El boicot al Mundial 2026: la crisis de seguridad por las políticas de Trump

El boicot al Mundial 2026 por las políticas de Donald Trump intensifica la crisis de seguridad. ICE, visas revocadas y el dilema de la FIFA.
El boicot al Mundial 2026: la crisis de seguridad por las políticas de Trump

Los tambores de protesta y los llamamientos al boicot de la Copa Mundial de la FIFA 2026 resuenan con más fuerza en Estados Unidos. Miles de aficionados manifiestan su preocupación por la seguridad del torneo, mostrando indignación por el ataque armado en Venezuela y las controvertidas políticas del gobierno de Donald Trump relacionadas con los derechos humanos. Este conflicto entre deporte y geopolítica, reportado el 13 de enero de 2026 por Alberto Aceves, ha escalado a niveles sin precedentes.

La alarma de los aficionados internacionales y las estrategias de la FIFA

La preocupación de los seguidores internacionales ha generado no solo movilizaciones públicas, sino también reacciones a nivel institucional. Según medios europeos, los mensajes que promueven la cancelación de boletos en foros de reventa, agencias de viajes y reservas de hotel han provocado:

  • Reuniones extraordinarias entre funcionarios y representantes de las asociaciones miembro.
  • La planeación de posibles estrategias para abordar el cambio de percepción respecto al torneo coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá.

El descontento se centra en las acciones del gobierno de Donald Trump. Además del ataque en Venezuela, los aficionados consideran un riesgo las redadas contra migrantes ejecutadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Boy-cottUSA2026.org: la voz organizada de la protesta migratoria

Desde finales del año pasado, un grupo informal de seguidores internacionales creó el sitio Boy-cottUSA2026.org. Esta iniciativa es una respuesta directa a la violación de libertades civiles de visitantes de Australia, México, Reino Unido y otros países de Europa, quienes han sido deportados en varias ciudades por el ICE.

Integrantes del colectivo, con sede en Nueva York (ciudad anfitriona de la final del torneo el 19 de julio), afirman que «el gobierno de Estados Unidos ha revocado miles de visas y denegado la entrada a residentes legales». Su postura es contundente: «Los participantes deben exigir a la FIFA que priorice la seguridad y los derechos de aficionados y jugadores».

Los creadores de la página promueven la construcción de una red solidaria entre aficionados, simpatizantes, periodistas y otras organizaciones para:

  • Apoyar a las comunidades inmigrantes.
  • Proporcionar recursos sobre «cómo actuar de forma segura ante las fuerzas del orden».

El testimonio del diplomático libanés

Las redes sociales han amplificado la queja bajo el hashtag #BoycottFIFAWorldCup. La campaña, coordinada por usuarios que utilizan hilos de X (antes Twitter) y videos de TikTok, busca exponer la contradicción entre los valores deportivos y una larga pauta de violencia y abuso ordenada por el presidente Donald Trump.

El diplomático libanés Mohamad Safa, director ejecutivo de PVA Patriotic Vision –organización no gubernamental acreditada como consultora de Naciones Unidas–, anunció el jueves que canceló sus entradas para el Mundial. Safa argumentó su decisión ante el temor de que agentes del ICE lo consideren una persona peligrosa debido a sus orígenes.

«El ICE puede decidir que soy miembro de una banda y me encerrarán en prisión durante un año sin cargos, sin audiencia, sin juicio, sin derecho a consultar a un abogado ni poder hacer ninguna llamada telefónica. No es seguro visitar Estados Unidos», escribió Safa en referencia al endurecimiento de las políticas migratorias.

El diplomático añadió que «amenazar con revocar mi visa estadunidense en respuesta a la campaña de boicot al Mundial no cambiará nada. Aficionados de todo el mundo están cancelando sus viajes». Safa exigió que, al igual que la FIFA expulsó a Rusia del futbol internacional, «Ahora debe hacer lo mismo con Israel, la ley se aplica por igual a todos».

La postura de la FIFA frente a las crisis geopolíticas

Aunque el máximo organismo del futbol sostiene que no puede intervenir en problemas geopolíticos debido a un principio de neutralidad –mencionando las redadas antimigrantes, la intervención en Venezuela y el genocidio de Israel en la Franja de Gaza, por ejemplo–, en 2022 actuó con celeridad para sancionar a Rusia por la intervención militar en Ucrania.

Este precedente es usado por los críticos para deslegitimar la neutralidad de la organización. Adicionalmente, la FIFA ha reforzado lazos comerciales con la industria de las apuestas, aunque no reveló el monto económico de esta alianza, la cual involucra derechos de transmisión de la Copa del Mundo que han sido férreamente protegidos.

Activismo político y el vínculo de la FIFA con Donald Trump

Las voces del colectivo BoycottUSA2026.org y la de Mohamad Safa se han vinculado también a la de profesores, creadores de contenido y activistas políticos. Entre ellos destaca el ex candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos en 2016, Ajamu Baraka, quien ha señalado las potenciales violaciones a los derechos humanos en la Copa, impulsadas por el «conveniente vínculo de la FIFA con Donald Trump».

Baraka, el pasado 3 de enero, cuestionó la legitimidad del evento: “¿Cómo se puede recompensar a Estados Unidos con la organización del Mundial, con las manos manchadas de sangre palestina y un ataque ilegal a Venezuela? No debemos permitir que estos actos se normalicen. Aplacen los partidos, boicoteen a Estados Unidos”, escribió en sus redes sociales.

En la plataforma tecnológica sin fines de lucro Action Network, dedicada a proporcionar herramientas para la movilización de grupos progresistas, más de 3 mil 240 personas han impulsado una iniciativa para que la FIFA y el Comité Olímpico Internacional prohíban a Estados Unidos e Israel organizar o participar en eventos deportivos internacionales. La petición refiere que “el mundo está siendo testigo de violaciones masivas de los derechos humanos y de la Constitución de Estados Unidos mientras agentes encapuchados que utilizan vehículos sin identificación allanan lugares de trabajo, hogares y plazas públicas para encarcelar a las personas, negándoles representación legal”.

Es notable que, pese a este clima de tensión, el «Tricolor» recuperó asistencia perdida por políticas de Donald Trump, si bien persiste el acoso a migrantes. La pregunta que queda en el aire es si el organismo rector del futbol podrá seguir invocando la neutralidad mientras el Mundial 2026 se convierte en el epicentro de un debate geopolítico y de derechos humanos.

© Copyright 2026 – Caribe Peninsular. Todos los Derechos Reservados.

Compartir

Anuncio

Las noticias al momento