El titular de SeBien y dirigente estatal del PVEM, Pablito Bustamante quedó exhibido y nada menos por Jorge Brizuela «El Venezolano» todo un personaje de la picarona caribeña que se mueve entre la política y los negocios.
No fue no más así o una ocurrencia al calor de su desparpajo o impunidad. Fue una acusación frontal: Quince millones de pesos en efectivo para un proceso electoral y el señalamiento de haber sido su operador político en el famoso “Día D”.
Brizuela no habló como una amistad casual, sino como alguien que presume cercanía, confianza, convivencia y hasta afecto personal.
“Yo lo metí en la política”, dijo.
“Yo le di el dinero”, dijo.
“Yo lo operé”, dijo.
Grave, muy grave… si alguien tuviera interés en investigar.
Porque aquí viene el elefante en la sala:
¿Y el Ieqroo?
¿Va a abrir un procedimiento?
¿Va a requerir información?
¿Va a revisar si hubo financiamiento irregular en la elección de 2022?
Lo más probable es que no.
El Instituto Electoral de Quintana Roo tiene sus funciones muy claras cuando se trata de la 4T-QR: el silencio administrativo elegante, ser decorado institucional y el florero democrático.









