento calladito y uniformadito.









