El debut en el College Football Playoff (CFP) para los No. 10 Miami Hurricanes y los No. 7 Texas A&M Aggies se convirtió en una trinchera defensiva, un escenario de futilidad ofensiva y errores costosos. El juego, disputado bajo fuertes vientos, rompió un récord indeseado que generó una ola de críticas entre analistas. Sin embargo, en los momentos finales, el corredor Mark Fletcher Jr. emergió para dar a Miami una victoria de 10-3 y un pase al Cotton Bowl.
La vergüenza del medio tiempo: un hito sin precedentes en el debut CFP 2025 Miami Texas A&M
La primera ronda del College Football Playoff de 2025 entregó una narrativa dramática, aunque carente de puntos. El enfrentamiento entre los Hurricanes y los Aggies, celebrado en Kyle Field en College Station, Texas, culminó con un hito histórico: fue el primer juego de la historia del CFP que llegó al descanso con un marcador de 0-0.
La reacción de los expertos fue inmediata y crítica. Desde el set de ESPN College Football, los analistas Joey Galloway y Desmond Howard se unieron a Rece Davis para comentar la inédita situación. Galloway resumió el sentir general al declarar que había sido un partido «bien jugado, [pero un] terrible juego» (well played, terrible game).
Este resultado en el medio tiempo fue producto de la combinación de dos factores: una defensa excelente por parte de ambos equipos y un fuerte viento que afectó las jugadas ofensivas y, notablemente, los intentos de patada.
El quiebre del muro: Fletcher Jr. irrumpe en el último cuarto
El partido se mantuvo en una lucha de posiciones hasta bien entrado el tercer cuarto. La ofensiva de Miami apenas logró mover el balón, acumulando solo 69 yardas en la primera mitad. El mariscal Carson Beck sufrió para lanzar el balón a campo abierto, terminando la primera mitad con 31 yardas en ocho de 12 pases.
Fue el corredor junior Mark Fletcher Jr. quien finalmente proporcionó la chispa que los Hurricanes necesitaban.
La jugada que definió el partido
Aunque la UM abrió el marcador 3-0 con un field goal corto de Carter Davis a principios del tercer cuarto (tras un drive de 72 yardas que se quedó corto), los Aggies lograron empatar 3-3 con un field goal de 35 yardas de Randy Bond con 8:03 restantes en el último cuarto.
El momento decisivo llegó cuando Fletcher rompió una carrera masiva de 56 yardas, ubicando a su equipo en posición de anotar. Este esfuerzo preparó un pase corto de 11 yardas de Beck a Malachi Toney. El touchdown resultante le dio a Miami una ventaja de 10-3 con menos de dos minutos en el reloj.
Fletcher Jr. fue la figura ofensiva indiscutible, estableciendo un récord personal con 172 yardas por tierra en la victoria.
La defensa de Miami: anulación total y salvamentos dramáticos
Si bien la ofensiva de los Hurricanes tuvo dificultades, la defensa fue la clave para mantener a Miami en el juego. La unidad defensiva no solo forzó punts en tres de las primeras cinco posesiones de los Aggies, sino que también provocó un fumble y una pérdida de balón por turnover on downs en las dos series restantes de la primera mitad.
Actuaciones individuales críticas
La defensa de la UM logró capturar seis veces al mariscal de Texas A&M, Marcel Reed, quien a su vez fue castigado frecuentemente por los pass rushers que se colaban en la línea.
Dos intercepciones fueron cruciales, ambas logradas por el freshman Bryce Fitzgerald. La segunda intercepción de Fitzgerald, una jugada de «salvamento de juego» en la zona de anotación, aseguró definitivamente la victoria 10-3 para los Hurricanes.
El drama en las patadas
El juego se vio manchado por los problemas de los pateadores de ambos equipos, quienes fallaron sus primeros tres intentos de field goal.
- Texas A&M perdió su primer intento cuando el ala defensiva Rueben Bain Jr. bloqueó la patada, que se produjo después de un pase de 59 yardas de Reed a Mario Craver.
- Las fallas de Carter Davis costaron a Miami seis puntos en la primera mitad. Su primer field goal de 47 yardas fue empujado fuera de los postes por el viento. Un segundo intento fue desviado por un amplio margen. Davis falló un tercer field goal al estrellar el balón en el poste más tarde en el juego.
Incluso las jugadas de equipos especiales tuvieron un impacto negativo. Malachi Toney regresó un punt 55 yardas hasta la yarda 25 de Texas A&M, pero la ofensiva no pudo capitalizar. Toney, quien ha sido el mejor playmaker de Miami en el año, fue neutralizado en la primera mitad, registrando solo tres capturas para -1 yarda, aunque batió el récord de recepciones de una sola temporada de la UM.
La victoria, no obstante, asegura el pase de los Miami Hurricanes a la siguiente fase del torneo, donde enfrentarán a los No. 2 Ohio State Buckeyes en el Cotton Bowl el 31 de diciembre.
La futilidad ofensiva inicial y la dependencia extrema en la defensa y en un solo corredor plantean serias dudas sobre la capacidad de Miami para superar a un sembrado No. 2. ¿Podrán los Hurricanes mantener su enfoque defensivo y liberar el potencial ofensivo en el Cotton Bowl, o este debut aletargado es un presagio de lo que les espera contra equipos de élite?









