La reducción de la jornada laboral a 40 horas es un clamor social e histórico, pero su implementación se ha convertido en una carrera contrarreloj legislativa. Mientras los sindicatos exigen su aprobación inmediata frente a San Lázaro, el sector productivo y las voces feministas advierten sobre los riesgos no discutidos en el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La jornada laboral 40 horas México definirá la visión del trabajo en el siglo XXI.
La presión legislativa: Monreal y el plazo del 15 de diciembre
La iniciativa de la jornada laboral de 40 horas se acerca a la Cámara de Diputados en medio de un intenso debate. El coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ricardo Monreal, previó que el proyecto podría llegar a la Cámara Baja antes del 15 de diciembre de 2025.
Esta fecha se vuelve crítica, pues el legislador morenista estima que el periodo de sesiones de la Cámara de Diputados cerraría entre el 11 y 12 de diciembre. Monreal defendió la reforma como una promesa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y resaltó que su implementación será gradual.
- «Yo creo que puede llegar la iniciativa antes del día 15 de diciembre. Puede llegar. Es una decisión de la Presidenta de la República, la doctora Claudia Sheinbaum, fue un compromiso de ella en la campaña y estoy seguro que va a cumplirlo», detalló Monreal el 20 de noviembre de 2025.
Aunque la fecha tentativa original para la presentación de la propuesta presidencial era el 20 de noviembre, el documento aún no ha sido enviado al Congreso. La presidenta ha encargado el proyecto al secretario del Trabajo, el joven Marath Baruch Bolaños, quien se ha encargado de establecer acuerdos con los sectores económicos, las cámaras y los grupos empresariales para «caminar de manera consensuada en la propuesta que se haga».
Un proyecto de gradualidad y consenso bajo reserva
Si bien existe la voluntad política, los tiempos legislativos parecen apretados para una discusión de tal magnitud. Parece poco tiempo para una discusión tan relevante, pero se señala que el gobierno cuenta con los votos suficientes para garantizar un proceso expedito.
La reducción, si se cumplen los planes adelantados a cuentagotas, sería un proceso de gradualidad que comenzaría el 1 de mayo de 2026 y tomaría cinco años para llegar a las 40 horas. Con este paso, México se sumaría a una amplia lista de países que han caminado en este sentido y haría suya la Recomendación 116 de la OIT sobre este tema, aprobada desde hace seis décadas.
El clamor de la calle: Sindicatos exigen una aprobación inmediata
La urgencia por la reforma no solo se siente en el recinto legislativo, sino también en las calles. Organizaciones sindicales que integran la Asamblea General de las y los Trabajadores (AGT) realizaron un mitin a las afueras de la Cámara de Diputados el 19 de noviembre de 2025.
Desde las 10:00 horas, decenas de trabajadores de diversos sectores se congregaron en San Lázaro para exigir la aprobación inmediata de la semana laboral de 40 horas, portando carteles con mensajes como “Por un trabajo digno y vida plena”. Entre los manifestantes se encontraban:
- Integrantes del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana y la Unión Nacional de Trabajadores.
- Mineros, pilotos, ferrocarrileros y trabajadores del Seguro Social.
- Trabajadores del Nacional Monte de Piedad (que están en huelga).
Marco Antonio Chávez, integrante del Sindicato Nacional Minero que encabeza Napoleón Gómez Urrutia, afirmó que la reducción de la jornada de 48 a 40 horas es un reclamo histórico, ya que México sigue siendo uno de los países donde más se trabaja y menos se retribuye. «Estamos aquí porque la clase trabajadora ya está cansada de esperar, de excusas», manifestó.
La propuesta del líder minero Gómez Urrutia, quien también funge como presidente colegiado de la AGT, no solo aborda la reducción de la jornada, sino que busca una transformación más profunda de los derechos laborales:
- Ampliación de beneficios: Extender la reducción a los trabajadores del apartado B (al servicio del Estado).
- Días de descanso: Establecer un esquema donde por cada cinco días trabajados se otorguen dos días de descanso con pago íntegro de por lo menos 56 horas.
- Prestaciones: Duplicación del aguinaldo de 15 a 30 días, y ampliación de la licencia de paternidad entre 20 o 30 días.
- Inclusión: Inclusión laboral obligatoria para personas adultas mayores.
Tras el mitin, que se prolongó por poco más de una hora, una comitiva de casi 20 sindicalistas sostuvo una reunión en San Lázaro con diputados de la Comisión de Trabajo, entre ellos el morenista Gilberto Daniel Castillo García.
José Luis Humberto Garza, dirigente seccional del Sindicato Nacional de los Trabajadores del Seguro Social, enfatizó que la reducción de la jornada “no es es solo un cambio en el reloj, es un cambio en la manera en que entendemos el trabajo y el bienestar en nuestro país”. Criticó que las jornadas extensas han dejado problemas como estrés crónico, problemas de sueño, y desgaste físico y mental.
Las grandes incógnitas: Costos económicos y productividad
Mientras el gobierno cuenta con los votos y el discurso para avanzar, el sector productivo mantiene serias inquietudes sobre el «cómo» de la implementación.
La distancia entre el diálogo y la decisión final será crucial, especialmente considerando que el país enfrenta una paradoja: si bien hay un amplio consenso social para reducir las horas, existe una profunda incertidumbre sobre cómo hacerlo sin poner en riesgo la operación de las empresas. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el 73% de las personas con un empleo asalariado en el país labora más de 40 horas a la semana.
Las cifras que preocupan al sector privado
Uno de los mayores pendientes es el impacto económico. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) calcula que los costos laborales podrían subir entre 22 y 36%, afectando principalmente a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
Hasta el momento, el gobierno no ha especificado si ofrecerá incentivos fiscales o si permitirá una deducibilidad más amplia en prestaciones y previsión social para compensar estos gastos adicionales.
Otras grandes interrogantes sin respuesta son:
- Pruebas piloto: No se ha hablado en México de una fase de ensayo, la cual permitiría medir el impacto en la productividad y rotación de personal antes de generalizar el cambio.
- Jornadas especiales: Falta definir qué ocurrirá con actividades que no encajan en un esquema uniforme de 40 horas, como minería, transporte, turismo, salud o el sector público en general.
La perspectiva de género: El derecho al autocuidado de las mujeres
Más allá de los aspectos económicos y los tiempos legislativos, la iniciativa ha abierto un debate sobre la justicia de género en el uso del tiempo. La diputada Patricia Mercado de Movimiento Ciudadano ve la reducción de la jornada como un primer paso hacia el autocuidado de las mujeres.
En entrevista para Cimacnoticias el 20 de noviembre de 2025, la diputada explicó que las mujeres enfrentan un desequilibrio abismal debido al tiempo dedicado al trabajo no remunerado. A las 48 horas semanales de trabajo remunerado se le suman entre una a tres horas de movilidad. Sin embargo, para las mujeres, se añaden las horas dedicadas al cuidado y al hogar.
Datos de la Encuesta Nacional del Uso del Tiempo (ENUT) 2025 evidencian esta desigualdad:
| Tipo de trabajo | Mujeres | Hombres
Trabajo para el mercado (remunerado) | 33.3% | 66.7%
Trabajo no remunerado (doméstico, cuidado) | 64.8% | 30.9%
Según las mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las mujeres son «pobres de tiempo», lo que limita su integración plena al mercado laboral en empleos que no sean precarizados. De los 24.2 millones de mujeres con empleo, el 54.8% se mantiene en la informalidad, lo que se caracteriza por acceso limitado o inexistente a seguridad social y bajos salarios.
La diputada advirtió que reducir las horas de trabajo remunerado no debe significar un aumento en el tiempo destinado al trabajo no remunerado, pues esto sería un efecto contrario al objetivo.
> «Las 40 horas no es para que las mujeres tengan más tiempo para cuidar a sus niños o cuidar a sus viejos, a sus enfermos. Las 40 horas es para descanso de las trabajadoras y los trabajadores.» – Patricia Mercado, diputada de Movimiento Ciudadano.
Hacia un Sistema Nacional de Cuidados
Para que el tiempo liberado se destine al autocuidado, la diputada Mercado apunta a la necesidad de trabajar paralelamente en políticas y legislaciones sobre el trabajo de cuidado para construir un Sistema Nacional de Cuidados.
El derecho al cuidado, reconocido por la Opinión Consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se divide en tres dimensiones esenciales:
- Ser cuidado: Recibir atenciones de calidad, suficientes y adecuadas.
- Cuidar: Brindar cuidados en condiciones dignas (remuneradas o no remuneradas).
- Autocuidado: Procurar el propio bienestar y atender necesidades físicas, mentales, emocionales, espirituales y culturales.
La diputada criticó la estrategia del Gobierno de México de utilizar programas sociales basados en ayuda económica para mujeres, pues considera que este tipo de políticas las mantiene atadas al trabajo de cuidados, en lugar de liberarlas para que ejerzan su derecho al autocuidado. El Sistema Nacional de Cuidados busca reconocer, reducir y distribuir el trabajo de cuidados, asegurando la corresponsabilidad del Estado, los hombres y el sector privado.
El país está en un punto de inflexión donde la promesa histórica de las 40 horas se cruza con una profunda incertidumbre operativa y social. Lo que está en juego no es solo la cantidad de horas trabajadas, sino la manera en que el Estado acompañe al sector productivo y qué tan seria será su apuesta por un modelo económico más equilibrado que reconozca el valor del tiempo de descanso y el derecho al autocuidado. ¿Logrará el gobierno cumplir con un compromiso que balancee la justicia laboral con la estabilidad económica antes de la fecha límite de diciembre?









