El escape terminó en Paraguay. Silvinei Vasques, ex jefe de la policía de carreteras de Brasil y figura central en el intento de golpe de Estado de 2022, fue detenido este viernes en el aeropuerto de Asunción. Su captura se dio mientras intentaba abordar un vuelo internacional, tan solo semanas después de su condena.
La fuga de Silvinei Vasques y la alerta regional
Silvinei Vasques, quien fuera jefe de la policía de carreteras de Brasil, fue detenido el 26 de diciembre de 2025 en el aeropuerto de Asunción, la capital de Paraguay. La detención se produjo cuando el ex funcionario se disponía a abordar un vuelo que tenía como destino final El Salvador.Contexto de la detención:
- Vasques, condenado a 24 años de prisión por su participación en la trama golpista que pretendió mantener en el poder a Jair Bolsonaro tras las elecciones de 2022, se había fugado.
- Se había desplazado sin autorización hacia Paraguay.
- La huida se concretó después de haber roto la tobillera electrónica que le había sido impuesta como medida cautelar.
La policía federal brasileña informó que, inmediatamente después de que Vasques rompiera su dispositivo de monitoreo, las autoridades brasileñas pusieron en alerta a sus homólogas en Colombia, Paraguay y Argentina, detonando una búsqueda regional.
Pasaporte falso y condena millonaria
Al momento de su captura, el ex jefe de la policía de carreteras portaba consigo un pasaporte paraguayo que, si bien era original, no coincidía con su verdadera identidad.
Vasques había sido condenado a mediados de diciembre de 2025 como parte del segundo bloque de implicados en el plan para desestabilizar el resultado electoral.
Su rol en la trama golpista fue determinante:
- Fue señalado como responsable de impedir el desplazamiento de posibles votantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva durante la segunda vuelta de las elecciones.
- Contribuyó directamente al «enfrentamiento» entre votantes durante los desplazamientos realizados el 30 de octubre de 2022, día de la segunda vuelta, y en días posteriores.
Por estos hechos, Vasques ya había sido destituido y obligado a pagar una multa de 500 mil reales (equivalentes a 75 mil dólares).
Antecedentes por proselitismo político
Antes de la condena relacionada con la macrocausa por el intento de golpe de Estado, Silvinei Vasques ya enfrentaba problemas con la justicia.
La justicia de Río de Janeiro le había dictado una sentencia previa por hacer campaña en favor de un candidato específico, en este caso Bolsonaro. Esto está prohibido para los funcionarios públicos en Brasil, más aún, si se utilizan recursos e imagen de la policía de carreteras para realizar dicho proselitismo.
A pesar de haber sido detenido en 2023 por su participación en la trama golpista, Vasques había salido en libertad con la condición de mantener medidas cautelares, entre ellas el uso obligatorio de la tobillera electrónica que finalmente rompió.
La captura de Vasques en Asunción cierra temporalmente un capítulo que expone las debilidades del sistema de justicia al otorgar libertad condicional a figuras clave del golpismo brasileño. La magnitud de su sentencia, 24 años, subraya la gravedad de sus acciones, pero su intento de huida, facilitado por la ruptura de una tobillera, plantea serios interrogantes sobre la vigilancia de actores condenados por atentar contra la democracia.









