El inesperado colapso de Jüsto: Lecciones tras el cierre del supermercado digital en México

Análisis del cierre de Jüsto México 2025. El supermercado digital fundado por Ricardo Weder quiebra tras seis años, a pesar de $90 millones en inversión y la pandemia.
El inesperado colapso de Jüsto: Lecciones tras el cierre del supermercado digital en México

Tras seis años de ambiciosas operaciones en México, Jüsto, el supermercado 100% digital que capitalizó el auge de la pandemia, ha anunciado el cese definitivo de sus actividades a partir del 15 de diciembre de 2025. El cierre Jüsto México 2025 no solo marca el fin de una era para el e-commerce de frescos, sino que también subraya los profundos desafíos logísticos y financieros que enfrentan los modelos puramente digitales al competir con titanes tradicionales y de entrega rápida.

La caída del primer supermercado 100% digital de México

Jüsto salió al mercado a finales de 2019, describiéndose a sí mismo como el primer supermercado mexicano totalmente digital, caracterizado por no contar con tiendas físicas, un modelo sorprendente en ese momento. Sin embargo, por medio de un comunicado compartido en sus redes sociales, la empresa informó que discontinuará sus operaciones en México a partir del 15 de diciembre de 2025.

La decisión, luego de casi seis años de actividad en el país, responde a una compleja combinación de factores, según la plataforma:

  • Problemas financieros.
  • Retos operativos.
  • Factores estratégicos.

En el competitivo mercado mexicano, Jüsto se enfrentaba no solo a otras aplicaciones de entrega como Uber y Rappi, sino también a grandes cadenas de supermercados como Walmart. En los últimos meses, reportes y comentarios en redes sociales señalaron problemas crecientes con la aplicación, los pedidos y los repartidores. Era común, incluso, que las entregas fueran realizadas por servicios de paquetería como Uber.

Protocolo y atención a usuarios tras la clausura

La plataforma ha establecido un protocolo detallado para asegurar la continuidad de los servicios pendientes y la atención al cliente:

  • Los pedidos confirmados antes del 15 de diciembre de 2025 serán procesados y entregados con normalidad, aunque estarán sujetos a la disponibilidad de productos y entregas.
  • Si Jüsto no pudiera cumplir con el pedido, total o parcialmente, se notificará al cliente y se le aplicará un reembolso por los artículos no entregados, conforme a la política estándar.
  • La aplicación y el sitio web permanecerán activos posterior a esa fecha únicamente con fines informativos, y los pedidos ya no serán procesados.
  • La empresa continuará procesando solicitudes de reembolsos después del 15 de diciembre de 2025, de acuerdo con sus términos y condiciones.
  • Se mantendrá un canal de comunicación de soporte dedicado para atender cualquier duda o asunto pendiente a través del correo electrónico proporcionado.

El ascenso meteórico de Jüsto y la promesa digital

El supermercado digital inició su «meteórico ascenso» unos meses antes de la pandemia de covid-19. Su modelo, que permitía pedir productos sin salir de casa, resultó ser ideal durante la contingencia, impulsando sus primeros años a ser considerados un éxito.

Durante la pandemia, la expansión de Jüsto se disparó con incrementos de tres dígitos en pedidos y usuarios, después de haber registrado crecimientos mensuales superiores al 50% en sus etapas iniciales. La empresa se presentó como un servicio enfocado en entregas rápidas y una experiencia distinta, destacando:

  • El apoyo a productores mexicanos.
  • El impulso a una línea de productos de marca propia, llamada Fresco.

Para optimizar su operación, la empresa utilizó herramientas tecnológicas como inteligencia artificial para mejorar la logística, reducir costos y optimizar la planificación de la oferta y la demanda. Su centro de operaciones fue establecido en la alcaldía Coyoacán.

El cerebro detrás del proyecto: ¿quién es Ricardo Weder?

El fundador de Jüsto es Ricardo Weder, un emprendedor que buscó transformar el comercio en México. Egresado del Tecnológico de Monterrey, Weder construyó su trayectoria en empresas vinculadas a la economía digital.

Antes de fundar el supermercado digital en 2019, Weder trabajó en organizaciones como Rocket Internet y Easy Taxi. Su rol más destacado fue como presidente de Cabify en América Latina, donde lideró la expansión de la plataforma en la región y participó en la definición de regulaciones locales para el sector de transporte privado por aplicación. Weder ha señalado que las claves de su emprendimiento radican en tener un propósito, contar con el talento adecuado y mantener la comunicación con los usuarios.

La multimillonaria inversión y la expansión fallida

A pesar de la visión y el crecimiento inicial, la sustentabilidad del modelo fue un desafío insuperable. Jüsto logró levantar más de 90 millones de dólares en inversión total, un capital significativo que se destinó a impulsar su ambiciosa expansión regional.

Los planes de crecimiento incluían llegar a varias ciudades clave en México, tales como:

  • Guadalajara.
  • Monterrey.
  • Puebla.
  • Tijuana.
  • León.
  • Mérida.
  • Cancún.

La empresa incluso logró llevar su servicio a Brasil en 2021, ampliando su presencia en Latinoamérica. Además, para garantizar la entrega de productos frescos, la marca probó alianzas estratégicas con gigantes del sector, como la colaboración con Amazon México para distribuir pedidos en determinados códigos postales de la Ciudad de México desde su centro de operaciones en Coyoacán.

Las claves del fracaso: logística, competencia y falta de sostenibilidad

Desde el año pasado, las alianzas estratégicas empezaron a diluirse. Un ejemplo de esta pérdida de fuerza fue la salida de Amazon Now, en alianza con Rappi, donde Jüsto dejó de figurar. Este cierre, que se consuma tras casi seis años de operación, evidencia los profundos retos de mantener un modelo 100% digital en un mercado aún dominado por cadenas tradicionales que poseen una mayor infraestructura y una capacidad financiera superior.

El caso de Jüsto deja un aprendizaje valioso en el sector: aunque la adopción del comercio electrónico puede ser acelerada por situaciones coyunturales como la pandemia, sostener un crecimiento rápido y rentable demanda el equilibrio entre inversión, logística y demanda. Este balance, a pesar de la inversión de más de 90 millones de dólares y el uso de inteligencia artificial para optimizar procesos, la empresa no pudo alcanzarlo.

El destino de Jüsto, a pesar de su gran impulso inicial y la inversión de 90 millones de dólares, ofrece un aprendizaje crucial en el panorama del e-commerce mexicano: la disrupción tecnológica es necesaria, pero no suficiente. ¿Podrá el mercado digital de abarrotes sobrevivir sin una infraestructura física o financiera comparable a la de los titanes tradicionales? La respuesta, por ahora, parece ser no.

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