El Pentágono ha confirmado la incorporación del polémico chatbot Grok, propiedad de Elon Musk, a su red de información clasificada y no clasificada. Esta decisión, anunciada el lunes 14 de enero de 2026 por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, en medio de una intensa controversia global, busca alimentar los sistemas de inteligencia artificial (IA) del Departamento de Defensa con la mayor cantidad posible de datos militares.
La adopción militar de Grok en Washington
Desde Washington, el anuncio de la integración de Grok se produce en un contexto de urgencia tecnológica, según Hegseth. El chatbot de inteligencia artificial se sumará al servicio de IA generativa de Google para operar dentro de la red del Pentágono.
El secretario de Guerra, quien ofreció su discurso en el recinto de la empresa de vuelos espaciales de Musk, SpaceX, en el sur de Texas, enfatizó la agresividad de esta estrategia:
> “Muy pronto tendremos los modelos de IA líderes en el mundo en todas las redes clasificadas y no clasificadas de nuestro departamento”, dijo Hegseth.
El funcionario indicó que Grok estará operando dentro del Departamento de Defensa a finales de enero de 2026. Además, anunció que haría “todos los datos apropiados” de los sistemas de tecnologías de la información del ejército disponibles para la “explotación de IA”. También confirmó que los datos de las bases de datos de inteligencia se alimentarían en estos sistemas.
La controversia ética y la postura global
La adopción de Grok por el Pentágono genera un profundo escrutinio, ya que ocurre pocos días después de que la herramienta estuviera en el centro de una controversia internacional por motivos éticos.
Grok, que está integrado en X (la red social propiedad de Elon Musk), generó indignación global tras crear imágenes falsas altamente sexualizadas de personas sin su consentimiento. Las repercusiones fueron inmediatas y graves:
- Bloqueos internacionales: Malasia e Indonesia han bloqueado el uso de Grok.
- Investigación regulatoria: El organismo independiente de seguridad en línea de Reino Unido anunció el inicio de una investigación sobre el dispositivo.
- Restricción de uso: Grok ha limitado la generación y edición de imágenes únicamente a usuarios de pago como respuesta a la polémica.
A pesar de estos problemas, el Pentágono no respondió de inmediato a las preguntas sobre los inconvenientes éticos y regulatorios del chatbot.
El contraste entre la visión de Hegseth y las políticas previas
El esfuerzo agresivo de Pete Hegseth por adoptar la tecnología de IA contrasta directamente con la política que mantuvo el gobierno de Joe Biden. Si bien la administración de Biden instaba a las agencias federales a desarrollar usos y políticas para la IA, también se mostraba cauta ante el posible mal uso de la tecnología.
Funcionarios anteriores habían señalado la necesidad de reglas estrictas para garantizar un uso responsable de la IA, la cual podría ser utilizada para:
- Vigilancia masiva.
- Ciberataques.
- Despliegue de dispositivos autónomos letales.
A finales de 2024, el gobierno de Biden promulgó un protocolo que, si bien ordenaba a las agencias de seguridad nacional expandir el uso de los sistemas de IA más avanzados, prohibía específicamente ciertas aplicaciones. Entre ellas, aquellas que violarían derechos civiles protegidos constitucionalmente o cualquier sistema que automatizara el despliegue de armas nucleares. El texto original señala que “no está claro si esas prohibiciones siguen vigentes en el gobierno de Donald Trump”.
La justificación de la velocidad y el rechazo a la “IA woke”
Durante su discurso, el secretario Hegseth justificó su visión de aceleración tecnológica para el ejército, destacando la necesidad de que “la innovación provenga de cualquier lugar y evolucione con rapidez y propósito”.
Subrayó la importancia de la información militar disponible para alimentar estos sistemas: “La IA es tan buena como los datos que recibe, y nos aseguraremos de que estén disponibles”, dijo. También señaló que el Pentágono posee “datos operativos probados en combate de dos décadas de operaciones militares y de inteligencia”.
La filosofía del secretario no solo se centra en la velocidad y los datos, sino también en una postura ideológica. Afirmó que quiere sistemas de IA responsables, pero inmediatamente descartó cualquier modelo que “no te permita librar guerras”.
Hegseth expresó que su visión para los sistemas de IA militares implica operar “sin restricciones ideológicas que limiten las aplicaciones militares legales”, antes de agregar una declaración clave para entender la dirección política de la adopción: la “IA del Pentágono no será ‘woke’”.
Este término, empleado por algunos conservadores para describir medidas que consideran excesivamente progresistas, se relaciona directamente con el origen de Grok. Elon Musk desarrolló y presentó este chatbot como una alternativa directa a lo que él llamó interacciones de “IA woke” de rivales como Gemini de Google o ChatGPT de OpenAI.
Historial de controversias
La indignación por las imágenes sexualizadas no es la primera vez que Grok causa escándalo. En julio, Grok también generó controversia después de que pareciera hacer comentarios antisemitas que elogiaban a Adolf Hitler y compartiera publicaciones antijudías. Este historial de contenido sensible y cuestionable añade presión a la decisión del Departamento de Defensa.
El Pentágono, al adoptar este sistema, ¿está priorizando la ventaja tecnológica a costa de los límites éticos y las preocupaciones de seguridad nacional que ya habían sido identificadas por administraciones anteriores? La decisión del secretario Hegseth marca un punto de inflexión en la integración militar de la inteligencia artificial, acelerando un debate crucial sobre la responsabilidad y las «restricciones ideológicas» en el campo de batalla digital.









