Una alarmante acusación sacude la relación bilateral. Una coalición empresarial mexicana ha señalado a Estados Unidos de incumplir un tratado ambiental de cuatro décadas, al ordenar el cierre de un crucial cruce de mercancías sin medir el impacto transfronterizo en la calidad del aire. Esta decisión desviará miles de camiones, incrementando la contaminación en zonas mexicanas densamente pobladas, según la queja hecha pública el martes 09 de diciembre de 2025.
Desvío de tráfico pesado: el incumplimiento del acuerdo de la paz de 1983
La controversia estalló tras la presentación de una queja formal por parte de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana, Sección Chihuahua. La coalición empresarial mexicana elevó su protesta ante la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), el organismo que supervisa las cuestiones ecológicas dentro del marco trilateral de Estados Unidos, México y Canadá.
Los empresarios alegan que la Administración de Servicios Generales estadounidense violó explícitamente el Acuerdo de La Paz de 1983, un tratado medioambiental con 40 años de antigüedad. La queja se presentó específicamente en virtud del acuerdo comercial T-MEC.
Dicho Acuerdo de La Paz exige la evaluación obligatoria de impactos ambientales significativos dentro de un perímetro de cien kilómetros (km) de la frontera en ambos lados. Los peticionarios sostienen que el estudio ambiental estadounidense no tuvo en cuenta las repercusiones transfronterizas, a pesar de que el tratado bilateral exige evaluar y mitigar los efectos ambientales significativos en la zona fronteriza.
Detalles de la decisión fronteriza
La medida que provocó la queja es la decisión de la Administración de Servicios Generales, tomada el 2 de mayo, de cerrar permanentemente las operaciones comerciales en el puente Córdova-Américas.
- Ubicación del cruce: El puente Córdova-Américas se localiza a caballo entre la frontera de El Paso, Texas, y Juárez, Chihuahua.
- Fecha de cierre: El cierre permanente está programado para comenzar a partir de mayo de 2026.
La consecuencia inmediata será la desviación de más de 40 mil cruces anuales de camiones. Estos vehículos serán redirigidos principalmente al cruce de Zaragoza-Ysleta, ubicado a 19 km de distancia.
La carga de contaminación sobre barrios mexicanos
El principal argumento de los peticionarios radica en las consecuencias directas de la desviación del tráfico pesado. El cruce de Zaragoza-Ysleta ya soporta una carga desproporcionada de la logística regional, manejando el 67 por ciento del tráfico de camiones comerciales de la región.
La petición ante la CCA alega que los vehículos adicionales aumentarán significativamente la contaminación en los barrios mexicanos densamente poblados que se encuentran al sur del cruce. La queja argumenta que la decisión desviará decenas de miles de camiones al año a barrios que ya sufren altos niveles de contaminación, lo que obligará a transitar a los camiones por zonas mexicanas densamente pobladas, generando tráfico y mayor polución.
La Alianza empresarial mexicana ha puesto el dedo en una llaga sensible: ¿hasta qué punto las decisiones unilaterales tomadas por la Administración de Servicios Generales estadounidense, que buscan resolver problemas logísticos internos, ignoran las obligaciones históricas y los efectos directos sobre la salud y el medio ambiente de las comunidades mexicanas en la frontera? La Comisión para la Cooperación Ambiental deberá ahora determinar si el cierre de estos pasos fronterizos representa una violación flagrante del espíritu del T-MEC y del antiguo Acuerdo de La Paz de 1983.









