Por Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- En la península de Yucatán, el “pib”, también conocido como mucbipollo, se convierte cada año en el corazón gastronómico de las celebraciones del Janal Pixán, la festividad maya dedicada a honrar a los difuntos cada 1 y 2 de noviembre.
Más que un platillo, el “pib” es un ritual familiar que une generaciones alrededor del fuego y la memoria.
La chef Jasive Barrientos, del restaurante Autóctona en Cancún, (en donde se puso a la venta este 1 y 2 de noviembre, los únicos días en los que tradicionalmente se consume) explicó que el nombre del platillo proviene del término maya “pib”, que significa “enterrado”, en alusión a la forma tradicional en que se cocina bajo tierra.
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“Es un tamal grande hecho de masa de maíz con carne de pollo y cerdo, sazonado con recado rojo y envuelto en hoja de plátano. Se prepara para recordar a quienes ya no están con nosotros, pero también para celebrar la vida en familia”, explicó.
En su elaboración, cada miembro del hogar participa, en su familia, como en muchas otras, por ejemplo: los hombres amasan, los niños desmenuzan la carne y las mujeres preparan el k’ool, una salsa espesa hecha con el caldo, epazote y achiote, en una tradición que refuerza la convivencia y el sentido de comunidad.
“Es un platillo que se cocina en conjunto; todos colaboran y luego se disfruta con una bebida fría, recordando a los seres queridos… Cada familia tiene su forma de hacerlo”, comentó.

La receta, transmitida de generación en generación, ha evolucionado con los años. Aunque algunas familias siguen cocinando el “pib” redondo y bajo tierra, otras han adaptado su preparación a moldes metálicos para facilitar su cocción, sin perder el sabor ni el simbolismo.
El “pib” no solo es una ofrenda para los difuntos; es también un testimonio de identidad, una expresión de amor y respeto hacia las raíces mayas. Su preparación y su consumo, entre risas, aromas y recuerdos, mantienen viva una de las tradiciones más entrañables del Janal Pixán o Día de Muertos en el Sureste mexicano.









