El próximo miércoles 29 de octubre, un fenómeno cósmico extraordinario alcanzará su punto de máxima proximidad solar. Se trata del cometa interestelar 3I/ATLAS, un viajero que podría contener valiosas pistas sobre la formación de un sistema estelar distinto al nuestro. Su breve paso por el sistema solar representa una oportunidad científica inigualable.
Un visitante cósmico en órbita hiperbólica
Este inusual objeto celestial fue detectado por primera vez el 1 de julio de 2025 por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS). El 3I/ATLAS es notablemente raro, siendo apenas el tercer ejemplo confirmado de un cometa interestelar, después del 1I/Oumuamua en 2017 y el 2I/Borisov en 2019.
A diferencia de los cometas nativos que se dirigen al Sol, el 3I/ATLAS sigue una órbita hiperbólica que eventualmente lo llevará de regreso al espacio interestelar.
El punto más cercano al Sol que alcanzará este cometa será a 1,35 UA el miércoles 29 de octubre. NOIRLab ha confirmado que, debido a esta distancia, no existe riesgo de impacto terrestre. Este trayecto fugaz ofrece a los astrónomos una ventana única para estudiar material que se formó en las inmediaciones de una estrella distante.
La composición y el espectro observados por Gemini Sur
Las observaciones recientes han revelado que el cometa ha ido ganando actividad a medida que se aproxima al Sol. Investigadores utilizaron el Espectrógrafo Multiobjeto Gemini (GMOS) en Gemini Sur, en Cerro Pachón, Chile, el pasado 27 de agosto para obtener imágenes profundas y multicolores del objeto. Gemini Sur es parte del Observatorio Internacional Gemini, operado por NSF NOIRLab.
Detalles de la actividad y la forma del cometa
En las imágenes capturadas, el 3I/ATLAS mostró una cola prominente y una coma brillante, indicando una intensa liberación de material.
- La coma: Es una amplia nube de gas y polvo que se forma alrededor del núcleo helado del cometa.
- La cola: Se extiende aproximadamente 1/120 de grado en el cielo (donde un grado es comparable al ancho de un dedo meñique con el brazo extendido) y apunta, como es habitual, en dirección contraria al Sol.
Estas características son significativamente más extensas que las observadas previamente, lo que confirma que el 3I/ATLAS se ha vuelto más activo al atravesar el sistema solar interior.
Datos sobre la química estelar
Más allá de la impresionante imaginería, la principal motivación científica fue recopilar el espectro del cometa, que consiste en las longitudes de onda de la luz que emite. Un espectro completo proporciona a los científicos información esencial sobre la composición y la química del cometa, permitiendo entender cómo cambia a su paso por el sistema solar.
De acuerdo con NOIRLab, las observaciones iniciales sugieren que el polvo y el hielo de 3I/ATLAS presentan similitudes notables con los de los cometas nativos de nuestro sistema solar. Esto plantea una hipótesis fascinante: la existencia de procesos compartidos en la formación de sistemas planetarios alrededor de otras estrellas.
El despliegue estratégico de las misiones interplanetarias de la ESA
La Agencia Espacial Europea (ESA) ha aprovechado la posición y capacidad de sus misiones interplanetarias para observar el cometa 3I/ATLAS desde puntos de observación estratégicos, mucho más ventajosos que el entorno terrestre.
Observaciones desde Marte y Júpiter
Entre el 1 y el 7 de octubre, las sondas Mars Express y ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) de la ESA observaron el cometa mientras pasaba cerca de Marte. La aproximación más cercana entre estas sondas y el cometa fue de 30 millones de kilómetros.
Posteriormente, entre el 2 y el 25 de noviembre, el Jupiter Icy Moons Explorer (Juice) de la ESA utilizará diversos instrumentos para estudiar el objeto. Según la ESA, debido a que Juice observará el 3I/ATLAS justo después de su máxima aproximación al Sol, es probable que tenga la mejor vista posible del cometa en un estado sumamente activo, manifestando:
- Un halo brillante alrededor de su núcleo.
- Una larga cola extendiéndose tras él.
El 3I/ATLAS no es solo un objeto fugaz; es un mensajero de otros mundos que nos ofrece una instantánea directa de la materia prima que pudo haber dado origen a planetas más allá de nuestro Sol. La fidelidad de su composición a la de nuestros cometas nativos impulsa la interrogante sobre si los procesos de formación planetaria son universales, un misterio que la comunidad astronómica mundial busca desentrañar con cada nueva observación y espectro.









