El retiro de tropas ONU en Líbano: Un giro estratégico con riesgos latentes

El retiro de tropas ONU Líbano, tras décadas de presencia, reconfigura el equilibrio de poder. La decisión unánime, impulsada por EE. UU. e Israel, desafía la estabilidad.
El retiro de tropas ONU en Líbano: Un giro estratégico con riesgos latentes

El consejo de seguridad de la ONU ha votado por unanimidad el retiro de su fuerza de paz del sur de Líbano para finales del próximo año, tras casi cinco décadas de presencia. Esta decisión, impulsada por Estados Unidos e Israel, marca un punto de inflexión con profundas implicaciones para la estabilidad regional y la soberanía libanesa, especialmente ante la compleja dinámica con Hezbollah.

El fin de una era: La decisión del consejo de seguridad

El jueves 28 de agosto de 2025, el consejo de seguridad de la ONU decidió el retiro de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano (UNIFIL) a finales de 2026. Esta resolución pone fin a casi cinco décadas de una misión que supervisó la seguridad en el sur de Líbano, y responde directamente a las demandas de Estados Unidos y su cercano aliado Israel. Inicialmente, Estados Unidos buscó una retirada en seis meses, luego una extensión conclusiva de un año, y finalmente votó a favor de un mandato final de 16 meses, con actividades cerca de la frontera trazada por la ONU entre Líbano e Israel.

Cincuenta años de presencia y una salida escalonada

La UNIFIL fue creada en 1978 para supervisar la retirada de las tropas de Israel del sur de Líbano tras una invasión israelí. Su misión se amplió significativamente en 2006, después de la guerra de un mes entre Tel Aviv y el grupo político-militar Hezbollah. Durante décadas, esta fuerza multinacional desempeñó un papel crucial en la vigilancia de la situación de seguridad, incluso durante la guerra entre Israel y Hezbollah el año pasado.

La resolución, impulsada por Francia, otorga un año, a partir del 31 de diciembre de 2026, para que la fuerza retire a sus 10 mil 800 efectivos militares y civiles, así como todo el equipo de la ONU. Durante este período, la UNIFIL está autorizada a llevar a cabo algunas actividades limitadas para mantener la conciencia situacional y proteger a civiles.

Presiones y argumentos: La visión de estados unidos e israel

La fuerza de paz ha recibido críticas de ambos bandos del conflicto y, en particular, de funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump. Durante su administración, se actuó para reducir la financiación estadunidense de la operación, bajo la premisa de que la UNIFIL era un desperdicio de dinero que solo retrasaba la eliminación de la influencia de Hezbollah y el retorno del control total de la seguridad a las fuerzas armadas libanesas.

La embajadora interina de Estados Unidos, Dorothy Shea, argumentó que «el entorno de seguridad en Líbano es radicalmente diferente al de hace solo un año, creando el espacio para que Líbano asuma una mayor responsabilidad». Estados Unidos ha elogiado el progreso en el despliegue de las fuerzas libanesas y seguirá trabajando con ellas para «expandir sus capacidades mientras Líbano realiza su importante trabajo de desarmar a Hezbollah». Shea instó a la comunidad internacional a aprovechar el próximo año para fortalecer a las fuerzas armadas libanesas y «preparar al Líbano para el éxito».

La voz de Líbano y la preocupación europea

A pesar de la presión estadounidense e israelí, las autoridades libanesas han pedido que la UNIFIL se quede. Han argumentado que el ejército del país, con problemas de liquidez y sobrecargado, no puede patrullar toda el área por sí solo. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, recibió con beneplácito la decisión de ampliar el mandato de la UNIFIL hasta diciembre de 2026, agradeciendo a los países amigos que expresaron comprensión por las preocupaciones de Líbano.

Por su parte, naciones europeas, destacadamente Francia e Italia, se opusieron a reducir la UNIFIL demasiado rápido. Advirtieron que terminar la misión de paz antes de que el ejército libanés pueda asegurar completamente el área fronteriza podría crear un vacío que Hezbollah podría aprovechar fácilmente. El embajador adjunto de Francia ante la ONU, Jay Dharmadhikari, celebró el voto unánime y afirmó que el cese de hostilidades entre Israel y Hezbollah en noviembre pasado encamina a Líbano hacia la recuperación de su soberanía y la estabilidad regional. No obstante, enfatizó que las operaciones en curso de la UNIFIL siguen siendo vitales, y que su mandato hasta finales de 2026 otorgará «un tiempo precioso… para trabajar junto a las crecientes capacidades del ejército libanés para que la soberanía pueda extenderse por todo el territorio» del país. Dharmadhikari alertó que «cualquier retirada prematura podría socavar o incluso debilitar» ese esfuerzo.

La misión de la UNIFIL y el camino hacia la soberanía libanesa

La resolución de la ONU establece que el objetivo es lograr que el gobierno libanés sea «el único proveedor de seguridad» en el sur de Líbano, al norte de la Línea Azul. También hace un llamado a Israel para que retire sus fuerzas del norte de dicha línea. Durante el período de retirada de un año, la UNIFIL está autorizada a proporcionar seguridad y asistencia al personal de la ONU, mantener la conciencia situacional en las cercanías de sus ubicaciones, y contribuir a la protección de civiles y la entrega segura de ayuda humanitaria dentro de sus capacidades.

Implicaciones regionales y la advertencia de Argelia

El embajador de Argelia ante la ONU, Amar Bendjama, representante árabe en el Consejo de Seguridad, enfatizó que la UNIFIL «sigue siendo indispensable para la estabilidad en Líbano y en la región». Subrayó su papel clave en la desescalada de tensiones, el apoyo al cese de hostilidades y la facilitación del despliegue de las fuerzas libanesas en el sur.

Bendjama advirtió contundentemente que «si no se pone fin a la ocupación israelí de tierras árabes, la paz y la estabilidad en la región seguirán siendo esquivas», afirmando que las fuerzas israelíes todavía están en Líbano en violación de acuerdos pasados. Esta declaración resalta la profunda interconexión de la retirada de la UNIFIL con el conflicto israelo-palestino y las tensiones regionales más amplias.

El futuro de la seguridad en el sur de Líbano

La decisión de retirar la UNIFIL abre un período crítico para Líbano y la región. Si bien se espera que el ejército libanés asuma una mayor responsabilidad, su capacidad para controlar la totalidad del sur del país, especialmente las áreas ocupadas anteriormente por Hezbollah, como el-Meri (donde circulaban vehículos de la UNIFIL el 27 de agosto de 2025), es un desafío considerable. La resolución insta a la comunidad internacional «a intensificar su apoyo, incluyendo equipo, material y financiamiento» a las fuerzas armadas libanesas, reconociendo la magnitud de esta tarea.

La retirada de la UNIFIL representa una apuesta de alto riesgo. ¿Será Líbano capaz de consolidar su soberanía y seguridad en el sur sin un vacío de poder que agudice las tensiones, o esta decisión generará nuevas inestabilidades en una región ya volátil?

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