Tras la detención del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 10 de enero, la región entró en una fase de incertidumbre. La intervención de Estados Unidos (EE. UU.), liderada por el presidente Donald Trump, ha reestructurado el tablero geopolítico, centrando el foco en las vastas reservas petroleras y la liberación de presos políticos. La crisis desató reacciones encontradas en la comunidad internacional y endureció la postura de Washington hacia otros regímenes.
La estrategia de estados unidos: Petróleo, sanciones y la figura de Trump
La Administración de Donald Trump ha enfocado su intervención en Venezuela en dos ejes principales: la seguridad energética y la presión política. El objetivo principal de Washington parece ser la reconstrucción del sector petrolero venezolano.
La ofensiva económica: Bloqueo de fondos y garantías a inversionistas
El presidente Trump prometió “garantías de seguridad” a las operadoras que se trasladan a Venezuela durante una reunión en la Casa Blanca con representantes de la industria petrolera. En este mismo encuentro, ofreció a China y Rusia invertir en el país caribeño y comprar “todo el crudo que necesiten”.
Para garantizar que los futuros ingresos petroleros sirvan a los intereses de EE. UU., Trump firmó una orden ejecutiva por la que declara una “emergencia”. Esta medida busca impedir que los tribunales o posibles acreedores se incauten de los ingresos generados por la venta de petróleo venezolano y retenidos en cuentas bancarias del Departamento del Tesoro.
- La orden bloquea cualquier embargo, juicio o proceso judicial contra fondos procedentes de las ventas del petróleo venezolano que estén en cuentas del Gobierno estadounidense.
- Trump desea que las grandes firmas mundiales inviertan cerca de 100.000 millones de dólares para actualizar la vetusta infraestructura de la industria en Venezuela, que alberga cerca de 300.000 millones de barriles.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, adelantó que las sanciones adicionales contra Venezuela podrían levantarse la próxima semana para facilitar las ventas de petróleo. Bessent también planea reunirse con los jefes del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial para reanudar sus compromisos con Venezuela.
La contrarreforma ambiental de Trump y otras tensiones internacionales
En paralelo a la crisis venezolana, la Administración Trump ha dado un nuevo paso en su contrarreforma ambiental, ordenando que EE. UU. abandone varios organismos internacionales científicos y medioambientales, además de dejar el principal tratado contra el cambio climático, vigente desde 1992.
Además, el presidente Trump ofreció ayuda a la “libertad” en Irán, donde se agudizan las protestas. En un mensaje publicado en su red social, Truth, advirtió a Teherán contra la represión:
> “Si empiezan a matar a la gente como han hecho en el pasado, nos implicaremos. Les golpearemos muy duro donde duele. Y eso no quiere decir mandar tropas, quiere decir golpearles donde duele”.
El pulso geopolítico por la energía: De la faja del Orinoco a Pekín
La riqueza petrolera es el telón de fondo de la crisis actual en Venezuela.
- En 1980, las mayores reservas de petróleo del mundo estaban concentradas en Oriente Medio, siendo las de Venezuela apenas el 3% del total mundial.
- En 1999, el entonces presidente Hugo Chávez inició su revolución bolivariana y su primera gira internacional fue a China, donde sellaron acuerdos para incrementar el flujo de petróleo desde la Faja del Orinoco e impulsar inversiones del país asiático en Venezuela. Chávez reclamó entonces que el mundo no fuera regido por un “policía universal”.
El canciller del Gobierno de Delcy Rodríguez, Yván Gil, respondió al Papa León XIV, quien había manifestado que el tráfico de drogas era una de las razones de la “grave crisis”. Gil aseguró que “Venezuela no es ni ha sido un Estado de narcotráfico”.
El drama de los presos políticos: Liberaciones, denuncias y la sombra de la muerte
Desde el anuncio de las autoridades venezolanas de la liberación de un “número importante” de detenidos, el proceso ha sido calificado por la oposición como extremadamente lento.
Las excarcelaciones: Datos de foro penal y la lentitud del proceso
Organizaciones no gubernamentales y opositores han contabilizado una veintena de liberaciones. Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, confirmó que hasta las 20:30 horas del sábado se habían liberado 16 presos políticos desde el anuncio del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el pasado 8 de enero. Romero señaló que aún quedan 804 encarcelados por liberar.
Entre los liberados se encuentran:
- Virgilio Laverde: Coordinador juvenil del partido Vente Venezuela (VV), preso desde el 15 de agosto de 2024.
- Didelis Raquel Corredor: Asistente del activista opositor Roland Carreño, presa desde el 13 de julio de 2023.
- Antonio Gerardo Buzzetta Pacheco: Ciudadano ítalo-venezolano, detenido “arbitrariamente” desde el 30 de septiembre de 2024.
- Yanny Esther González Terán: Enfermera de 55 años y presidenta del Colegio de Enfermeras del estado de Barinas, detenida el 22 de julio de 2025. Fue arrestada por denunciar el hostigamiento para obligarla a sumarse a la campaña electoral de Adán Chávez.
El líder opositor Edmundo González Urrutia, aliado de la líder opositora y premio Nobel de la Paz María Corina Machado, denunció que “no se ha alcanzado ni siquiera el 1 % de las excarcelaciones” anunciadas. La espera prolongada ha generado angustia en las familias, que pasan la tercera noche pernoctando en las afueras de la cárcel de El Rodeo I. González Urrutia pidió acelerar el proceso:
> “La libertad no se anuncia. Se ejecuta. Los derechos humanos no se administran con dilaciones ni opacidad. Cada hora que pasa sin respuestas es una nueva forma de violencia contra las familias”.
El presidente Trump instó a los presos políticos liberados a no olvidar la intervención de Estados Unidos, apostillando que si lo hacen “no será bueno para ellos”.
La violencia institucional: Denuncias y muertes bajo custodia
El Comité de Familiares por la Libertad de los Presos Políticos de Venezuela confirmó la muerte bajo custodia de Edison José Torres Fernández, un policía del estado de Portuguesa. Torres Fernández había sido detenido en diciembre de 2025 en Caracas por el delito de traición a la patria, luego de compartir mensajes críticos contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Las reacciones internacionales y la crisis de seguridad
La intervención estadounidense ha provocado movimientos en la diplomacia global y alertas de seguridad.
Advertencia sobre milicias armadas y la respuesta venezolana
El Gobierno de Estados Unidos emitió una alerta pidiendo a sus ciudadanos no viajar a Venezuela y a los que están allí que abandonen el país de inmediato, debido a que la situación sigue siendo “inestable”.
- La Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado comunicó que grupos de milicias armadas, conocidos como colectivos, están bloqueando carreteras y registrando vehículos en busca de evidencia de ciudadanía estadounidense.
- Venezuela mantiene el nivel más alto de alerta de viaje, la categoría cuatro (no viajar), citando riesgos como «detención injusta, tortura durante la detención, terrorismo, secuestro, y delincuencia».
Venezuela respondió que la alerta de EE. UU. se “fundamenta en relatos inexistentes orientados a fabricar una percepción de riesgo que no existe”, asegurando que “la totalidad de las armas de la república se encuentran bajo el control del Gobierno”. No obstante, la fuerza motorizada, que integra a algunos de los colectivos parapoliciales, se ha declarado en manifestación permanente, y se reporta temor en las calles por civiles armados.
En este contexto de bloqueo, al menos cuatro petroleros, la mayoría cargados, que habían salido de Venezuela a principios de enero con sus transpondedores apagados, han regresado a las aguas venezolanas, según la empresa estatal PDVSA y TankerTrackers.com. El superpetrolero M Sophia fue interceptado e incautado por EE. UU. esta semana, mientras que el petrolero Aframax Olina fue interceptado, pero devuelto a Venezuela.
El papel de España y las demandas de Honduras
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, agradeció al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, su “valiente postura” al “condenar la agresión” de Estados Unidos.
Sánchez, por su parte, mantuvo una conversación con el líder opositor Edmundo González, residente en España, y reivindicó en X “una transición pacífica y liderada por los propios venezolanos”. Cinco españoles liberados por Venezuela aterrizaron en Madrid el día anterior.
En la región centroamericana, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, pidió a Trump sostener “un diálogo directo y franco sobre el proceso electoral” del pasado 30 de noviembre en el país centroamericano, a 17 días de concluir su mandato de cuatro años y tras acusar al estadounidense de interferir en los comicios.
Por otro lado, la presión diplomática de Estados Unidos sobre Nicaragua, que contrasta la liberación de presos en Venezuela con las persistentes detenciones en el régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, culminó en la liberación de al menos 20 presos políticos en Nicaragua.
La detención del expresidente Maduro ha desvelado que, más allá de la retórica humanitaria, la intervención de Estados Unidos responde a una profunda reestructuración geopolítica centrada en el control de las vastas reservas energéticas venezolanas. El destino de Venezuela se dirime ahora entre la presión económica de Washington, la cautela de las potencias como China y Rusia, y el drama interno de los presos políticos que esperan la libertad prometida. ¿Podrá la promesa de reconstrucción económica superar décadas de tensión política e inestabilidad?









