El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, reavivó la polémica el 2 de diciembre de 2025 al hablar sobre los ataques a narcolanchas en el Caribe. Sus declaraciones ante medios desataron un intenso debate sobre posibles crímenes de guerra tras el segundo bombardeo a embarcaciones y la justificación de la «niebla de la guerra».
El polémico testimonio del secretario Hegseth
El 2 de diciembre de 2025, en Washington, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, abordó las controversias relativas a los ataques iniciales a embarcaciones en el Caribe. Específicamente, el foco de la polémica se centra en la muerte de sobrevivientes del primer ataque en un bombardeo posterior, un hecho que generó acusaciones de un posible crimen de guerra.
Hegseth declaró ante medios de comunicación y posteriormente en una reunión de gabinete junto al presidente Donald Trump, asegurando que su presencia en los hechos fue limitada:
- Aseguró que no vio personalmente a ningún sobreviviente del ataque inicial contra una embarcación, la cual presuntamente era utilizada para transportar drogas en el Caribe.
- «Vi ese primer ataque», declaró, pero «no se quedó» en el intervalo de tiempo en el que se tomó la decisión y se ejecutó el segundo ataque, debido a que tenía otra reunión.
«No se puede ver»: la justificación de la niebla de la guerra
Al justificar por qué no pudo constatar la presencia de supervivientes, el jefe del Pentágono recurrió a la jerga militar, describiendo la escena del primer impacto.
“No vi personalmente sobrevivientes”, declaró, añadiendo que “eso estaba en llamas, explotó entre fuego y humo. No se puede ver”, un fenómeno que, según su descripción, es conocido como “la niebla de la guerra”.
A pesar de la pausa generada por las acusaciones, Hegseth advirtió que las operaciones continuarán, afirmando: «Tuvimos una pausa, pero apenas empiezan los ataques a ‘narcolanchas'».
El contexto geopolítico y las repercusiones regionales
Las acciones militares de Estados Unidos en el Caribe han tenido rápidas implicaciones políticas, especialmente con Venezuela. La tensión se refleja en varias noticias paralelas a las declaraciones de Hegseth:
- Reacción legislativa en Estados Unidos: Legisladores en el país apoyan la realización de revisiones exhaustivas sobre los ataques a los barcos en la región caribeña.
- Postura venezolana: La Asamblea Nacional de Venezuela optó por aplazar la investigación sobre los ataques de Estados Unidos en el Caribe.
- Posicionamiento de Trump: El presidente Donald Trump intensificó la retórica al solicitar que se considere el espacio aéreo de Venezuela completamente cerrado.
La crisis en Venezuela y la diplomacia de Trump
La situación en el Caribe se enmarca en un contexto de disputas internacionales que involucran a la administración Trump, según el contenido que circuló en paralelo:
- Citgo: El gobierno venezolano reafirmó que no reconoce ni reconocerá la decisión de un tribunal de Delaware respecto a la venta “forzada” de la petrolera venezolana Citgo, valorada en 12 mil millones de dólares, calificando el acto como un “vulgar y bárbaro despojo”.
- Conflictos internos: Trump continuó con su postura beligerante, arremetiendo contra migrantes somalíes en medio de un escándalo por un desfalco de mil millones de dólares en Minnesota. El presidente de Estados Unidos lanzó una diatriba violenta contra Somalia, declarando que «no contribuyen en nada».
- Ucrania y Rusia: A nivel internacional, el presidente Vladimir Putin recibió a los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, para discutir ajustes al plan de paz sobre Ucrania. La reunión, que se extendió por casi cinco horas, concluyó sin avances sustanciales.
Las declaraciones del secretario de Guerra Hegseth, enmarcadas en la complejidad de la «niebla de la guerra», no solo buscan deslindar responsabilidades directas en la muerte de civiles, sino que también coinciden con un endurecimiento de la política exterior estadounidense hacia Venezuela y una marcada hostilidad presidencial interna. La pregunta clave es si la urgencia de los ataques a narcolanchas justificará, ante la opinión pública y los organismos internacionales, la falta de transparencia en la búsqueda de sobrevivientes y las crecientes tensiones en el Caribe.








