Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Quintana Roo inició el análisis interno de la reforma laboral que plantea reducir la jornada de trabajo de 48 a 40 horas semanales en el país, al considerar que su implementación representará importantes desafíos para el sector de la construcción.
El presidente local del organismo empresarial, Manuel Moguel Manzur, informó que ya se realizan mesas técnicas para evaluar el impacto operativo, financiero y contractual que podría generar esta modificación, particularmente en una industria donde predomina el esquema de trabajo “al destajo”.
El dirigente explicó que la dinámica actual en muchas obras de la entidad permite jornadas de hasta 12 horas diarias, especialmente en proyectos con tiempos de entrega ajustados o en desarrollos turísticos e infraestructura pública que exigen avances acelerados.
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“En la construcción, el ritmo de trabajo suele ser distinto a otros sectores. Hay periodos en los que se requiere mayor intensidad para cumplir con calendarios establecidos, y eso se traduce en jornadas más amplias que también representan mayores ingresos semanales para los trabajadores”, señaló.
Moguel Manzur indicó que el esquema al destajo donde el pago se realiza por volumen de obra ejecutada y no exclusivamente por hora trabajada ha permitido que muchos obreros incrementen su percepción económica semanal cuando existe suficiente carga laboral.
Sin embargo, advirtió que una reducción obligatoria de la jornada a 40 horas podría implicar la necesidad de contratar más personal para mantener el mismo ritmo de avance en las obras, lo que incrementaría los costos operativos para las empresas constructoras.
“El sector no está en contra de mejorar las condiciones laborales, pero necesitamos claridad en la aplicación de la reforma y en los periodos de transición. De lo contrario, podría haber afectaciones en la productividad y en los costos de los proyectos”, expresó.
El líder empresarial subrayó que Quintana Roo es una entidad con alta actividad constructiva, tanto en el ámbito turístico como en vivienda e infraestructura urbana, por lo que cualquier ajuste en la normativa laboral debe considerar las particularidades regionales.
Asimismo, puntualizó que otro de los temas que preocupa a los afiliados es la posible repercusión en contratos ya firmados, cuyos presupuestos fueron elaborados bajo el esquema actual de jornadas de 48 horas, lo que podría generar desequilibrios financieros si no se establecen mecanismos de adecuación.
La CMIC en Quintana Roo continuará participando en el análisis nacional impulsado por la dirigencia central del organismo, a fin de presentar propuestas que permitan una implementación gradual y ordenada de la reforma.
Manuel Moguel Manzur reiteró que el sector está dispuesto a colaborar con autoridades y legisladores para encontrar esquemas que protejan los derechos laborales sin comprometer la viabilidad económica de las empresas constructoras ni el desarrollo de proyectos estratégicos en el estado.










