| ALTAVOZ | Elecciones 2027: Bajo la sombra de desinterés y baja participación

En una elección, sobre todo de gobernador, no basta ganar: también hay que golear y convencer.

Si bien Morena tiene todo para retener la gubernatura en 2027, el verdadero “reto” es hacerlo con legitimidad social.

Y esa legitimidad no se construye únicamente con el número de votos obtenidos por la candidata o el candidato, sino con el nivel de interés y credibilidad que despierte el proceso electoral.

La ecuación es sencilla: a mayor competencia, mayor participación; a menor competencia, menor votación.

La tendencia de los últimos procesos electorales en Quintana Roo confirma esta lógica: la competencia moviliza votantes; las contiendas sin contienda generan apatía.

Echemos un vistazo a los datos duros de las últimas tres elecciones a gobernador:

AñoLista NominalVotos Emitidos% ParticipaciónGanador(a) en el Estado
20161,083,341585,42054.04%Carlos Joaquín (PAN-PRD)
2010841,032365,22543.43%Roberto Borge (PRI-PVEM-PANAL)
20221,335,173543,15840.68%Mara Lezama (MORENA-PT-PVEM)

La primera conclusión es demoledora: aunque la lista nominal creció en casi medio millón de electores entre 2010 y 2022, la participación cayó y tocó fondo en la elección más reciente.

Alternancia

La elección de 2016 rompió la tendencia. La participación alcanzó 54.04%, casi 14 puntos más que en 2022.

¿La razón? La percepción de una competencia real y un genuino deseo de alternancia.

Aquel año hubo un proceso verdaderamente disputado entre el priista Mauricio Góngora y Carlos Joaquín González, quien rompió con el PRI. No existía un favorito claro. La elección se vivió como una contienda auténtica, y eso activó incluso a sectores del electorado que suelen votar solo en presidenciales.

De trámite

En contraste, la elección de 2022 se percibió desde el inicio como un trámite.

Aunque el padrón era el más grande de la historia estatal, la participación fue la más baja: 40.68%.

No se construyó una percepción de competencia real entre Mara Lezama y Laura Fernández, postulada por PAN-PRD, además del desaparecido partido local Confianza. Para muchos actores políticos, la candidatura de Fernández fue definida “cuarto para las doce” y nunca representó una amenaza auténtica para Morena.

El resultado fue contundente: 57% de la votación para Lezama contra apenas 16% para la ex Alcaldesa de Puerto Morelos.

La lógica se repite si miramos hacia atrás. En 2010 la participación fue de 43%, pero tampoco hubo contienda real. A media campaña fue detenido Gregorio “Greg” Sánchez, entonces candidato fuerte de la oposición, y sustituido por Gerardo Mora, un candidato meramente testimonial. La elección quedó definida desde antes de llegar a las urnas.

Las presidenciales

Otro factor estructural es claro: la elección presidencial moviliza mucho más votantes que la local.
Los datos lo confirman:

AñoLista NominalVotos Emitidos% ParticipaciónGanador(a) en el Estado
2012843,607516,21161.19%AMLO (PRD-PT-MC)
20181,208,662727,11760.16%AMLO (MORENA-PT-PES)
20241,460,063812,93655.67%Claudia Sheinbaum (MORENA-PT-PVEM)

En 2012, si bien Enrique Peña Nieto ganó la Presidencia, en Quintana Roo el mayor número de votos fue para Andrés Manuel López Obrador, reflejo de una contienda intensa que volvió a disparar la participación.

Hoy, rumbo a 2027, el escenario se parece más a 2010 y 2022 que a 2016.

Todo indica que el próximo gobernador o gobernadora saldrá de quien en Palacio Nacional se defina como candidata o candidato de Morena y aliados.

Y cuando la elección se percibe como trámite, la consecuencia es inevitable: urnas semivacías y legitimidad endeble.

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