Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- El banco BBVA, una de las instituciones financieras con mayor presencia en el país, elevó su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2026, al pasar de una estimación de 1.2 a 1.8 por ciento.
De acuerdo con el economista en jefe de BBVA México, Carlos Serrano, el ajuste en la proyección responde principalmente a dos factores: las acciones impulsadas por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para fomentar la inversión privada y la expectativa de una revisión favorable del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante la presentación del informe Situación México, el especialista explicó que el país mantiene una ventaja importante al poder exportar una gran cantidad de bienes hacia Estados Unidos, lo que podría incentivar mayores inversiones en los próximos años.
“Todo indica que México va a mantener la gran ventaja de poder exportar una cantidad enorme de bienes a Estados Unidos y creemos que eso va a significar mayor inversión. Incluso, la narrativa de la relocalización de empresas (nearshoring) va a regresar, si no es este año, es el que viene, una vez que haya más certeza del proceso de revisión del T-MEC”, señaló Serrano.
El economista añadió que otro elemento que impulsa el optimismo de la institución financiera es la estrategia del gobierno federal para promover inversiones mixtas en proyectos de infraestructura.
Según explicó, el país requiere fuertes inversiones en este rubro si busca aprovechar plenamente su capacidad exportadora hacia el mercado estadounidense.
“No son temas ideológicos, pero no hay espacio fiscal para que el gobierno lo haga. Lo que sí hay es una enorme cantidad de recursos que están fluyendo en el sistema financiero, y el reto es canalizarlos hacia infraestructura productiva, algo que justamente pretenden los contratos mixtos”, puntualizó.
Serrano destacó que dentro de estos esquemas de inversión se contempla la participación privada en el sector energético, particularmente en proyectos relacionados con la electricidad, área que consideró como uno de los principales cuellos de botella en administraciones anteriores.
“Para romperlo se necesita inversión y tendrá que ser mayoritariamente privada, porque no hay espacio fiscal. Esta administración está señalando que gran parte de los contratos mixtos irán al sector energético, por eso estamos muy positivos”, agregó.
En cuanto al T-MEC, BBVA estimó que existe una probabilidad de 70 por ciento de que el tratado comercial sea renovado por un periodo de 16 años, aunque con compromisos específicos derivados de consultas públicas y de las barreras comerciales detectadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
La institución financiera consideró que este escenario podría incluir mecanismos de revisión adicionales para evaluar el cumplimiento de dichos compromisos a lo largo del tiempo.









