Una de las grandes distorsiones del sistema de vivienda mexicano ha llegado a su fin. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha completado la reestructuración de créditos definidos como «impagables», beneficiando a un universo de 4.8 millones de trabajadores. Este movimiento revierte una «canallada», según la dirección del instituto, y busca la liquidación de deudas que mantuvieron saldos crecientes durante años.
Concretada la reestructuración masiva
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) informó el 24 de diciembre de 2025 que se concretó la modificación de 4 millones 856,000 créditos que se consideraban impagables. El director general del instituto, Octavio Romero Oropeza, aseguró que estos financiamientos ya fueron modificados y se encuentran en condiciones de ser liquidados por los derechohabientes.
Romero Oropeza detalló que la estrategia se implementó desde el inicio de la actual administración federal, por instrucciones específicas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con el objetivo de resolver una de las principales distorsiones del sistema de crédito para la vivienda en México.
“Nos comprometimos a reestructurar esos millones de créditos impagables antes de que terminara el 2025 y ya lo conseguimos. Más de 4 millones de créditos hoy están en condiciones de ser liquidados por los derechohabientes”, declaró Romero Oropeza.
La injusticia de los créditos «impagables»
Los llamados “créditos impagables del Infonavit” se caracterizaban porque, pese al pago constante de intereses y capital, el monto total de la deuda seguía aumentando. El universo de financiamientos atendidos incluía aquellos que, pese al pago puntual de los trabajadores, no permitía liquidar el adeudo y mantenía saldos crecientes.
De acuerdo con el Infonavit, algunos acreditados enfrentaron esta situación crítica durante 20 o incluso 25 años, sin una posibilidad real de cerrar su compromiso financiero.
El director del instituto calificó esta situación como una profunda falta de ética institucional y justicia social:
> “Cuando llegamos al Infonavit hace poco más de un año nos encontramos con 4.8 millones de créditos impagables. Aunque la gente pagara sus intereses y su capital, el crédito seguía subiendo. Una verdadera injusticia, un acto de corrupción, una canallada para millones de familias que se esforzaban por pagar, pero no la veían venir.”
Tipos de beneficios aplicados a la deuda
La reestructura que ha aplicado el Infonavit se adaptó a las condiciones de cada crédito, implementando diversos tipos de apoyos para garantizar la seguridad patrimonial de los derechohabientes. La reestructuración de créditos Infonavit contempló:
- Descuentos al saldo.
- Reducciones en la tasa de interés.
- Reducciones en la mensualidad.
- Descuento total de la deuda, lo que resultó en la liquidación completa del compromiso.
Del total de 4.8 millones de créditos atendidos, las cifras oficiales detallaron la siguiente distribución de beneficios otorgados:
- 238,000 obtuvieron beneficios que equivalen al pago total del adeudo, quedando sus financiamientos completamente liquidados.
- 1 millón 258,000 obtuvieron reducción de saldo.
- 3 millones 360,000 recibieron algún otro tipo de reestructura en sus condiciones crediticias.
La visión institucional, según el titular del Infonavit, es que se seguirá con el compromiso de garantizar el acceso a la vivienda digna, con la filosofía de que «la vivienda es un derecho, no una mercancía».
Cómo consultar la nueva situación de tu crédito
El Infonavit adelantó que en breve cualquier persona acreditada podrá ingresar a la plataforma oficial del instituto (su página de internet) para consultar la situación de su crédito tras la reestructura.
El acceso podrá realizarse con el fin de conocer el estado previo del financiamiento, las nuevas condiciones tras la reestructura y el beneficio obtenido. Los derechohabientes podrán ingresar con su:
- Nombre.
- Número de Seguridad Social (NSS).
- Número de Crédito.
La reestructuración no solo representa un alivio financiero para casi cinco millones de familias, sino que también subraya la profunda necesidad de reformar las estructuras crediticias que históricamente han penalizado al trabajador. ¿Podrá este esfuerzo ser suficiente para garantizar que la vivienda sea verdaderamente un derecho y no una mercancía inalcanzable en el mercado mexicano?









