Una nueva caída del servicio de Cloudflare el pasado viernes 5 de diciembre de 2025 dejó sin acceso a plataformas esenciales como Zoom, LinkedIn y Fortnite. Este incidente, el segundo en semanas, expone la crítica dependencia de la infraestructura tecnológica global en un puñado de proveedores, volviendo a plantear el riesgo de un «punto único de fallo».
La segunda interrupción global en menos de un mes
Cloudflare, la compañía de servicios de seguridad de internet y servidores que sostiene gran parte de la web, sufrió un nuevo problema técnico el viernes 5 de diciembre de 2025. Este fallo es particularmente notorio porque ocurre pocas semanas después de que el proveedor experimentara otra importante interrupción global el pasado 18 de noviembre.
La compañía informó el viernes en su página de Estado de un problema con su red que ocasionó dificultades para acceder a distintos servicios a nivel global. La interrupción se registró hacia las 9 horas (hora peninsular de España), y se reportaron fallos en páginas web alrededor de las 9:45 de la mañana.
Según la propia explicación de Cloudflare, se trata de un error que afectó específicamente a los clientes que utilizan el Panel de Control de Cloudflare y a las API relacionadas. Como consecuencia directa, la empresa advirtió que «las solicitudes podrían fallar o podrían aparecer errores».
Un impacto generalizado en las principales plataformas
El incidente ha afectado a numerosos servicios en línea, evidenciando que buena parte de internet depende de esta infraestructura tecnológica. Downdetector, un sitio que rastrea qué servicios se ven afectados por caídas en internet, informó de problemas en toda la web.
Los servicios que reportaron fallos o problemas de acceso incluyen:
- Zoom
- Canva
- Fortnite
- Deliveroo
- El videojuego League of Legends
- El chatbot de inteligencia artificial (IA) Claude de Anthropic
Usuarios en la red social X (anteriormente conocida simplemente como X) detallaron los problemas de acceso. Además, la falla anterior, ocurrida el 18 de noviembre, afectó a otros servicios de gran calado como el ‘chatbot’ ChatGPT, la red social X, Movistar, La Caixa, MediaMarkt y DownDetector, además de los ya mencionados League of Legends y Canva.
Respuestas y la resolución del incidente
La compañía de diseño gráfico Canva emitió un comunicado a través de su cuenta en la red social X. El texto indicaba: «Nuestro proveedor está experimentando una interrupción que está afectando a Canva. No es la experiencia que deseamos para ti y estamos trabajando con ellos para que todo vuelva a funcionar correctamente».
Cloudflare informó cerca de las 9:20 horas (hora peninsular de España) que había implementado una solución y que estaban monitorizando los resultados. Posteriormente, se anunció que el problema de Cloudflare había sido solucionado y que los servicios afectados a nivel global deberían volver a su funcionamiento habitual. En un reporte posterior, Miguel Terán Haughey señaló que parece que «todo ha vuelto a la normalidad y las webs ya están funcionando correctamente».
La dependencia de las grandes redes de distribución
Las recientes caídas de Cloudflare y el fallo similar que se produjo en octubre de 2025 con Amazon Web Services (AWS) —que causó problemas a empresas que se conectaban a los servicios de datos de AWS en Estados Unidos—, ponen de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura global.
Cloudflare es una compañía global que ofrece una amplia gama de servicios basados en la nube diseñados para mejorar la seguridad, el rendimiento y la disponibilidad de sitios web y aplicaciones. Su rol principal es el de Red de Entrega de Contenido (CDN) y un proxy inverso, actuando como intermediario entre el visitante de un sitio web y su servidor de alojamiento. Esto significa que miles de páginas web, aplicaciones y plataformas utilizan este servicio para ofrecer sus funciones a los usuarios.
La dependencia extrema de un número reducido de grandes redes de distribución de contenidos (CDN) es la clave del riesgo. Ryan Polk, director de políticas de Internet Society, señaló que, aunque estas redes «mejoran la fiabilidad, reducen la latencia y disminuyen la demanda de tránsito», concentran el riesgo. Polk alertó sobre la centralización del tráfico: «No obstante, cuando demasiado tráfico de internet se concentra en unos pocos proveedores, estas redes pueden convertirse en puntos únicos de fallo que interrumpen el acceso a amplias partes de internet».
Este incidente refuerza la preocupación sobre la centralización del poder digital y la fragilidad inherente a un ecosistema que depende de la estabilidad de un puñado de gigantes tecnológicos globales.








