El 28 de agosto de 2025, Acapulco, Guerrero, se convirtió nuevamente en escenario de una protesta que arrastra un conflicto de tres décadas. Ejidatarios del poblado de Tres Palos bloquearon el viaducto Diamante-Metlapil, exigiendo el pago pendiente por el derecho de vía de una carretera construida hace años.
El bloqueo: Un reclamo histórico en el viaducto Diamante-Metlapil
Desde las 10:40 de la mañana, ambos sentidos del viaducto Diamante-Metlapil fueron paralizados a la altura de la caseta de cobro para incorporarse a la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional. Esta acción fue una reiterada exigencia a las autoridades por el pago del derecho de vía, una deuda que data de la construcción de la infraestructura hace aproximadamente treinta años.
El viaducto Diamante-Metlapil, una vía crucial en la región, conecta el bulevar de las Naciones, en la zona Diamante, con la caseta de peaje de La Venta, ubicada en la Autopista del Sol. El bloqueo en Guerrero obligó a decenas de conductores a retornar hacia la caseta, buscando otra entrada al puerto de Acapulco y generando un impacto significativo en la movilidad del flujo entre Acapulco y Pinotepa Nacional.
Acuerdos incumplidos: La deuda con 619 ejidatarios de Tres Palos
Los manifestantes denunciaron que las autoridades federales y estatales han incumplido los acuerdos pactados en el último bloqueo, registrado en noviembre pasado. Explicaron que 619 ejidatarios son los afectados por esta situación, muchos de los cuales han fallecido sin ver resuelta su demanda.
Entre los compromisos no cumplidos, destacan la construcción de callejones saca cosechas, esenciales para los ejidatarios con huertas al lado de la autopista y que les impiden comercializar sus productos. Asimismo, se encuentran pendientes la reparación de calles en el poblado de Tres Palos y la remodelación de las comisarías de Tres Palos y El Salto, entre otras obras vitales para la comunidad. Los ejidatarios insisten en que el viaducto pasa por tierras destinadas a la siembra, lo que refuerza su exigencia de que se cumplan los acuerdos establecidos.
La persistencia del bloqueo ejidal en Acapulco, motivada por décadas de promesas incumplidas, ¿es solo un conflicto local o un síntoma de una deuda histórica más profunda del Estado con sus ciudadanos?