Ángel Montoya, un joven de 30 años (y descrito por una fuente como influencer), murió ahogado en el río Cauca, Colombia, el 27 de enero tras lanzarse desde una altura considerable desde el puente vehicular General Santander. El fatal desenlace ocurrió mientras grababa un video para redes sociales, presuntamente intentando cumplir un reto digital. Su cuerpo fue hallado tres días después, el 30 de enero, en medio de condiciones de búsqueda extremadamente difíciles.
Este lamentable suceso expone el peligro real de subestimar la naturaleza en pos de contenido viral. La fuerza de la corriente del río Cauca, potenciada por la temporada de lluvias, se convirtió rápidamente en un obstáculo insuperable para Montoya.
El salto fatal en el río Cauca: una cronología del riesgo
El 27 de enero, Ángel Montoya, acompañado por un amigo que grababa toda la secuencia con su celular, se dirigió a la vía que conecta Tuluá con Riofrío, en el Valle del Cauca. Ambos estaban a la orilla del río Cauca, uno de los afluentes más caudalosos y peligrosos del país.
Lo que inició como la grabación de una «locura» o la realización de un supuesto reto, buscando quizás reacciones o reproducciones en plataformas digitales, se transformó en una tragedia. Montoya se lanzó al agua desde el puente vehicular General Santander, una estructura ubicada en el sector que comunica a Tuluá con el corregimiento de Río Frío.
«Hasta la vista»: la escena grabada y la advertencia en tiempo real
El video, que rápidamente se hizo viral, documenta los últimos instantes de Montoya con vida. En él, el joven aparece decidido, lanzando una frase a la cámara que se volvió su epitafio digital: “Estamos aquí, estamos aquí en Amazona y Perú y nos vamos es a tirar, mi hermano. Hasta la vista”.
La cámara registró el salto desde una altura de al menos cinco metros y los primeros intentos por nadar hacia la orilla. Desde el inicio, la tensión era evidente. Su acompañante, quien no detuvo la grabación, expresó su preocupación en voz alta, contrastando la incredulidad y el nerviosismo con la determinación inicial de Montoya: “Hermano, se va a ir, se lo va a llevar la corriente. Ese marica muy bruto, mano”.
La condición física y la fuerza de la corriente
Apenas unos instantes después de que tocó el agua, la fuerte corriente comenzó a arrastrar a Montoya. Un detalle crítico que se observa en las imágenes es la poca movilidad en uno de sus brazos, un factor que pudo haber dificultado de manera clave sus posibilidades de maniobrar o nadar hacia un lugar seguro.
El río Cauca presentaba en ese momento condiciones adversas. El agua, cuyo color beige oscuro era consecuencia de los sedimentos arrastrados por las recientes lluvias, tenía un caudal y una corriente muy fuerte. A pesar de sus esfuerzos por mantenerse a flote, el joven pronto desapareció de la superficie, arrastrado por la fuerza del afluente.
Tres días de búsqueda y el hallazgo en Bolívar y Bugalagrande
Tras la viralización del video, subido por allegados junto a mensajes de ayuda, los organismos de socorro se movilizaron inmediatamente para iniciar las labores de búsqueda y rescate.
Francisco Tenorio, secretario de Gestión del Riesgo del Valle, confirmó que las tareas fueron complicadas desde el primer momento debido a las condiciones del afluente. Según Tenorio, “el río venía con bastante caudal y una corriente muy fuerte”, lo que impidió incluso iniciar la búsqueda el mismo día de la desaparición.
Finalmente, el cadáver de Ángel Montoya fue encontrado en la mañana del 30 de enero. Los detalles del hallazgo:
- Día: 30 de enero.
- Localización: Aguas abajo, a orillas del río en jurisdicción del municipio de Bolívar, al norte del Valle del Cauca. Fue hallado a la altura de Bugalagrande y Bolívar.
- Descubridores: Un grupo de trabajadores dedicados a la recolección de arena (descritos como areneros o pobladores) avistaron el cuerpo y lograron detenerlo.
- Recuperación: El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Bugalagrande se encargó de la recuperación del cuerpo, asistido por familiares que participaban en la búsqueda.
La vida no es un reto viral: el llamado de las autoridades
La trágica muerte de Montoya generó consternación en la región y motivó un nuevo llamado de atención por parte de las autoridades locales.
Francisco Tenorio, lamentando el desenlace, insistió en la necesidad de extremar precauciones, particularmente entre los jóvenes, y advirtió sobre el contexto de riesgo hidrológico actual en Colombia. El secretario recordó que la región atraviesa una temporada de lluvias, con cerca de 25 municipios afectados por crecientes súbitas y avenidas torrenciales.
El mensaje de las autoridades es claro y directo: la vida es el don más preciado y no debe ponerse en riesgo por acciones irreflexivas o retos virales. La influencia de estas dinámicas sociales digitales no puede justificar la subestimación de escenarios naturales peligrosos como el río Cauca.
La pregunta que queda flotando, más allá del dolor de esta pérdida, es si la presión por generar contenido en línea vale realmente el riesgo de enfrentarse a fuerzas naturales indomables. ¿Qué tan dispuestos estamos a ceder la seguridad por la visibilidad en un ecosistema digital que, irónicamente, se alimenta de este tipo de fatalidades?









