La enfermera mexicana Michelle Ravell vivió 26 días de terror en Gaza bajo el fuego israelí. Mientras el doctor Homero de León se declara listo para volver, la labor esencial de la organización Médicos sin Fronteras (MSF) está al borde del colapso total. Sus penurias se agravan ante la crisis de financiamiento humanitario y la amenaza de ser bloqueados por Israel en la zona asediada.
Los rostros mexicanos en la misión de Médicos sin Fronteras
La crisis humanitaria en Gaza es narrada por las voces de los profesionales de la salud que desafían el asedio. Michelle Ravell, enfermera mexicana, relató los 26 días que permaneció en la Franja desde que estalló la contraofensiva de Israel en octubre de 2023 hasta que el grupo de cooperantes internacionales pudo ser evacuado a Egipto.
Ravell experimentó noches de insomnio, sintiendo que en cualquier momento podía morir, agravado por la escasez crítica de agua y alimento. Pese a ello, asegura que si la organización Médicos sin Fronteras (MSF) le propusiera regresar a Gaza, «me iría en ese mismo momento».
Esta disposición es compartida por el doctor Homero de León, originario de Monterrey. De León ha participado en tres misiones humanitarias en la zona asediada y dirigió el área materno-infantil del hospital Nasser en Jan Yunis. Tras regresar apenas a fines de octubre del año pasado, se declara listo para ser enviado nuevamente.
El impacto imborrable de la guerra en la infancia
El doctor De León, médico general de 37 años, ha sido testigo de innumerables tragedias, pero decide representar todas ellas con una imagen que nunca olvidará: un niño, no mayor de siete años, sentado sobre un trozo de cemento y hierros retorcidos, mirando al vacío, inmóvil.
«En todo ese tiempo no hizo un solo movimiento, como de piedra. ¿Qué sentía? ¿Qué pensaba? ¿Qué impacto está teniendo todo esto en la salud mental de la población infantil? Yo creo que de todos los recuerdos, ese es el que más me pesa», relata.
De su último servicio en Gaza, el doctor De León trajo lo único que podía sacar del territorio: un pequeño llavero que le regaló la madre de un niño con desnutrición severa al que lograron salvarle la vida. El llavero, que era el de su casa, tenía un mensaje inscrito: «Ojalá no nos olvides y algún día regreses».
La labor de MSF se sostiene gracias al esfuerzo de mil 200 profesionales gazatíes y un número fluctuante de 200 cooperantes extranjeros.
Bloqueo inminente y el riesgo para medio millón de personas
La disposición de los cooperantes contrasta con la amenaza geopolítica. La ayuda indispensable que proporciona MSF a la población palestina corre el riesgo de ser completamente bloqueada por una decisión de Israel, lo que pone en riesgo el presupuesto disponible para 2026. El organismo no gubernamental ha comprometido entre 100 y 120 millones de euros para su respuesta humanitaria en Gaza.
En un comunicado emitido el pasado 22 de diciembre, MSF advirtió las graves consecuencias:
> “Si MSF pierde el acceso a Gaza en 2026 por decisión de las autoridades israelíes, una gran parte de la población de la franja perderá el acceso a atención médica crítica, agua y apoyo vital. Las actividades de MSF llegan a casi medio millón de personas. Su apoyo es esencial ante un sistema de salud devastado”.
A la fecha, la organización sigue intentando un «diálogo constructivo» con las autoridades israelíes para salvar la situación y evitar el cierre de operaciones en Gaza y Cisjordania a partir de este inicio de año.
Un sistema de salud desmantelado
José Luis Michelena, director ejecutivo de MSF México, explicó que el acuerdo entre Estados Unidos e Israel de un cese al fuego y la apertura para el ingreso de ayuda masiva «no se ha cumplido». Con la llegada del invierno, las penurias se han agravado, y «entre los miles de desplazados empiezan a ocurrir muertes por frío».
Michelena detalló la devastación sanitaria:
- Antes del 7 de octubre de 2023, existían 39 hospitales y centros de salud.
- Hoy, solo quedan de pie y mermados los dos hospitales públicos más grandes, el Nasser y Al Aqsa, además de cuatro privados funcionales.
- Otros 18 hospitales están funcionando a medias, y 18 han sido destruidos en su totalidad.
Existe una carencia absoluta de instrumental esencial, incluyendo equipos de diálisis, incubadoras y vacunas suficientes. Tampoco se puede atender el problema de la malnutrición. Además, está prohibido el instrumental para la fijación en casos de fracturas, lo que deja a miles de personas sin rehabilitación. Esta situación afecta a 6 mil 500 amputados, de los cuales 25 por ciento son niños, quienes requieren cirugías secundarias o terciarias que son imposibles de realizar.
El abandono de los más ricos y el recorte de fondos
La crisis en Gaza se inserta en un contexto de brutales recortes de financiamiento por parte de organismos internacionales, estatales e independientes. Esto ha obligado a la comunidad humanitaria a iniciar una discusión sobre cómo «resetear» todo el sistema de ayuda para mantenerlo a flote.
El factor más visible de esta contracción es la desaparición de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid). Se calcula que, en general, el financiamiento para organizaciones humanitarias se contrajo entre 34 y 45 por ciento.
Según el director de MSF México, el recorte de fondos de los gobiernos más ricos «no es coyuntural y no todo tiene que ver con Trump», sino que son las nuevas condiciones que prevalecerán a largo plazo.
Un estudio realizado por MSF y el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria propone «reinventar estas instituciones de manera radical», destacando dos propuestas clave:
- Centrar la inversión más en la periferia que en el centro.
- Aceptar jugar un papel más político, manteniendo la neutralidad debida.
Los países que han recortado sus presupuestos para ayuda humanitaria son los más ricos, incluyendo Estados Unidos, Alemania, organismos de la Unión Europea, Canadá, Noruega y Francia.
México sí participa en la evacuación; Alemania prioriza burros
En respuesta a la crisis, se armó un proyecto, con MSF y otros organismos, para la evacuación de 18 mil personas de Gaza con necesidades médicas urgentes que serán atendidas en otros países.
México aceptó participar en este proceso, el cual ya está en marcha. Los países que acogerán el mayor número de palestinos son Jordania, Egipto, Turquía y los Emiratos Árabes, además de Túnez y Brasil.
En el otro extremo, Francia recibirá a tres personas. El caso más destacado es el de Alemania, que recibirá cero refugiados humanos. El gobierno de Friedrich Merz ha dedicado fondos a un programa para asegurar la no extinción de cierta raza de burros nativos de Palestina, trasladando varios ejemplares a su territorio en lugar de personas.
La voluntad inquebrantable de profesionales como Ravell y De León choca frontalmente con la geopolítica fría y los recortes presupuestarios de las naciones ricas. Si el futuro de la ayuda humanitaria depende de un llavero con un mensaje de esperanza, ¿quién responderá por las 450 mil vidas que dejarían de recibir atención crítica si Médicos sin Fronteras es forzado a cerrar sus puertas?









