El enfrentamiento de la Ronda Divisional de la Conferencia Americana (AFC) entre los Buffalo Bills y los Denver Broncos, programado para el sábado 17 de enero de 2026, no es solo una batalla por el campeonato de la AFC, sino una revancha directa de la ronda de Comodines de 2024. El panorama ha cambiado drásticamente debido a la evolución de los planteles, el liderazgo de Sean Payton y una crisis de lesiones sin precedentes en la unidad ofensiva de Buffalo.
Trayectoria y contexto: la revancha en el Empower Field
Los Denver Broncos ingresan a esta fase como el sembrado número uno de la AFC, tras culminar una temporada regular histórica con un récord de 14-3. Bajo la dirección técnica de Sean Payton, el equipo ha asegurado su primer sembrado máximo y su primera ventaja de localía en los playoffs desde la temporada 2015, el año en que conquistaron el Super Bowl 50. La trayectoria de Denver en 2025 se ha caracterizado por una eficiencia defensiva implacable y el crecimiento de su mariscal de campo de segundo año, Bo Nix. El equipo llega a este duelo descansado, tras una semana de descanso (bye), lo que ofrece una ventaja física considerable.
Los Buffalo Bills, dirigidos por Sean McDermott, han navegado una temporada de «adversidad en la temporada regular», finalizando con un récord de 12-5 y el sexto sembrado de la conferencia. A pesar de su siembra, Buffalo es considerado peligroso, ya que posee:
- La ofensiva terrestre número uno de la NFL.
- Una de las defensas contra el pase más tacañas.
Buffalo llega a Denver tras una victoria física y ajustada de 27-24 contra los Jacksonville Jaguars en la ronda de Comodines. Este triunfo, sin embargo, resultó en pérdidas catastróficas para su cuerpo de receptores.
| Métrica | 🦬 Buffalo Bills | 🐴 Denver Broncos | Implicación para el Sábado |
| Récord Final | 12-5 | 14-3 | Denver tiene la ventaja de localía y el descanso del Bye. |
| Puntos a Favor / Juego | 28.3 (4º) | 23.6 (14º) | Buffalo tiene la ofensiva más explosiva de los dos. |
| Puntos en Contra / Juego | 21.5 (12º) | 18.3 (3º) | La defensa de Denver es la élite de la AFC. |
| Capturas (Sacks) | 37 | 💥 68 (1º) | Clave: Denver lidera la liga en presión al QB. |
| Diferencial de Balón | +1 | -3 | Buffalo cuida mejor el ovoide; Denver suele arriesgar más. |
El duelo de mariscales: experiencia, eficiencia y la vulnerabilidad física de Allen
El enfrentamiento entre Josh Allen y Bo Nix define la narrativa central del partido, contrastando a un veterano de élite con una estrella en ascenso que ha revitalizado una franquicia histórica. Aunque la experiencia en postemporada es notablemente diferente, el rendimiento de 2025 sugiere que la brecha se ha cerrado.
La evolución de Bo Nix: madurez y el sistema Air Coryell
Bo Nix ha demostrado una progresión sustancial en su segundo año bajo el sistema ofensivo Air Coryell de Sean Payton y Joe Lombardi. En la temporada regular de 2025, Nix completó 388 de 612 intentos para 3,931 yardas, con 25 touchdowns y 11 intercepciones.
Un análisis cualitativo realizado por expertos destaca su madurez:
- Nix es el mariscal de campo más eficiente de la NFL durante el cuarto cuarto cuando su equipo está perdiendo, liderando la liga en QBR y en la relación de touchdowns por intercepción en situaciones de apremio.
- Ha integrado estratégicamente su capacidad atlética, acumulando 356 yardas terrestres y 5 touchdowns por esa vía.
El coordinador defensivo de Buffalo, Bobby Babich, ha señalado que Nix ahora muestra una «maduración del sistema», sabiendo cuándo «guardar el balón y correr» (tuck it and run), lo que lo hace «ciertamente peligroso».
Josh Allen: pedigree en postemporada y la gestión del dolor
Josh Allen sigue siendo el motor de los Buffalo Bills, finalizando la temporada regular con 3,668 yardas por pase y 25 touchdowns, además de liderar a su equipo con 14 touchdowns terrestres. Su historial en postemporada es casi inigualable, ya que posee el promedio más alto de yardas combinadas (pase y carrera) por juego en la historia de los playoffs con 309.5 yardas por encuentro.
No obstante, Allen llega a este enfrentamiento divisional notablemente afectado por las lesiones:
- Molestias persistentes en el pie.
- Una lesión en la rodilla izquierda.
- Una lesión en el dedo de su mano de lanzar, sufrida contra los Jaguars.
Su capacidad para enfrentar la presión constante de la defensa de Denver, que lidera la liga en capturas, será un factor determinante en el resultado.
| Jugador | Equipo | Comp / Att | % Comp | Yardas | TD | INT | Rating |
| Josh Allen | 🦬 Buffalo | 319 / 460 | 69.4% | 3,668 | 25 | 10 | 102.2 |
| Bo Nix | 🐴 Denver | 388 / 612 | 63.4% | 3,931 | 25 | 11 | 87.8 |
El patrón que define el juego: la presión defensiva de Denver
El aspecto más crítico del partido es el enfrentamiento entre la línea ofensiva de Buffalo y la unidad de cazamariscales de Denver. Los Broncos establecieron un récord histórico en 2025 al liderar la NFL con 68 capturas y un diferencial de capturas de +45, el más alto en la historia de la liga.
El dominio de la «Orange Crush» moderna
La defensa de Denver, coordinada por Vance Joseph, utiliza una alineación 3-4 extremadamente agresiva. Nik Bonitto ha emergido como la figura central de esta unidad, terminando la temporada regular con 14 capturas. La profundidad de Denver es su mayor fortaleza, contando con cuatro jugadores con 7 o más capturas:
- Nik Bonitto (14)
- Jonathon Cooper (8)
- John Franklin-Myers (7.5)
- Zach Allen (7)
Denver se sitúa en el quinto lugar de la liga con un porcentaje de carga (blitz) del 33.9%. El objetivo será forzar a un Josh Allen mermado físicamente a deshacerse del balón rápidamente. Denver lidera la NFL en hurries (apremios) con 149 y en porcentaje de presión con un 9.8%.
| Jugador | Equipo | Posición | Capturas (Sacks) | Presiones al QB |
| Nik Bonitto | 🐴 Denver | LB | 14.0 | 39 |
| Zach Allen | 🐴 Denver | DL | 10.0 | 73 (Líder NFL) |
| Jonathon Cooper | 🐴 Denver | LB | 8.0 | 25 |
| John Franklin-Myers | 🐴 Denver | DL | 7.5 | 39 |
| Greg Rousseau | 🦬 Buffalo | DE | 7.0 | 46 |
| Joey Bosa | 🦬 Buffalo | DE | 5.0 | 47 |
La respuesta de Buffalo: Joey Bosa y Ed Oliver
Buffalo reforzó su propia defensa con la firma estratégica de Joey Bosa en la temporada baja de 2025. Bosa ha tenido un impacto inmediato, registrando 5 capturas y 45 presiones, y liderando la NFL en tasa de presión con un 16.5%. Su presencia ha permitido que defensores como Greg Rousseau (7 capturas) tengan enfrentamientos más favorables.
Un factor crucial para Buffalo es el regreso esperado de Ed Oliver, quien ha estado en la lista de reservas lesionados (IR) desde la semana 9 por un desgarro de bíceps y cirugía de limpieza de meniscos. Oliver es vital para colapsar el bolsillo desde el interior, una debilidad identificada en el juego de Bo Nix cuando enfrenta presiones centrales.
La crisis de receptores y la dependencia en el juego terrestre
El mayor obstáculo para los Bills es la pérdida masiva de sus receptores abiertos principales. Tras el juego contra Jacksonville, Buffalo se encuentra con solo tres receptores saludables en su plantilla activa: Khalil Shakir, el veterano Brandin Cooks y el novato Keon Coleman.
Impacto de las bajas de Davis y Shavers en la ofensiva de Buffalo
Las confirmaciones médicas han sido devastadoras para los Bills. Tanto Gabe Davis como Tyrell Shavers sufrieron desgarros de ligamento cruzado anterior (ACL) y han sido colocados en la lista de reservas lesionados. Estas lesiones se suman a la de Joshua Palmer, quien ya estaba en IR por una lesión de tobillo.
Dada la escasez de receptores, el coordinador ofensivo Joe Brady deberá depender en gran medida de sus alas cerradas, Dalton Kincaid y Dawson Knox, como las amenazas principales en el juego aéreo. Kincaid, con 571 yardas y 5 touchdowns en la temporada regular, es fundamental para el esquema de pases cortos e intermedios.
Para aliviar la presión sobre Josh Allen, Buffalo se apoyará en su ofensiva terrestre número uno de la liga. James Cook, el campeón corredor de la NFL en 2025 con 1,621 yardas, será la pieza central para:
- Controlar el reloj.
- Limitar las posesiones de Denver.
- Mantener el ataque «bidimensional» a pesar de las lesiones.
| Jugador | Posición | Estatus (Divisional) | Impacto en el Esquema |
| Khalil Shakir | WR | ✅ Saludable | Se convierte en el receptor #1 indiscutible; enfrentará la marca personal de Patrick Surtain II. |
| Dalton Kincaid | TE | ⚠️ Cuestionable (Rodilla) | Entrenó de forma limitada. Es vital para el juego de pases cortos, pero su movilidad podría estar reducida. |
| Gabe Davis | WR | ❌ Fuera (ACL – IR) | Baja definitiva por ruptura de ligamento. Se pierde la amenaza profunda y el mejor bloqueador del perímetro. |
| Tyrell Shavers | WR | ❌ Fuera (ACL – IR) | Otra baja por ligamento cruzado. Deja al equipo con solo 3 receptores saludables en el roster activo. |
| Curtis Samuel | WR | 🔄 Por activar (IR) | Su ventana de práctica se abrió; su posible regreso es la única esperanza para dar profundidad al grupo. |
| Josh Allen | QB | ⚠️ Sore (Pie/Rodilla) | Aparece en el reporte por molestias tras el juego físico vs. Jaguars, pero su participación no está en riesgo. |
La geografía del desafío: altitud y la ola de aire ártico
El partido se llevará a cabo en condiciones ambientales extremas que podrían dictar la estrategia, otorgando a Denver una de las ventajas de localía más potentes de la liga en el Empower Field at Mile High (5,280 pies).
Los pronósticos meteorológicos indican la llegada de una poderosa oleada de aire ártico:
- Temperaturas que podrían caer a un solo dígito durante el encuentro.
- Ráfagas de viento de hasta 40 mph, afectando el juego aéreo y los goles de campo.
En tales condiciones, la capacidad de correr el balón se vuelve primordial, lo que podría convertir el clima en un aliado para el juego físico de Buffalo. No obstante, Bo Nix, acostumbrado a las condiciones de Denver, deberá demostrar que su precisión no se ve afectada por el frío extremo y el viento.
Análisis de las unidades defensivas y esquemas de cobertura
Mientras que Denver se apoya en una secundaria de élite y una presión abrumadora, Buffalo utiliza un esquema más equilibrado.
La secundaria de los Broncos es considerada una de las mejores de la liga, liderada por el esquinero All-Pro Pat Surtain II y el emergente Riley Moss. Con las bajas en Buffalo, Denver probablemente podrá dejar a Surtain II en cobertura individual contra Khalil Shakir, liberando a sus profundos, como Talanoa Hufanga, para apoyar en la caja contra James Cook o vigilar a los alas cerradas.
Por su parte, Buffalo posee la defensa número uno de la liga contra el pase en yardas permitidas. El veterano esquinero Tre’Davious White ha permitido el porcentaje de pases completos más bajo de la liga (32.1%) desde la semana 6. Sin embargo, Buffalo ha sufrido una pérdida crítica en su secundaria: el profundo titular Jordan Poyer ha sido descartado para el juego debido a una lesión de tendón de la corva. Esto dejará a Damar Hamlin y al novato Cole Bishop con la responsabilidad de asegurar la parte trasera de la defensa contra las rutas profundas de Courtland Sutton y Marvin Mims Jr.
| Métrica Defensiva | 🦬 Buffalo Bills | 🐴 Denver Broncos | Implicación Táctica |
| Capturas (Sacks) | 36.0 | 💥 68.0 (1º) | Denver genera casi el doble de presión que Buffalo. |
| Defensa vs. Pase (Yds) | 🥇 156.9 (1º) | 187.2 (7º) | Los Bills son una aduana casi imposible por aire. |
| Defensa vs. Carrera (Yds) | 🚨 136.2 (28º) | 🥈 91.1 (2º) | La debilidad masiva de Buffalo es el juego terrestre. |
| 3er Down (Paradas) | 41.4% | 33.8% | Denver es mucho más eficiente para sacar al rival del campo. |
El factor equipos especiales: Prater y el viento
En un partido proyectado como extremadamente cerrado, las unidades de equipos especiales serán cruciales. Buffalo cuenta con Matt Prater, un pateador legendario con experiencia en la altitud de Denver. Por otro lado, Wil Lutz de Denver ha tenido una temporada sólida, convirtiendo 28 de 32 intentos de gol de campo.
Dada la previsión de vientos fuertes de hasta 40 mph, la precisión de los pateadores será puesta a prueba. Además, Denver tiene una ventaja potencial en el juego de retorno con Marvin Mims Jr., cuya capacidad para otorgar a Bo Nix una posición de campo favorable será clave contra una defensa de Buffalo que es difícil de superar en campos largos.
Perspectiva de campeonato
El partido de Ronda Divisional entre Buffalo y Denver se perfila como un encuentro de desgaste. Denver tiene la ventaja del sembrado, la salud y la localía, pero Buffalo posee el mariscal de campo con mayor capacidad de explosión individual y la mejor ofensiva terrestre de la liga.Las claves para una victoria de Buffalo incluyen:
- Establecer un dominio físico temprano con James Cook para neutralizar el pass rush de Denver.
- Utilizar a Dalton Kincaid y Dawson Knox como receptores de seguridad para Josh Allen en rutas cortas.
- Que la defensa explote la inconsistencia de Bo Nix en los primeros tres cuartos, forzando entregas de balón antes de que entre en su modo de eficiencia de cuarto periodo.
Las claves para una victoria de Denver incluyen:
- Mantener la presión constante sobre Josh Allen, aprovechando su movilidad reducida por las lesiones.
- Capitalizar la ausencia de Jordan Poyer en la secundaria mediante pases profundos a Courtland Sutton.
- Utilizar su sistema de múltiples corredores para desgastar a una defensa de Buffalo que ha tenido dificultades históricas deteniendo la carrera en 2025.
Este enfrentamiento no solo determinará quién avanza en el camino al Super Bowl LX en Santa Clara, sino que también servirá como un referéndum sobre la capacidad de Josh Allen para superar la adversidad extrema y sobre el estatus de Bo Nix como el nuevo rostro de la excelencia en la AFC. El ganador se enfrentará al vencedor del duelo entre Houston y New England por el campeonato de la conferencia.









