Estados Unidos ha iniciado la denegación y revocación de visas a miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y la Autoridad Palestina (AP) antes de la crucial reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre. Esta medida, confirmada el 29 de agosto de 2025, eleva la tensión diplomática en un momento de alta sensibilidad geopolítica.
Contexto de la medida estadounidense
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó el viernes 29 de agosto de 2025 sobre la denegación y revocación de visados a miembros de la Organización para la Liberación de Palestina y la Autoridad Palestina. Esta decisión se produce justo antes de la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, programada para septiembre en Nueva York. Las autoridades estadounidenses no proporcionaron los nombres específicos de los funcionarios afectados por esta medida.
Hasta el momento, no se ha aclarado si el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, quien tiene previsto viajar a Nueva York para pronunciar un discurso a finales de septiembre, se encuentra entre los afectados. Ante la situación, el embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansour, declaró a los periodistas que se estaba verificando el alcance exacto de la medida estadounidense y cómo se aplicaría a los miembros de su delegación, adelantando que responderán en consecuencia. La oficina del presidente Abbas no emitió una respuesta inmediata a una solicitud de comentarios.
Justificación de washington y el «acuerdo sobre las sedes»
Estas restricciones impuestas por Estados Unidos se enmarcan en un patrón que sigue a la imposición de sanciones a funcionarios de la Autoridad Palestina y miembros de la OLP en julio. Paralelamente, otras potencias occidentales han estado avanzando hacia el reconocimiento del Estado palestino.
En un comunicado, el Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que «redunda en interés de nuestra seguridad nacional exigir responsabilidades a la OLP y a la AP por incumplir sus compromisos y socavar las perspectivas de paz». Sin embargo, funcionarios de la Autoridad Palestina, que ejerce un autogobierno limitado en partes de Cisjordania ocupada por Israel, rechazan categóricamente haber socavado las perspectivas de paz.
En virtud del «acuerdo sobre las sedes» de la ONU, establecido en 1947, Estados Unidos tiene la obligación general de permitir el acceso de diplomáticos extranjeros a la sede de la organización en Nueva York. No obstante, Washington ha sostenido que puede denegar visados por motivos de seguridad, terrorismo y política exterior. El Departamento de Estado aclaró que la misión de la Autoridad Palestina ante la ONU no estará incluida en estas recientes restricciones, aunque no ofreció más detalles al respecto.
Presión internacional y el futuro del estado palestino
Los palestinos han buscado históricamente establecer un Estado independiente en las zonas ocupadas de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, a través de un proceso de paz mediado. Sin embargo, muchos acusan a Israel de haber frustrado las perspectivas de un Estado palestino mediante el aumento continuo de la construcción de asentamientos en Cisjordania y la devastación de gran parte de Gaza durante la guerra en curso. Israel, por su parte, rechaza estas acusaciones.
En las últimas semanas, varias naciones como Canadá, Gran Bretaña, Australia y Francia han anunciado o señalizado su intención de reconocer un Estado palestino. Se espera que estas intenciones se formalicen durante la reunión de la Asamblea General de la ONU, lo que intensifica la presión sobre Israel en un contexto donde la hambruna se extiende, agravada por su asalto militar a Gaza. La revocación de visas añade una capa más de complejidad a este ya intrincado escenario diplomático.